300Corte SupremaCorte Suprema30030003787Germán B. Jiménez193127/11/1931Germán B. Jiménez_1931_27/11/193130003787Corte Suprema de Justicia - Corte Plena-Bogotá, noviembre veintisiete de mil novecientos treinta y uno. (Magistrado ponente, doctor Germán B. Jiménez). Vistos: 1931
Pedro Blanco Soto | Pedro Pablo DelgadoIdentificadores30030003788true75679Versión original30003788Identificadores

Corte Suprema de Justicia - Corte Plena-Bogotá, noviembre veintisiete de mil novecientos treinta y uno.

(Magistrado ponente, doctor Germán B. Jiménez).

Vistos:

Las doctores Pedro Blanco Soto y Pedro Pablo Delgado, haciendo uso del derecho que a todo ciudadano colombiano concede el artículo 41 del Acto legislativo número 3 de 1910, piden a esta corporación se "declare inexequible la regla cuarta del- artículo 39 de la Ley 85 de 1916, en la parte que se refiere a limitar a cinco Diputados los que deben ser elegidos para cada Distrito Electoral."

A la demanda acompañan las demandantes, debidamente autenticado, el número 15997 del Diario Oficial en que corre publicada la Ley 85 de 1916.

Son razones del pedimento de inexequibilidad, las siguientes:

"El artículo 46 del Acto legislativo número 3 de 1910, reformatorio de la Constitución, atribuyó a las Asambleas Departamentales la demarcación de los Distritos Electorales para la elección de Diputadlas.

"Ese artículo dice así:

'Compete a la ley hacer la demarcación de Distritos Electorales para la elección de Representantes, y a las Asambleas Departamentales la demarcación de Distritos Electorales para la elección de Diputados, si el sistema electoral que se adopte exige la formación de Distritos Electorales. En tal caso ninguno de éstos podrá elegir menos de tres Representantes o Diputados.'

"Con muy buen acuerdo tos constituyentes de 1910 dieron esa atribución a las Asambleas. Esas corporaciones están en mejor capacidad de conocer los intereses económicos, las vinculaciones comerciales y las relaciones sociales de las diversas regiones para agruparlas en forma adecuada a la representación que deben tener en la corporación que tiene a su sargo la dirección administrativa de esos intereses.

"La disposición constitucional dejó la mayor amplitud a las Asambleas y sólo le estableció la limitación, para el caso de que el sistema electoral adoptado lo imponga, de que ningún Distrito pueda elegir menos de tres Diputados.

"Pero el legislador ha establecido una restricción que no se compadece con dicha disposición constitucional y que por tanto la contraría. En efecto, el artículo 39 de la Ley 85, de 1916 estatuye en su ordinal 4° que el número de Diputados que debe elegir cada Círculo Electoral no será menor de tres ni mayor de cinco. Nos parece1 claro, de toda claridad, que el legislador ha establecido una restricción al fijar un máximum para la representación de cada Distrito Electoral, que limita la amplitud de la competencia de las Asambleas, y por contrario a la Constitución es inexequible."

El señor Procurador General de la Nación, a quien previamente se ha oído en el presente asunto, es de concepto que no puede tacharse de inconstitucional la disposición acusada por ese vicio.

Se considera:

Es evidente que el constituyente confirió a las Asambleas Departamentales facultad soberana para hacer la demarcación de Distritos Electorales para la elección de Diputados, siempre que el sistema electoral que se-adopte requiera la formación de Distritos Electorales, sin más limitación que la de no poder formar un Distrito Electoral cuya población no de el número de habitantes suficiente para poder elegir, tres Diputados. En ejercicio de esa amplia facultad constitucional, las Asambleas pueden formar Distritos Electorales con una base de población correspondiente a la elección de más de cinco Diputados; pero esa facultad les ha sido restringida por el artículo 39 de la Ley 85 de 1916, en su regla cuarta, al disponer en él "que el número de Diputados que debe elegir cada Círculo Electoral no será menor de tres ni mayor de cinco," restricción que menoscaba 'la soberana competencia que el constituyente otorgó a las referidas Asambleas para la formación de los Distritos Electorales en la proporción que a bien tuvieran con relación al número de Diputados que cada uno de ¡ellos deba elegir, siempre que ese número no baje de tres, lo que demuestra que la disposición legal de que se trata es inconstitucional, y en tal virtud, la Corte Suprema, reunida, en pleno, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, declara inexequible la regla cuarta del artículo 39 de la Ley 85 de 1916, en cuanto dispone que el número de Diputados que debe elegir cada Círculo Electoral no será mayor de cinco.

Enviese copia de este fallo al señor Ministro de Gobierno para su publicación en el Diario Oficial.

Notifíquese, cópiese, publíquese en la Gaceta Judicial y archívese el expediente.

JUAN E. MARTINEZ-Ignacio González Torres-José Miguel Arango-Enrique A. Becerra-Parmenio Cárdenas - José Joaquín Hernández - Germán B. Jiménez. Taneredo Nannetti-Julio Luzardo Fortoul-Luis F. Rosales-Francisco Tafur A.-Juan C. Trujillo Arroyo-Ató-' gusto N. Samper, Secretario en propiedad,

SALVAMENTO DE VOTO

de los señores Magistrados doctores Juan E. Martínez, Julio Luzardo Fortoul, Francisco Tafur A. y Enrique A. Becerra,

Con todo respeto salvamos nuestros votos en la sentencia que precede.

Ha dicho la Corte que la declaración de inexequibilidad de una ley debe fundarse en una abierta pugna entre ésta y la Constitución.

El constituyente, en la disposición del artículo 46 del Acto legislativo número 3 de 1910 (disposición sustituida por .el Acto' legislativo número l9 de 1930), fijó en tres el1 mínimum de los Diputados que podía elegir cada Distrito Electoral, si el sistema que se ^adoptara exigía la formación de esos Distritos. Luego el legislador de 1916 (Ley 85), fijó en cinco ¡el máximum, acatando el precepto constitucional en lo que se refiere al mínimum.

Pensamos que con la disposición legal cuya inexequibilidad se pide, el legislador no hizo otra cosa que desarrollar el precepto constitucional contenido en el citado artículo 46. El constituyente guardó silencio sobre el máximum, y dado tal silencio, al legislador no le estaba prohibido señalarlo, pues el artículo 181 de la Constitución le atribuye a la ley 4a determinación de lo concerniente a elecciones y escrutinios, respetando, por supuesto, los cánones expresos de la Carta Fundamental; lo cual significa, a nuestro ver, que leí legislador sí puede dictarles normas a las Asambleas Departamentales en materia electoral.

Por tanto, no encontramos pugna entre el susodicho artículo 46 del Acto legislativo número 3 y la disposición legal acusada. La habría si el legislador hubiera disminuido el mínimum o si, habiendo establecido el constituyente el máximum, aquél lo hubiera aumentado o rebajado: en estas hipótesis sí sería dable afirmar que el legislador obraba contra las normas constitucionales,

Esto es igualmente admisible a la luz del artículo 6- del Acto legislativo número V de 1930, con el cual ha debido relacionarse la sentencia.

Bogotá, noviembre veintisiete de- mil novecientos treinta y uno.

Juan E. Martínez-Enrique A. Becerra-Julio Luzardo Fortoul - Francisco Tafur A.-González T.-Nannetti. Hernández - Arango - Cárdenas - Jiménez-Rosales. Trujillo Arroyo-Augusto N. Samper, Secretario en propiedad.