300Corte SupremaCorte Suprema30030004968Simón Montero Torres196103/07/1961Simón Montero Torres_1961_03/07/196130004968SALA PLENA Extractos de Jurisprudencia de Sala Plena, a cargo del Relator de entonces, doctor Luis Ignacio Segura. EXEQUIBILIDAD DEL ARTICULO 6° Y DEL INCISO 3° DEL ARTICULO 15 DE LA LEY 81 DE 1960, "REORGANICA DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA" Las disposiciones legales demandadas se ciñen de manera estricta al espíritu de la Constitución. El sistema de la igualdad jurídica entre nacionales y extranjeros, que establece el artículo 11 de la Carta, se refiere a la igualdad de derechos civiles. Los derechos y obligaciones civiles difieren de los fiscales tanto por la índole de la relación jurídica como por el carácter de lino de los sujetos, que es el Estado. La equidad tributaria no se logra sino mediante la discriminación cuando las circunstancias o condiciones de los contribuyentes son diversas. Los artículos 11 y 12 de la Constitución de 1886 consagraron en relación con los extranjeros, el sistema de la reciprocidad legislativa y diplomática, adoptado por la mayor parte de los países en el siglo pasado y comienzos del presente. Pero la "reforma constitucional de 1936 sustituyó aquel sistema por el de la igualdad jurídica de nacionales y extranjeros. Esa igualdad de tratamiento se refiere únicamente a la igualdad de derechos civiles, vale ' decir, a los derechos subjetivos y a las garantías instituidas para protección de ellos, según se desprende del texto claro del artículo 11 de la Constitución, que dice: "Artículo 11. Los extranjeros disfrutarán en Colombia de los mismos derechos civiles que se concedan a los colombianos. Pero la ley podrá, por razones de orden público, subordinar a condiciones especiales o negar el ejercicio de determinados derechos civiles a los extranjeros". "Gozarán así mismo los extranjeros en el territorio de la República de las garantías concedidas a los nacionales, salvo las limitaciones que establecen la Constitución o las leyes". "Los derechos políticos se reservarán a los nacionales" La igualdad civil entre nacionales" y extranjeros que establece este texto de la Carta, relativa al ejercicio de los derechos civiles, de acuerdo con la ciencia, del Derecho Público, se distingue de la igualdad fiscal, que se refiere a una relación jurídico-política de creación legal, de la cual es el Estado el sujeto activo y el contribuyente el sujeto pasivo. Los derechos y obligaciones civiles difieren así de los fiscales tanto por la índole de la relación jurídica como por el carácter de uno de los sujetos, que es el Estado. La norma del artículo XI no consagra la igualdad fiscal entre nacionales y extranjeros, sino la civil -se repite- y por cierto no de manera absoluta, puesto que permite, por motivos de orden público, imponer restricciones a determinados derechos civiles y aun negar su ejercicio a los extranjeros. Pero es que, por otra parte, el principio general de igualdad ante la ley no se realiza en ocasiones sino a través de la desigualdad misma. "La igualdad fiscal consiste -según un conocido expositor- en que la ley debe ser igual para todos los iguales en igualdad de circunstancias", por lo cual "la existencia de desigualdades naturales justifica la creación de categorías de contribuyentes"; o sea, que la equidad tributaria, que es lo que se propone la regla de la igualdad, no se logra sino mediante la discriminación cuando las circunstancias o condiciones de los contribuyentes son diversas. En el presente caso, en que rentas producidas fuera del país pueden quedar sujetas a una doble imposición, las normas acusadas procuran precisamente establecer la igualdad en materia tributaria entre nacionales y extranjeros, mediante la eliminación de la doble imposición para estos últimos cuando en su país se exima de ella a los primeros. La regla de la reciprocidad, en el caso concreto de las disposiciones legales demandadas, en verdad sólo tiene por objeto asegurar esa igualdad entre nacionales y extranjeros que consagra el predicho artículo 11 de la Carta, lo que tanto quiere decir que no son violatorias de ella sino que, en cambio, se ciñen de manera estricta a su espíritu. Corte Suprema de Justicia .- Sala Plena .-Bogotá julio tres (3) de mil novecientos sesenta y uno. (Magistrado ponente: doctor Simón Montero Torres). 1961
Alfonso Isaza MorenoDemanda de inexequibilidad contra el artículo 6 y el inciso 3 del artículo 15 de la ley 81 de 1960Identificadores30030004969true76980Versión original30004969Identificadores

Norma demandada:  Demanda de inexequibilidad contra el artículo 6 y el inciso 3 del artículo 15 de la ley 81 de 1960


SALA PLENA

Extractos de Jurisprudencia de Sala Plena, a cargo del Relator de entonces, doctor Luis Ignacio Segura.

EXEQUIBILIDAD DEL ARTICULO 6° Y DEL INCISO 3° DEL ARTICULO 15 DE LA LEY 81 DE 1960, "REORGANICA DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA"

Las disposiciones legales demandadas se ciñen de manera estricta al espíritu de la Constitución. El sistema de la igualdad jurídica entre nacionales y extranjeros, que establece el artículo 11 de la Carta, se refiere a la igualdad de derechos civiles. Los derechos y obligaciones civiles difieren de los fiscales tanto por la índole de la relación jurídica como por el carácter de lino de los sujetos, que es el Estado. La equidad tributaria no se logra sino mediante la discriminación cuando las circunstancias o condiciones de los contribuyentes son diversas.

Los artículos 11 y 12 de la Constitución de 1886 consagraron en relación con los extranjeros, el sistema de la reciprocidad legislativa y diplomática, adoptado por la mayor parte de los países en el siglo pasado y comienzos del presente. Pero la "reforma constitucional de 1936 sustituyó aquel sistema por el de la igualdad jurídica de nacionales y extranjeros.

Esa igualdad de tratamiento se refiere únicamente a la igualdad de derechos civiles, vale ' decir, a los derechos subjetivos y a las garantías instituidas para protección de ellos, según se desprende del texto claro del artículo 11 de la Constitución, que dice:

"Artículo 11. Los extranjeros disfrutarán en Colombia de los mismos derechos civiles que se concedan a los colombianos. Pero la ley podrá, por razones de orden público, subordinar a condiciones especiales o negar el ejercicio de determinados derechos civiles a los extranjeros".

"Gozarán así mismo los extranjeros en el territorio de la República de las garantías concedidas a los nacionales, salvo las limitaciones que establecen la Constitución o las leyes". "Los derechos políticos se reservarán a los nacionales" La igualdad civil entre nacionales" y extranjeros que establece este texto de la Carta, relativa al ejercicio de los derechos civiles, de acuerdo con la ciencia, del Derecho Público, se distingue de la igualdad fiscal, que se refiere a una relación jurídico-política de creación legal, de la cual es el Estado el sujeto activo y el contribuyente el sujeto pasivo.

Los derechos y obligaciones civiles difieren así de los fiscales tanto por la índole de la relación jurídica como por el carácter de uno de los sujetos, que es el Estado.

La norma del artículo XI no consagra la igualdad fiscal entre nacionales y extranjeros, sino la civil -se repite- y por cierto no de manera absoluta, puesto que permite, por motivos de orden público, imponer restricciones a determinados derechos civiles y aun negar su ejercicio a los extranjeros.

Pero es que, por otra parte, el principio general de igualdad ante la ley no se realiza en ocasiones sino a través de la desigualdad misma. "La igualdad fiscal consiste -según un conocido expositor- en que la ley debe ser igual para todos los iguales en igualdad de circunstancias", por lo cual "la existencia de desigualdades naturales justifica la creación de categorías de contribuyentes"; o sea, que la equidad tributaria, que es lo que se propone la regla de la igualdad, no se logra sino mediante la discriminación cuando las circunstancias o condiciones de los contribuyentes son diversas.

En el presente caso, en que rentas producidas fuera del país pueden quedar sujetas a una doble imposición, las normas acusadas procuran precisamente establecer la igualdad en materia tributaria entre nacionales y extranjeros, mediante la eliminación de la doble imposición para estos últimos cuando en su país se exima de ella a los primeros.

La regla de la reciprocidad, en el caso concreto de las disposiciones legales demandadas, en verdad sólo tiene por objeto asegurar esa igualdad entre nacionales y extranjeros que consagra el predicho artículo 11 de la Carta, lo que tanto quiere decir que no son violatorias de ella sino que, en cambio, se ciñen de manera estricta a su espíritu.

Corte Suprema de Justicia.-Sala Plena.-Bogotá julio tres (3) de mil novecientos sesenta y uno.

(Magistrado ponente: doctor Simón Montero Torres).

El doctor Alfonso Isaza Moreno, en demanda presentada el 14 de marzo del año en curso, la cual cumple las condiciones de forma previstas en la Ley 96 de 1936, pidió a la Corte declarara inexequibles el artículo 6° y el inciso 3° del artículo 15 de la Ley 81 de 1960, "reorgánica del impuesto sobre la renta", disposiciones que a la letra dicen:

"Artículo 6° Las personas naturales están sometidas al impuesto sobre la renta y a los complementarios de patrimonio y exceso de utilidades, de conformidad con el régimen y las tarifas establecidas por la presente Ley".

"Artículo 15

"A los residentes de nacionalidad extranjera sólo se les gravarán las rentas obtenidas en territorio colombiano, si en el Estado del cual son nacionales se les da el mismo tratamiento impositivo a los .colombianos".

Las dos disposiciones transcritas, en sentir del demandante, violan el principio de la igualdad entre nacionales y extranjeros, consagrado por el artículo 11 de la Carta, equivalente al 5° del Acto Legislativo número 1 de 1936 y, como consecuencia, los artículos 12, 16 y 20 de la misma.

El señor Procurador General de la Nación, en escrito del 9 de mayo (fls. 13 y ss.), conceptúa que no debe accederse a lo solicitado por el demandante.

PARA RESOLVER SE CONSIDERA:

Los artículos 11 y 12 de la Constitución de 1886 consagraron, en relación con los extranjeros, el sistema de la reciprocidad legislativa y diplomática, adoptado por la mayor parte de los países en el siglo pasado y comienzos del presente. Pero la reforma constitucional de 1936 sustituyó aquel sistema por el de la igualdad jurídica de nacionales y extranjeros.

Esa igualdad de tratamiento se refiere únicamente a la igualdad de derechosciviles, vale decir, a los derechos subjetivos y a las garantías instituidas para la protección de ellos, según se desprende del texto claro del artículo 11 de la Constitución, que dice:

"Artículo 11. Los extranjeros disfrutarán en Colombia de los mismos derechos civiles que se concedan a los colombianos. Pero la ley podrá, por razones de orden público, subordinar a condiciones especiales o negar el ejercicio de determinados derechos civiles a los extranjeros".

"Gozarán asimismo los extranjeros en el territorio de la República de las garantías concedidas a los nacionales, salvo las limitaciones que establezcan la Constitución o las leyes".

"Los derechos políticos se reservarán a los nacionales".

La igualdad civil entre nacionales y extranjeros que establece este texto de la Carta, relativa al ejercicio de los derechos civiles, de acuerdo con la ciencia del Derecho Público, se distingue de la igualdad fiscal, que se refiere a una relación jurídico-política de creación legal, de la cual es el Estado el sujeto activo y el contribuyente el sujeto pasivo.

Los derechos y obligaciones civiles difieren así de los fiscales tanto por la índole de la relación jurídica como por el carácter de uno de los sujetos, que es el Estado.

La norma del artículo 11 no consagra la igualdad fiscal entre nacionales y extranjeros, sino la civil -se repite- y por cierto no de manera absoluta, puesto que permite, por motivos de orden público, imponer restricciones a determinados derechos civiles y aun negar su ejercicio a los extranjeros.

Pero es que, por otra parte, el principio general de igualdad ante la ley no se realiza en ocasiones sino a través de la desigualdad misma. "La igualdad fiscal consiste -según un conocido expositor- en que la ley debe ser igual para todos los iguales en iguales circunstancias ", por lo cual "la existencia de desigualdades naturales justifica la creación de categorías de contribuyentes"; o sea, que la equidad tributaria, que es lo que se propone la regla de la igualdad, no se logra sino mediante la discriminación cuando las circunstancias o condiciones de los contribuyentes son diversas.

En el presente caso, en que rentas producidas fuera del país pueden quedar sujetas a una doble imposición, las normas acusadas procuran precisamente establecer la igualdad en materia tributaria entre nacionales y extranjeros, mediante la eliminación de la doble imposición para estos últimos cuando en su país se exima de ella a los primeros.

La regla de la reciprocidad, en el caso concreto de las disposiciones legales demandadas, en verdad sólo tiene por objeto asegurar esa igualdad entre nacionales y extranjeros que consagra el predicho artículo 11 de la Carta, lo que tanto quiere decir que no son violatorias de ella sino que, en cambio, se ciñen de manera estricta a su espíritu.

En atención a las razones expuestas, la Corte Suprema de Justicia -Sala Plena- acorde con el concepto del señor Procurador General de la Nación y en uso de las atribuciones que le confiere el artículo 214 de la Carta, DECLARA EXEQUIBLES el artículo 6° y el inciso 3° del artículo 15 de la Ley 81 de 1960, "reorgánica del impuesto sobre la renta".

Cópiese, notifíquese y publíquese.

Carlos Peláez Trujillo, Ramiro Araújo Grau, Humberto Barrera Domínguez, Luis Alberto Bravo, Enrique Coral Velasco, Roberto de Zubiría, Gustavo Fajardo Pinzón, José J. Gómez R., José Hernández Arbeláez, Enrique López de la Pava, Simón Montero Torres, Efrén Osejo Peña, Luis Fernando Paredes, Arturo C. Posada, Gustavo Rendón Gaviria, José Joaquín Rodríguez, Julio Roncallo Acosta, Angel Martín Vásquez A., Primitivo Vergara Crespo, Luis Carlos Zambrano.

Ricardo Ramírez L., Secretario.