100Consejo de EstadoConsejo de Estado10030031745SENTENCIASala de lo Contenciosos Administrativonull196631/10/1966SENTENCIA_Sala de lo Contenciosos Administrativo__null___1966_31/10/1966300317431966CONSEJOS DE EMPRESA – Su creación requiere de una ley Bastaría para dar una muestra de la manera ligera, por decir lo menos, como se expidió el Decreto acusado, citar lo que dispone el Art. 4o., a que se refiere el demandante, cuando dispone que: "los consejos formarán parte del sindicato de trabajadores de la empresa y quedarán, por lo tanto, sometidos jerárquicamente a los organismos sindicales, los cuales determinarán la forma y modo como aquellos deben ejercer sus funciones, dentro de las normas y el espíritu que orientan el presente Decreto". Se tiene, entonces que, como de conformidad con el Art. 7o. ibídem, "el número de vocales de cada Consejo será proporcional al de trabajadores fijos del centro de trabajo correspon­diente, según la escala siguiente: De cien a doscientos cincuenta trabajadores, cuatro vocales. De doscientos cincuenta y uno. a quinientos, ocho vocales. Y de quinientos uno en adelante, doce vocales", con sus suplentes respec­tivos, como de acuerdo con el Art. 6o.: "Será Presidente del Consejo el propietario, Gerente o persona en quien éstos deleguen tal función, siempre que pertenezca a la empresa, resultaría prácticamente que quien vendría a manejar la empresa sería el Sindicato, a través de sus representantes en el Consejo, a cuyas decisiones habría de someterse el Gerente, lo cual resulta simplemente aberrante. En otras palabras, el funcionamiento de la empresa quedaría en manos del Sindicato perdiendo su Gerente todo control sobre la misma. Cabe pensar que al elaborar semejante Decreto, no se hubiese pen­sado por sus autores, en las consecuencias de su expedición.
Sentencias de NulidadAlfonso MelukRODRIGO NOGUERA LABORDE31/10/1966Decreto 1317 de 1966Identificadores10030115529true1207823original30113799Identificadores

Fecha Providencia

31/10/1966

Fecha de notificación

31/10/1966

Sala:  Sala de lo Contenciosos Administrativo

Subsección:  null

Consejero ponente:  Alfonso Meluk

Norma demandada:  Decreto 1317 de 1966

Demandante:  RODRIGO NOGUERA LABORDE


CONSEJOS DE EMPRESA – Su creación requiere de una ley

Bastaría para dar una muestra de la manera ligera, por decir lo menos, como se expidió el Decreto acusado, citar lo que dispone el Art. 4o., a que se refiere el demandante, cuando dispone que: "los consejos formarán parte del sindicato de trabajadores de la empresa y quedarán, por lo tanto, sometidos jerárquicamente a los organismos sindicales, los cuales determinarán la forma y modo como aquellos deben ejercer sus funciones, dentro de las normas y el espíritu que orientan el presente Decreto". Se tiene, entonces que, como de conformidad con el Art. 7o. ibídem, "el número de vocales de cada Consejo será proporcional al de trabajadores fijos del centro de trabajo correspon­diente, según la escala siguiente: De cien a doscientos cincuenta trabajadores, cuatro vocales. De doscientos cincuenta y uno. a quinientos, ocho vocales. Y de quinientos uno en adelante, doce vocales", con sus suplentes respec­tivos, como de acuerdo con el Art. 6o.: "Será Presidente del Consejo el propietario, Gerente o persona en quien éstos deleguen tal función, siempre que pertenezca a la empresa, resultaría prácticamente que quien vendría a manejar la empresa sería el Sindicato, a través de sus representantes en el Consejo, a cuyas decisiones habría de someterse el Gerente, lo cual resulta simplemente aberrante. En otras palabras, el funcionamiento de la empresa quedaría en manos del Sindicato perdiendo su Gerente todo control sobre la misma. Cabe pensar que al elaborar semejante Decreto, no se hubiese pen­sado por sus autores, en las consecuencias de su expedición.

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCION PRIMERA

Consejero ponente: ALFONSO MELUK

Bogotá, D.E., treinta y uno (31) de octubre de mil novecientos sesenta y seis (1966)

Radicación número:

Actor: RODRIGO NOGUERA LABORDE

Demandado:

Referencia: Decretos Reglamentarios

En ejercicio de la acción pública que consagra el art. 66 del C. C. A., el doctor RODRIGO NOGUERA LABORDE, obrando en su propio nombre, demanda la nulidad del decreto reglamentario No. 1317, de 26 de mayo del corriente año, "Por el cual se constituyen los Consejos de Empresa", expe­dido por el señor Presidente de la República con la firma del señor Ministro del Trabajo, invocando el numeral 3o del artículo 120 de la Constitución Nacional, por razón de ser violatorio de varias normas de superior jerarquía".

Como disposiciones violadas cita las siguientes: "numeral 3o. art. 120 de la Constitución así como los restantes del mismo; arts. 53 y 76 de la misma obra; Decreto Ley 1631 de 1963, en sus arts. lo., 5o., 6o., 7o., 9o., 10o., 11o., 12o., 14o. 15o., 17., 18o., 20., 21o., 23o., 24o., 26o., 27o., 28o., 30o., 31o. y 34o., el Código Sustantivo del Trabajo, en sus arts. 22, 23, 24, 29, 32, 35, 36, 45, 46, 47, 48, 57, 58, 59, 61; 354, 356 a 377, 379, 405 a 407, 409 a 428".

A su vez, el doctor Humberto Mesa González, en escrito de 23 de julio de 1966, se presenta como coadyuvante de la demanda antedicha, "para que se declare nulo en su totalidad el Decreto 1737 (sic) de 27 de Mayo de 1966 "por el cual se constituyen los Consejos de Empresa".

Como síntesis de la acción, aparece que con fundamento en la potestad reglamentaria que consagra el numeral 3o. del art. 120 de la Carta, expidió el Gobierno el Decreto 1317 de 26 de mayo de 1966, creando los Consejos de Empresa, sin que se invoque la ley que pretende reglamentar, con lo cual se violó no solamente el mismo numeral 3o. del Art. 120 de la Constitución, sino las demás disposiciones ya señaladas.

El señor Fiscal 3o. de la Corporación, en su vista de fondo, es de parecer que deben resolverse favorablemente las peticiones de la demanda.

La Sala considera:

El Decreto ejecutivo 1317 de 1966 "por el cual se constituyen los Con­sejos de Empresa", expedido "en uso de las atribuciones que le confiere el numeral 3o. del artículo 120 de la Constitución Nacional", se refiere en sus considerandos, a la creciente armonía entre el capital y el trabajo; a la recomendación No. 94 adoptada por la Conferencia Internacional del Tra­bajo, referente a medidas apropiadas "para promover la consulta y colabora­ción entre empleados y trabajadores en el ámbito de la empresa"; a que el Consejo de Empresa "es un instrumento idóneo de colaboración construc­tiva, formado por representantes de los diversos sectores concurrentes a la creación de riqueza, etc. "ha de alcanzar resultados importantes en el incre­mento de la producción"; y que "según el artículo 1o. del Decreto-Ley 1631 de 19 de julio de 1963, reorgánico del Ministerio del Trabajo, son de compe­tencia de este Ministerio, entre otros asuntos, "el estudio y la adopción de medidas indispensables para mejorar las condiciones y relaciones de trabajo".

El Decreto 1631 de 1963 "por el cual se reorganiza el Ministerio de Trabajo y se fijan sus funciones, al cual se refieren los considerandos, fué expedido "en ejercicio de las facultades extraordinarias conferidas por la Ley 1a. de 1963", én cuyo Art. 11 ordinal b), se faculta al Gobierno para "Rea­justar la estructura del Ministerio del Trabajo en orden a obtener el eficaz cumplimiento de las funciones que tiene a su cargo", sin que en su extenso articulado se trate sobre los "Consejos de Empresa" creados por el Decreto Ejecutivo 1317 de 1966.

Ahora bien, el Art. 120 de la Constitución Nacional dice que: "Corres­ponde al Presidente de la República como suprema autoridad administra­tiva" . . . "3o. Ejercer la potestad reglamentaria expidiendo las órdenes, de­cretos y resoluciones necesarias para la cumplida ejecución de las leyes", lo cual está indicando, de manera incuestionable, que al expedir el Ejecutivo el Decreto 1317 de 1966, creando los Consejos de Empresa, violó en forma manifiesta la norma constitucional antedicha, puesto que la mencionada pro­videncia no reglamenta ley alguna, como fácilmente se desprende de sus considerandos, ni siquiera el Decreto 1631 de 1963 sobre reorganización del Ministerio de Trabajo, ya que en él no se habla de "Consejos de Empresa' , lo cual está demostrando que el Gobierno excedió la potestad reglamentaria.

Y de contera, violó el Art. 76 de la Constitución Nacional, cuando dispone que le corresponde al Congreso: "9a. Crear todos los empleos que demanda el servicio público y fijar sus respectivas dotaciones", puesto que en el Art. 15 del Decreto acusado, se crea "una Sección que tenga a su cuidado velar por el logro de los objetivos de los Consejos de Empresa", es decir, que crean nuevos empleos, que es atribución exclusiva del Congreso; y por el mismo motivo, del Art. 55 de la Carta, que establece la separación de las distintas ramas del Poder Público, con funciones separadas.

Las facultades extraordinarias otorgadas al Ejecutivo por la Ley 1a. de 1963, se limitaron, como ya se dijo, a reajustar la estructura del Ministerio del Trabajo, en orden al mejor cumplimiento de sus funciones, lo cual se obedeció con la expedición del Decreto 1631 de 1963, en el que se hizo una completa reorganización de dicho Despacho, habiéndose extinguido el 20 de julio del mismo año. De manera que, extinguidas éstas de una parte, y de otra, sin que en el Decreto de reorganización se tratara lo relacionado con los 'Consejos de Empresa", resulta notorio que el Decreto No. 1317 de 26 de mayo de 1966, que creó tales Consejos, al no reglamentar ninguna ley preexistente, como es la finalidad del numeral 3o. del Art. 76 de la Carta, excedió la potestad reglamentaria, con manifiesta violación de la expresada norma constitucional.

De otra parte, el Art. 1o. del Decreto 1631 de 1963, en que se funda­menta el Decreto 1317 de 1966, que creó "los Consejos de Empresas", se limita a establecer la competencia del Ministerio del Trabajo, entre cuyas funciones figura la de 4 el estudio y la adopción de las medidas indispensables para mejorar las condiciones y relaciones de trabajo", y en tal sentido, desa­rrolla su articulado, disponiendo una completa reorganización de todas las Secciones del Ministerio, lo cual está demostrando, en forma palmaria, la carencia de fundamento legal para sustentar la creación de los "Consejos de Empresa", sin respaldo ni en la Constitución ni en la Ley.

El demandante se extiende en una serie de consideraciones relativas a la violación de normas del Código Sustantivo del Trabajo, por el Decreto acu­sado, en donde se hace un claro y severo análisis jurídico del Decreto con las disposiciones violadas, que la Sala encuentra muy bien fundamentado, lo cual viene a complementar, por este nuevo aspecto, la ilegalidad del Decreto 1317 de 1966, al crear los Consejos de Empresa.

Bastaría para dar una muestra de la manera ligera, por decir lo menos, como se expidió el Decreto acusado, citar lo que dispone el Art. 4o., a que se refiere el demandante, cuando dispone que: "los consejos formarán parte del sindicato de trabajadores de la empresa y quedarán, por lo tanto, sometidos jerárquicamente a los organismos sindicales, los cuales determinarán la forma y modo como aquellos deben ejercer sus funciones, dentro de las normas y el espíritu que orientan el presente Decreto". Se tiene, entonces que, como de conformidad con el Art. 7o. ibídem, "el número de vocales de cada Consejo será proporcional al de trabajadores fijos del centro de trabajo correspon­diente, según la escala siguiente: De cien a doscientos cincuenta trabajadores, cuatro vocales. De doscientos cincuenta y uno. a quinientos, ocho vocales. Y de quinientos uno en adelante, doce vocales", con sus suplentes respec­tivos, como de acuerdo con el Art. 6o.: "Será Presidente del Consejo el propietario, Gerente o persona en quien éstos deleguen tal función, siempre que pertenezca a la empresa, resultaría prácticamente que quien vendría a manejar la empresa sería el Sindicato, a través de sus representantes en el Consejo, a cuyas decisiones habría de someterse el Gerente, lo cual resulta simplemente aberrante. En otras palabras, el funcionamiento de la empresa quedaría en manos del Sindicato perdiendo su Gerente todo control sobre la misma. Cabe pensar que al elaborar semejante Decreto, no se hubiese pen­sado por sus autores, en las consecuencias de su expedición.

Lo dicho es suficiente para llegar a la conclusión de que el Decreto acu­sado es abiertamente inconstitucional e ilegal, por lo cual es procedente la nulidad solicitada.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo —Sección Primera—, de acuerdo con su colaborador fiscal, Administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autori­dad de la Ley,

FALLA:

DECLARASE la nulidad del DECRETO NUMERO 1317 de 26 de mayo de 1966, expedido por el señor Presidente de la República con la firma del señor Ministro del Trabajo, "por el cual se constituyen los Consejos de Empresa.".

En su oportunidad, dése cumplimiento al Art. 132 del C.C.A.

Cópiese, Notifíquese y archívese el expediente.

ALFONSO MELUK ALFONSO ARANGO HENAO

JORGE DE VELASCO ALVAREZ ALBERTO HERNANDEZ MORA

LUIS JIMENEZ FORERO

SECRETARIO