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DECRETO22361931193112 script var date = new Date(18/12/1931); document.write(date.getDate()); script falsefalseDIARIO OFICIAL. AÑO LXVII. N. 21872. 22, DICIEMBRE, 1931. PÁG. 5.MINISTERIO DE HACIENDA Y CREDITO PUBLICOsobre impuesto de minasDerogadofalsefalseHacienda y Crédito PúblicofalseDECRETO LEY22/12/193122/12/1931218728815

DIARIO OFICIAL. AÑO LXVII. N. 21872. 22, DICIEMBRE, 1931. PÁG. 5.

DECRETO 2236 DE 1931

(diciembre 18)

sobre impuesto de minas

ESTADO DE VIGENCIA: Derogado. [Mostrar]

Subtipo: DECRETO LEY

El Presidente de la República de Colombia, 

  

en uso de las facultades que le confieren las Leyes 99 y 119 de 1931, y 

  

CONSIDERANDO: 

  

1º Que tanto la economía nacional como el Fisco se perjudican notablemente con el abandono práctico de la minería en el país, abandono práctico de la minería en el país, abandono que en la actualidad se halla, por decirlo así, protegido y privilegiado con el bajo impuesto anual que deben pagar los adjudicatarios para conservar el dominio de las minas aunque no las trabajan en forma alguna; 

  

2º Que el sistema de redención de minas a perpetuidad que se ha venido practicando en el país por un precio exiguo, contribuye también al estancamiento de la propiedad minera; 

  

3º Que la economía nacional se robustecería notablemente con una intensa explotación minera que no podrá lograrse con el régimen legal vigente en materia de impuestos sobre las minas, y de redención a perpetuidad de ellas, 

  

DECRETA: 

  


Artículo 1º. A partir del 1º de enero de 1932, por el aviso de toda mina denunciable se pagará un impuesto de cinco pesos ($5). 

  


Artículo 2º. Toda mina de veta titulada, de cualquiera de los minerales denunciables, excepto el cobre, pagará desde el año próximo de 1932 un impuesto anual de diez pesos ($10) por cada pertenencia o fracción de pertenencia. Si la mina tiene una extensión menor de una pertenencia, pagará siempre diez pesos ($10) anuales. 

  


Artículo 3º. Toda mina de aluvión titulada, de cualquiera de los minerales denunciables, que tenga la extensión señalada por el artículo 313 de la Ley 153 de 1887, pagará desde el año próximo de 1932 un impuesto anual de veinte pesos ($20). Si la mina tiene una extensión mayor, pagará un impuesto anula de veinte pesos ($20) por cada extensión igual a la indicada y por la fracción excedente si la hubiere. Si la mina tiene una extensión menor pagará siempre veinte pesos ($20) anuales. 

  


Artículo 4º. Toda mina de cobre titulada pagará desde el año próximo de 1932 la mitad del impuesto establecido en el artículo 2º de este Decreto. 

  


Artículo 5º. Pasados tres años desde la publicación de este Decreto en el Diario Oficial, las minas de veta de que trata el artículo 2º, que no fueren explotadas formalmente, pagarán un impuesto anual de cien pesos ($100) por cada pertenencia o fracción de pertenencia, durante los dos años siguientes. Vencidos estos dos años el impuesto anual de cien pesos ($100) se recargará con un cincuenta por ciento (50 por 100) por cada año de demora en la explotación. 

  


Artículo 6º. Pasados tres años desde la publicación de este Decreto en el Diario Oficial, las minas de aluvión de que trata el artículo 3º, que no fueren explotadas formalmente, pagarán también un impuesto anual de cien pesos ($100) por cada extensión igual a la indicada en el artículo 3º o por la fracción excedente, durante los dos años siguientes. Vencidos estos dos años, el impuesto anual de cien pesos ($100) se recargará con un cincuenta por ciento (50 por 100) por cada año de demora en la explotación. 

  


Artículo 7º. Toda mina de cobre titulada que, transcurridos tres años, contados desde la publicación de este Decreto en el Diario Oficial, no fuere explotada formalmente, pagará un impuesto igual a la mitad del fijado en el artículo 5º, durante el mismo tiempo y con los mismos recargos allí señalados. 

  


Artículo 8º. Las minas que se hallan actualmente en elaboración o que se empiecen a elaborar dentro de los términos señalados en este Decreto, pagarán los impuestos indicados en los artículos 5º, 6º y 7º, respectivamente, siempre que en ellas deje de verificarse la explotación formal en cualquier tiempo, conforme al artículo 12 de este Decreto. 

  

Parágrafo. Las minas que en adelante se titulen pagarán también los impuestos fijados en los artículos 5º, 6º y 7º, según su calidad, si no se elaboran formalmente dentro de los dos años siguientes a la expedición del título. 

  


Artículo 9º. Desde el año siguiente a aquel en que las minas entren en explotación, volverán a pagar el impuesto ordinario de que tratan los artículos 2º, 3º y 4º de este Decreto, aunque transitoriamente hayan estado sometidas, por no haberse hallado en elaboración, a los gravámenes fijados en los artículos 5º, 6º y 7º y sin perjuicio de volver a sufrir los recargos si ocurriere el caso del artículo 8º 

  


Artículo 10. Establécese un impuesto anual sobre las minas redimidas a perpetuidad, de acuerdo con las disposiciones siguientes: 

  

a) Toda mina titulada y redimida a perpetuidad, que pasados dos años desde la fecha de la publicación de este Decreto en el Diario Oficial no fuere explotada formalmente, quedará grabada en favor del Fisco Nacional con un impuesto igual, respectivamente, al señalado en los artículos 5º, 6º y 7º 

  

b) Las minas redimidas a perpetuidad que se hallen actualmente en elaboración o que se empiecen a elaborar dentro del término de los dos años de que trata el ordinal anterior, pagarán también el impuesto allí establecido, siempre que en ellas deje de verificarse la explotación formal en cualquier tiempo, conforme al artículo 12. 

  

c) Las minas redimidas a perpetuidad quedarán libres del impuesto anual que se establece en el presente artículo, desde el año siguiente a aquel en que entren en explotación, sin perjuicio de volver a sufrir el gravamen, siempre que ocurra el caso previsto en el ordinal anterior. 

  

d) Los dueños de minas tituladas y redimidas a perpetuidad que no las exploten formalmente y quieran eximirse del impuesto establecido en el presente artículo podrán abandonarlas, a favor de la Nación, lo que se hará constar por escritura pública. La Nación podrá adjudicar nuevamente las minas así abandonadas, de acuerdo con las leyes que rigen para la materia. 

  


Artículo 11. Queda abolida la redención de minas a perpetuidad, sin perjuicio de los derechos adquiridos. 

  


Artículo 12. Para los efectos de este Decreto se entiende que hay explotación formal en las minas de veta de metales preciosos, cuando se tengan por lo menos diez (10) obreros en el laboreo de los minerales durante cuatro meses continuos o descontinuos, en cada año, y, además, existan, en buen estado de servicio, un molino siquiera de tres pisones y un arrastre para el tratamiento de los minerales. 

  

En minas de aluvión y en minas de cobre se considera que hay explotación formal cuando se han empleado en el laboreo diez (10) mineros por lo menos durante cuatro meses continuos o discontinuos en cada año. 

  


Artículo 13. Se reputan legalmente abandonadas, las minas no redimidas a perpetuidad, por las cuales no se pagan oportunamente los impuestos establecidos en los artículos 2º, 3º, 4º, 5º, 6º, 7° y 8º. del presente Decreto. 

  


Artículo 14. Es entendido que el presente Decreto se refiere a las minas adjudicadas como tales por la Nación, y no comprende aquellas que por ministerio de la ley pertenecen al dueño del sueldo o se han contratado o se contraten de acuerdo con el artículo 110 del Código Fiscal. 

  


Artículo 15. El interesado que pretenda pagar el impuesto correspondiente a las minas que se hallen en explotación formal, deberá presentar una atestación del Alcalde del Distrito donde estuviere ubicada la mina, para comprobar que en el año anterior se han cumplido los requisitos establecidos en el artículo 12 del presente Decreto. 

  

Si el interesado no presenta la certificación del Alcalde, se entenderá que la mina no se encuentra en explotación formal, y el funcionario que recibe el pago, en vista de las disposiciones del presente Decreto y de los antecedentes de sus libros, determinará el impuesto que le corresponde en el año de que se trate. 

  


Artículo 16. El Gobierno tomará las medidas que considere convenientes y que sean necesarias para cerciorarse de la efectividad de la explotación formal de las minas. 

  


Artículo 17. La explotación de metales preciosos en los lechos de los ríos navegables podrá verificarse por medio de contratos celebrados con el Poder Ejecutivo, los cuales deberán ser sometidos a la aprobación del Presidente de la República, previo concepto favorable del Consejo de Ministros, y la revisión ulterior del Consejo de Estado. 

  


Artículo 18. La participación que se pague al Estado por razón de los contratos que el Poder Ejecutivo celebre a virtud de lo que dispone el artículo anterior, no será menor del ocho por ciento (8 por 100) del producto bruto de los metales que se extraigan. 

  


Artículo 19. Quedan reformados el artículo 2º de la Ley 59 de 1909, el artículo 8º de la Ley 21 de 1907, el artículo 14 de la Ley 3ª de 1888, el artículo 44 de la Ley 292 de 1875, el artículo 164 y el 341 del Código de Minas, y derogado el artículo 3º de la Ley 59 de 1909. 

  


Afecta la vigencia de: [Mostrar]


Comuníquese y publíquese. 

  

Dado en Bogotá a 18 de diciembre de 1931. 

  

ENRIQUE OLAYA HERRERA 

  

El Ministro de Hacienda y Crédito Público, Esteban JARAMILLO-El Ministro de Industrias, Francisco José CHAUX.