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Corte Suprema de Justicia—Corte Plena—Bogotá, diciembre doce de mil novecientos treinta.

(Magistrado ponente, doctor Luis Felipe Rosales).

Vistos:

El señor Jorge Bornacelli, vecino de la ciudad de Barranquilla, acusa el inciso 4º del artículo 2º de la Ley 93 de 1922, como violatoria de la Constitución Nacional, a fin de que la Corte, en ejercicio de la atribución que le confiere el artículo 41 del Acto legislativo número 3 de 1910, lo declare inexequible.

Previo concepto del señor Procurador de la Nación, quien lo ha emitido de modo favorable a la demanda, procede la Corte a dictar la correspondiente decisión:

El artículo 2º de la Ley 93 de 1922, que contiene la disposición acusada, dice:

“Para la elección de Representantes al Congreso se divide el territorio de la República en los siguientes Distritos Electorales…”

Y el inciso 4º de tal artículo, inciso que es el acusado: “Distrito Electoral de Barranquilla, capital Barranquilla, compuesto del Departamento del Atlántico y la Provincia de El Banco, correspondiente al Departamento del Magdalena, que elegirá tres Representantes (3);”

El texto constitucional que el demandante considera violado es el 7º de dicha Carta, que dice así:

“Fuera de la división general del territorio habrá otra dentro de los límites de cada Departamento, para arreglar el servicio público.

“Las divisiones relativas a lo fiscal, lo militar y la instrucción pública, podrán no coincidir con la división general.”

El demandante fundó su demanda en las siguientes consideraciones:

“1º. El artículo 2º de la Ley 93 de 1922 divide el territorio nacional en Distritos Electorales para la elección de Representantes al Congreso;

“2º. Al determinar el legislador que el Distrito Electoral de Barranquilla estará compuesto, además, del Departamento del Atlántico, de la Provincia del Banco, correspondiente al Departamento del Magdalena, violó el artículo 7º de la Constitución Nacional por haber establecido esa división electoral fuera de los límites del Departamento del Atlántico.”

Dice la Corte en sentencia del 23 de mayo de 1928:

“Lo relativo a las demás divisiones concernientes al servicio público quedó consignado en el artículo 7º, cuyo tenor literal en el proyecto primitivo de constitución era el siguiente:

“Fuera de la división general del territorio habrá otras que podrán no coincidir con ella, para la Administración de Justicia, la de Hacienda, Elecciones, Educación y otros servicios públicos.

“Tras de sucesivas modificaciones se adoptó el artículo en la forma en que aparece al principio de este fallo. La confrontación del texto del proyecto con el del artículo definitivamente acordado, así como las discusiones que alrededor, de la citada disposición y. de las modificaciones propuestas se suscitaron en el seno del Consejo Nacional Constituyente, hacen ver que uno de los principales objetos perseguidos con tales modificaciones fue el de establecer de una manera perentoria que las únicas divisiones que podían no coincidir con la general- del territorio en Departamentos o no estar incluidos, dentro del límite de éstos, eran las relativas a lo fiscal, lo militar y la instrucción pública.

“Cabe aquí observar también, como lo hace la Corte al referirse a la administración de justicia, que la división electoral, que en el proyecto primitivo aparecía catalogada entre las excepciones, fue suprimida de allí y quedó por tanto comprendida en la regla general consagrada en el inciso 1º del artículo, conforme a la cual las divisiones referentes al servicio público deben respetar los límites de los Departamentos.

“Tampoco hizo, excepción al principio general establecido en el artículo 7º el Constituyente de 1910, cuando al sustituir, el artículo 178, que fue derogado por el Acto legislativo número 8 de 1905, en el artículo 46 del Acto legislativo número 3 de 1910, dispuso:

‘Compete a la ley hacer la demarcación de Distritos Electorales para la elección de Representantes, y a las Asambleas Departamentales hacer la demarcación de Distritos. Electorales para la elección de Diputados, si el sistema electoral que se adopte exige la formación de Distritos Electorales. En tal caso ninguno de éstos podrá elegir menor de tres Representantes o Diputados.’

“En cambio, en lo que se refiere a la elección de Senadores se estableció la excepción por el artículo 14 del propio Acto legislativo número 3, al disponer que la ley dividirá el territorio nacional en Circunscripciones. Senatoriales de uno o más Departamentos, de manera que pueda tener representación la minoría.

“Debido a la manera como el legislador formó el Distrito Electoral de Barranquilla, ha ocurrido que los importantes y valiosos intereses del Departamento del .Atlántico no están siempre debidamente representados en la Cámara de Representantes. Cada vez que hay que elegir al Congreso Nacional, se establece, como es natural, el roce entre las aspiraciones, de este Departamento y los de aquella Provincia; éste exige, con toda razón, casi siempre, un Representante, de los tres que corresponden al Distrito Electoral, a fin de que sus intereses sean atendidos en el conjunto nacional. En todo concepto, constituye una anomalía lo establecido al respecto en este Departamento, resulta también contrario a las necesidades e intereses colectivos de las regiones que componen el Distrito Electoral de Barranquilla, y contrario también al espíritu de la Carta de 1886.”

Resuelto como está por la Corte, en la sentencia de fecha veintitrés de mayo de mil novecientos veintiocho, a que se refiere el demandante, que el artículo 7º de la Constitución Nacional, al establecer que fuera de la división general del territorio de la República habrá otras dentro de los límites de cada Departamento para arreglar el servicio público, solamente tiene las siguientes excepciones:

Primera. Las que el mismo artículo contempla al decir que “las divisiones relativas a lo fiscal, lo militar y la instrucción pública, podrán no coincidir con la división general.”

Segunda. Lo relativo a los territorios nacionales (Intendencias, Comisarías), pues según la parte final del artículo 6º de la Constitución, la ley puede disponer respecto de ellas lo más conveniente.

Tercera. Lo relativo a Senadores establecida por el artículo 14, del Acto legislativo número 3 de 1910, que permite la división territorial nacional en Circunscripciones Senatoriales de uno o más Departamentos.

No estando, comprendida en ninguna de esas excepciones lo relativo a la división electoral para la elección de. Representantes al Congreso, es indudable que para este efecto el legislador no puede separarse de la norma que le señala el referido, artículo 7º de la Constitución, y por lo mismo al hacer esa división electoral, no puede establecer Distritos Electorales, que comprendan varios. Departamentos o partes de ellos, y comoquiera que el inciso 4º del artículo 2º de la Ley 93 de 1922, al disponer que para la elección de Representantes, al Congreso se divide el territorio de la República en varios Distritos Electorales, entre ellos el de Barranquilla, capital Barranquilla, compuesto del Departamento del Atlántico y la Provincia del Banco, correspondiente al Departamento del Magdalena, comprende un Departamento y parte de otro, es indudable que viola el artículo 7º de la Constitución Nacional y por lo mismo es necesario reconocer que son fundados los pargos de inconstitucionalidad formulados, en la demanda contra esa disposición legal.

No está por demás transcribir aquí lo que transcribió la Corte en el fallo de que se ha hablado y que expusieron, con relación al artículo 7º de la Constitución, uno de los miembros del Consejo Nacional y un comentador del Estatuto, Nacional, que fue miembro del Consejo Nacional Constituyente de 1886.

El primero dijo:

“No debe olvidarse que en los Estados, por haber tenido gobierno propio y por otras causas, se han formado intereses, opuestos a los de los Estados vecinos, y aún existen rivalidades peligrosas. Esto no debiera ser así, pero es lo cierto que existen esos intereses y rivalidades. Pues bien, si llegare a suceder que los habitantes de un Departamento tengan que ocurrir a otro para que se les administre justicia, temerán que no haya en los Jueces la imparcialidad necesaria, lo que será un grave mal, porque el Poder Judicial debe inspirar completa confianza respecto de la rectitud de sus fallos. Ahora, ¿qué mal resulta en formar los Distritos Judiciales de los límites de cada Departamento ” y

El segundo:

“Es importante reconocer, conforme a este artículo, que una división en Provincias o Cantones, en Distritos Electorales, en Circuitos Judiciales u otras semejantes, que tienda al arreglo del servicio en los Departamentos, deberá coincidir con los límites territoriales de cada uno de éstos, sin confundir o involucrar, en unas mismas demarcaciones, pueblos o Distritos de diversos Departamentos. Las únicas excepciones admisibles, se refieren a divisiones en lo oficial, lo militar, y la instrucción pública.”

Por lo demás, si alguna duda pudiera ofrecer la disposición acusada acerca de su constitucionalidad, ella desaparece del todo al considerar que el Acto legislativo número 1º que acaba de ser expedido con fecha 20 de noviembre de 1930, artículo 5º, dispone precisamente que cada uno de los Departamentos en que está dividida la República forme una sola Circunscripción Electoral para la elección de Representantes al Congreso.

En mérito, de las; consideraciones expuestas, la Corte Suprema, reunida en Pleno, obrando de acuerdo con el parecer del señor Procurador General de la Nación y administrando justicia en nombre de la. República y por autoridad de la ley, declara inexequible el inciso 4º del artículo 2º de la Ley 93 de 1922.

Cópiese, notifíquese, publíquese en la Gaceta Judicial y envíese copia al señor Ministro de Gobierno y archívese el expediente.

JUAN N. MENDEZ — Juan. E. Martínez—José Miguel Arango—Enrique A. Becerra—Parmenio Cárdenas—Ignacio González Torres—Germán B. Jiménez—Tancredo Nannetti—Luis F. Rosales—julio Lizardo Fortoul—-Fran cisco Tafur A.—Juan C. Trujillo Arroyo—Augusto N. Samper, Secretario en propiedad.