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DECRETO34161955195512 script var date = new Date(23/12/1955); document.write(date.getDate()); script falsefalseDIARIO OFICIAL. AÑO XCII. N. 28942. 21, ENERO, 1957. PÁG. 9.PODER EJECUTIVOPor el cual se dictan disposiciones sobre armas, municiones, explosivos, pólvoras y artículos pirotécnicosDEROGADOfalsefalseDefensa NacionalfalseExplosivos e industria militarDECRETO LEGISLATIVONorma adoptada como Legislación permanente por el art 1 de la Ley 141 de 1961. No vigente porque agotó su objeto. El TITULO V del Decreto 2535 de 1993, regula la importación y exportación de armas; municiones Y explosivos21/01/195614/11/196202/03/1956289421059

DIARIO OFICIAL. AÑO XCII. N. 28942. 21, ENERO, 1957. PÁG. 9.

ÍNDICE [Mostrar]

RESUMEN DE MODIFICACIONES [Mostrar]

DECRETO 3416 DE 1955

(diciembre 23)

Por el cual se dictan disposiciones sobre armas, municiones, explosivos, pólvoras y artículos pirotécnicos

Estado del documento: Derogado.[Mostrar]

Subtipo: DECRETO LEGISLATIVO

El Presidente de la República de Colombia

  

en uso de sus facultades legales, y de las especiales que le confiere el artículo 121 de la actual Codificación Constitucional, y 

  

CONSIDERANDO: 

  

Que por Decreto 3518 de 9 de noviembre de 1949, se declaró turbado el orden público y en estado de sitio todo el territorio Nacional, y 

  

Que las normas vigentes sobre importación, exportación, almacenamiento, fabricación, comercio, porte y posesión de armas, municiones, explosivos y sus accesorios; producción y expendio de pólvora, o artículos pirotécnicos, se hallan dispersas en múltiples reglamentos, lo cual dificulta su aplicación, y que es además necesario revisar, completar y actualizar tales disposiciones, 

  

DECRETA: 

  

CAPITULO I

Importaciones y exportaciones.


Artículo primero. Con las excepciones contempladas en este Decreto, solamente el Gobierno podrá importar armas de fuego; artefactos propios para lanzar gases tóxicos; municiones para tales armas; cualquier clase de municiones que estallen o se fragmenten , lo mismo que vainillas, fulminantes, cargas de proyección o proyectiles para confeccionar municiones; armas de ánima lisa para cacería, o de defensa personal; sus municiones; materia primas necesarias para procesos de fabricación de dichos elementos; dinamitas; gelignite; gelatina, blastingelatine y en general, materiales explosivos fulminantes o detonadores; fósforo blanco, mechas de combustión y demás implementos propios para provocar explosiones. 

  

La importación podrá hacerla el Gobierno por conducto de la Dirección del Servicio de Material de Guerra, o bien con el visto bueno de esta autorizar a la Industria Militar para que la verifique. 

  

El comercio y empleo de los materiales importados a que se refiere este artículo estarán bajo el control de la misma Dirección. 

  


Artículo Segundo. El Ministerio de Guerra podrá conceder permiso a entidades oficiales o particulares, previo el cumplimiento de las formalidades que determine, para la importación de explosivos de aplicación industrial y accesorios de los mismos, cuando dicha importación no perjudique los intereses de la industria militar. 

  

El Ministerio de Guerra exigirá en todo caso, que el importador a quien se concede el permiso otorgue fianza hipotecaria, prendaria, o de banco o compañía de seguros, no inferior al 25% del valor de la importación, para garantizar que cumplirá estrictamente las disposiciones señaladas por la Dirección del Servicio de Material de Guerra sobre uso y control de explosivos. 

  


Artículo Tercero. La Oficina de Registro de Cambios no podrá aprobar ninguna licencia de importación de los elementos señalados en los artículos precedentes; si no consta la previa autorización de la Dirección del Servicio de Material de Guerra, y deberá dejar constancia en el respectivo documento de registro del número y fecha de tal autorización. 

  

Parágrafo 1º. Las autoridades consulares, al visar las facturas respectivas, darán aviso por la vía más rápida, a la Dirección del Servicio de Material de Guerra, de los elementos que se exportan, puerto colombiano de llegada, nave que los transporta, número del permiso y número del registro de importación. 

  

Parágrafo 2º. Exceptúense de los requisitos establecidos en este artículo, aquellas importaciones menores o que correspondan a equipajes, siempre que se trate de una sola arma para deporte o defensa personal. 

  


Artículo Cuarto. La nacionalización de los elementos mencionados se efectuará de conformidad con el trámite general de Aduanas, pero en las importaciones menores o de equipaje a que se refiere el artículo anterior, será siempre necesario el permiso de la Dirección del Servicio de material de Guerra, el cual podrá concederse con posterioridad a la llegada de la mercancía. 

  


Artículo Quinto. Toda importación de armas, municiones, explosivos y sus accesorios, maquinaria u otros elementos para producirlos, deberá ser consignada a la Dirección del Servicio de Material de Guerra. 

  


Artículo sexto. Las autoridades aduaneras o portuarias, al recibir un sobordo en que aparezcan algunos de los elementos a que se refiere este Decreto, darán inmediato aviso de ello a la Dirección del Servicio de Material de Guerra, y entregarán los elementos a la autoridad militar que designe tal Dirección, mediante acta y en calidad de depósito, cualquiera que sea su consignatario o destinatario. 

  

El acta deberá agregarse posteriormente al respectivo manifiesto de Aduanas, y constituirá reconocimiento provisional de los objetos importados, de cuya nacionalización se hará responsable la Dirección del Servicio mencionado. 

  


Artículo Séptimo. La exportación de los elementos a que se refiere el presente Decreto requerirá, además de las formalidades generales, autorización especial de la Dirección del Servicio de Material de Guerra. 

  

CAPITULO II

ALMACENAMIENTO DE EXPLOSIVOS


Artículo Octavo. Toda entidad oficial o particular que importe al país o adquiera dentro de él elementos explosivos y sus accesorios, deberá tener el polvorín que reúna las condiciones técnicas y de seguridad señaladas por el Reglamento número 17 provisional, aprobado por Decreto 1528 de 1937, o las que en el futuro lo adicionen o reformen. 

  

CAPITULO III

FABRICACION, REPARACION Y COMERCIO DE ARMAS DE FUEGO, MUNICIONES Y EXPLOSIVOS


Artículo Noveno. Solamente como dependencias del Gobierno podrán funcionar en el país fábricas de armas de fuego, de municiones y de explosivos de aplicación militar o industrial. 

  


Artículo Décimo. Sólo mediante autorización previa concedida por el Ministerio de Guerra, podrán funcionar en el país talleres de reparación de armas de fuego, o secciones de otros talleres destinados al mismo objeto. 

  

Queda prohibido a los Directores de talleres, y a cualquiera de sus empleados o subalternos, recibir armas de fuego que no estén amparadas por el respectivo salvoconducto de porte o posesión. 

  


Artículo Once. La facultad de ejercer el comercio con armas de fuego, municiones y explosivos, corresponde exclusivamente a la Dirección del Servicio de Material de Guerra y, bajo su control, a la industria militar, entidades que podrán vender a otras entidades oficiales o particulares explosivos para necesidades industriales y armas de defensa personal, de cacería o deporte, y municiones, siempre que el comprador cumpla los requisitos fijados por el Ministerio de Guerra. 

  

No obstante, los particulares podrán transportar sus armas de defensa personal, cacería o deporte, con permiso previo de la autoridad militar del lugar, facultada para otorgar salvoconductos. 

  

CAPITULO IV

CLASIFICACION, POSESION Y PORTE DE ARMAS Y MUNICIONES


Artículo Doce. Se consideran armas de fuego de defensa personal, las pistolas semiautomáticas y revólveres cuyo calibre sea inferior a nueve sesenta y cinco milímetros y cuya longitud del cañón sea inferior a treinta centímetros. 

  


Artículo Trece. Se consideran armas de fuego para deporte: 

  

a) Las escopetas de retrocarga y avancarga (ánima lisa) 

  

b) Las armas de características determinadas por el reglamento internacional de tiro para competencias deportivas, controladas en forma directa por autoridades militares. 

  

Las armas a que se refiere este artículo solo podrán portarse en actividades de caza o de tiro deportivo. 

  


Artículo Catorce. Las armas no contempladas en los dos artículos anteriores, son de uso privativo de las Fuerzas Armadas. 

  


Artículo Quince. Para que los particulares puedan llevar consigo armas de fuego y municiones, deberán obtener de la autoridad competente el salvoconducto correspondiente, de acuerdo con la reglamentación que se expida. 

  


Artículo Dieciséis. Son autoridades competentes para expedir salvoconductos de porte y posesión de armas de fuego y municiones, las siguientes: 

  

a) El Cuartel -Maestre General o, con su autorización, el Director del Servicio de Material de Guerra, en todo el país; 

  

b) Los Oficiales de las Fuerzas Armadas a quienes el Gobierno designe como Jefes Civiles o Militares de determinada región, dentro de su respectiva jurisdicción; 

  

c) Los Comandantes de Brigada, dentro de su respectiva jurisdicción; 

  

d) Los Comandantes de Cuerpos de Tropa y de unidades destacadas, dentro de su respectiva jurisdicción, únicamente para armas de ánima lisa (escopeta) 

  

Los salvoconductos otorgados por las autoridades mencionadas en los ordinales b), c) y d), tendrán carácter provisional por el término de noventa (90) días, mientras el Jefe o Comandante respectivo tramite su refrendación ante el CuartelMaestre General. 

  


Articulo diez y siete. Los salvoconductos serán válidos por el término de un año o por el lapso inferior que en ellos se indique, y deberán hacerse revalidar antes de expirar el plazo para el cual fueron expedidos o revalidados. 

  

El salvoconducto que no esté debidamente legalizado se decomisará y se enviará, junto con el arma que ampare, a la Dirección del Servicio de Material de Guerra, con el informe escrito correspondiente. 

  

CAPITULO V

Producción y expendio de pólvora y artículos pirotécnicos.


Artículo diez y ocho. Solamente con la autorización de la Dirección del Servicio de Material de Guerra y mediante el cumplimiento de los requisitos que el Gobierno señale, podrán funcionar en el país fábricas de pólvora o artículos pirotécnicos. 

  

El interesado que desee obtener la citada autorización, deberá en todo caso, presentar un examen de competencia en esta clase de industria ante la junta técnica que al efecto designe la Dirección del Servicio de Material de Guerra. 

  


Artículo diez y nueve. Quedan prohibidos la fabricación y expendio de los artefactos pirotécnicos llamados "torpedos". 

  

CAPITULO VI

Sanciones y procedimientos.


Artículo veinte. Las armas, municiones, explosivos y demás elementos mencionados en el Capítulo I del presente Decreto, que llegaren a las Aduanas u Oficinas Postales sin estar amparadas por el permiso especial de importación o exportación otorgado por la Dirección del Servicio de Material de Guerra, serán enviados a la mayor brevedad por el Jefe de la respectiva Oficina a dicha Dirección. 

  

Exceptúase de esta norma el caso previsto en el parágrafo 2º del artículo tercero. 

  

El Jefe de la oficina aduanera o postal que incumpliere esta obligación, será sancionado por el superior jerárquico, de oficio o a solicitud del servicio de material de Guerra, con una multa de $500.00 a $1.000.00, ó pérdida del empleo, o ambas cosas. 

  


Artículo Veintiuno. Quien ilícitamente introduzca al país alguno o algunos de los elementos señalados en el artículo 1º de este Decreto, estará sometido a prisión de cinco a diez años, y al decomiso de los elementos introducidos, siempre que el hecho no constituya otro delito de mayor gravedad. 

  

Si se tratare de armas de uso privativo de las Fuerzas armadas, la prisión será de diez a veinte años. 

  


Artículo veintidós. Quien contraviniere la norma prescrita en el artículo octavo, incurrirá en multa de cien a mil pesos ($100.00 a $1.000.00), y en el decomiso de los explosivos e implementos almacenados, sanción que impondrá el CuartelMaestre General, por medio de resolución. 

  


Artículo veintitrés. El dueño, poseedor o tenedor de fábrica de armas de fuego, de municiones o de explosivos, que funcione sin autorización del Gobierno, incurrirá en prisión de cinco a diez años, clausura del establecimiento y decomiso de los elementos que en él se hallaren, siempre que el hecho no constituya otro delito de mayor gravedad. 

  


Artículo veinticuatro. El dueño, poseedor o tenedor de taller de reparación de armas de fuego, o de sección de otro taller dedicada al mismo objeto, que funciones sin la autorización previa del Ministerio de Guerra a que se refiere el artículo décimo, incurrirá en prisión de seis meses a tres años, y en el decomiso de los elementos destinados a la reparación mencionada. 

  


Artículo veinticinco. Quien reciba para reparación un arma de fuego que no esté amparada por salvoconducto, incurrirá en multa de trescientos a mil pesos ($300.00 a $1.000.00), por la primera vez, que impondrá el CuartelMaestre General, y en caso de reincidencia, en prisión de seis meses a tres años. El arma será decomisada. 

  


Artículo veintiséis. Quien mantenga en su poder armas de fuego o municiones para las mismas, sin tener facultad legal para ello, incurrirá en prisión de dos a cuatro años y en el decomiso de las armas o municiones. 

  

Si se tratare de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas, la prisión será de diez a quince años. 

  

Es entendido que si antes de iniciarse la investigación correspondiente, el interesado entrega espontáneamente a las autoridades las armas o municiones que tuviere, no habrá lugar a la aplicación de las sanciones mencionadas. 

  


Artículo veintisiete. Quien ilícitamente negocie o traspase a cualquier título armas de fuego o municiones para las mismas, incurrirá en prisión de tres a seis años y en el decomiso de las armas o municiones. 

  

Si se tratare de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas, la prisión será de diez a quince años. 

  


TEXTO CORRESPONDIENTE A [Mostrar]


Artículo veintiocho. Podrá prescindirse de aplicar las sanciones establecidas en el artículo veintiseis cuando aparezca comprobado que el infractor es persona de reconocida honorabilidad y sus antecedentes, forma de vivir y hábitos de trabajo den al Juez la convicción de que no ha tenido propósito de violar las normas del presente Decreto. 

  


Artículo veintinueve. La persona que simule pruebas para que un arma de fuego o municiones aparezcan en poder de otra, será sometida, en vez de esta, a las sanciones señaladas en el artículo veintiséis. 

  


Artículo treinta. El dueño, poseedor o tenedor de explosivos que carezca de la correspondiente licencia, se considerará en estado de especial peligrosidad y se le aplicarán las medidas de seguridad previstas en el artículo veintiuno del Decreto 0014 de 1955 , por las autoridades competentes , según el mismo Decreto. 

  


Artículo treinta y uno. El conocimiento y fallo de las infracciones contempladas en los artículos 21, 23, 24 y 25, en caso de reincidencia, 26, 27 y 29, corresponderá a la Justicia Penal Militar, por el procedimiento de los Consejos Verbales de Guerra. 

  


Artículo treinta y dos. Los Comandantes de los Cuerpos de Tropa o unidades destacadas podrán suspender, por razón de orden público, dentro del territorio de su jurisdicción y previa autorización del respectivo Comando de Brigada, los salvoconductos o licencias de posesión, porte de armas, municiones y explosivos. 

  


Artículo treinta y tres. Serán autoridades competentes para decomisar armas, municiones, explosivos y demás elementos a que se refiere este Decreto: 

  

a) Todo el personal de Oficiales y tropa de las Fuerzas Armadas en servicio activo, cuando se hallen en comisión de orden público o en funciones propias del servicio. 

  

b) El personal de Oficiales y Suboficiales de las Fuerzas Armadas en servicio activo, cuando presencien que se está atemorizando a las personas o perturbando la tranquilidad pública; 

  

c) Los Gobernadores, Intendentes, Comisarios, Alcaldes, Corregidores o Inspectores de Policía, dentro de su respectiva jurisdicción; 

  

d) Los funcionarios de Instrucción Criminal: 

  

e) Los miembros del Servicio de Inteligencia Colombiano en desempeño de sus funciones; 

  

f) Los administradores de Aduana Nacional, los Capitanes de Puerto, los miembros de la Policía Fiscal de Aduana y los empleados de Aduana encargados del examen de mercancías y equipajes en el desempeño de sus funciones. 

  

Parágrafo. En todo caso, quien haga el decomiso deberá expedir al interesado el correspondiente comprobante. 

  


Artículo treinta y cuatro. El destino final de todas las armas, municiones, explosivos y sus accesorios que sean decomisados, será la Dirección del Servicio de Material de Guerra, a donde se enviarán dentro de los diez días siguientes al decomiso, directamente por la autoridad que los decomisó o por conducto del Comandante de la Guarnición más cercana. 

  

El incumplimiento de lo dispuesto en este artículo será sancionado con multa de cien a mil pesos ($100.00 a $1.000.00), que impondrá, por resolución, el CuartelMaestre General. 

  


Artículo treinta y cinco. Se exceptúan de lo prescrito en el artículo anterior los elementos necesarios para investigaciones, con los cuales se procederá según lo ordenado en el Código de Procedimiento Penal. Terminadas las diligencias investigativas, dichos elementos se remitirán a la Dirección del Servicio de Material de Guerra, la cual los mantendrá a órdenes del funcionario del conocimiento, hasta que se ejecutorie la sentencia de segunda instancia. 

  

Cuando lo elementos fueren susceptibles de alteración por acción del tiempo, la Dirección del Servicio de Material de Guerra tomará las medidas del caso y enviará el acta respectiva al funcionario competente. 

  


Artículo Treinta y seis. Contra las resoluciones que dicte el CuartelMaestre en virtud de lo preceptuado en este Decreto, procederán los recursos de reposición y de apelación ante el Ministerio de Guerra. 

  

CAPITULO VII

DISPOSIONES GENERALES


Artículo treinta y siete. Todos los salvoconductos de porte y posesión de armas actualmente vigentes, deberán hacerse revalidar por los interesados, en el término de noventa días contados a partir de la fecha de vigencia del presente Decreto. 

  

Igual término tendrán los dueños de fábrica de pólvoras o de artículos pirotécnicos para obtener la autorización prescrita en el artículo diez y ocho. 

  


Artículo treinta y ocho. Quien entregue espontáneamente a las autoridades, armas de fuego o municiones, tendrá derecho a que la Dirección del Servicio de Material de Guerra le reconozca el valor de lo entregado. 

  

Igual derecho tendrá el interesado de armas o municiones, a quien se niegue el salvoconducto que haya solicitado o su revalidación. 

  


Artículo treinta y nueve. La persona que informare a las autoridades militares la existencia ilícita de armas o municiones, señalando con precisión el sitio o sitios donde se encontraren, tendrá derecho a que se le reconozca el valor de los elementos decomisados, si los datos que haya suministrado resultaren exactos. 

  

El informe tendrá carácter reservado, si así lo solicitare el informante. 

  


Artículo Cuarenta. Este Decreto suspende las disposiciones anteriores que le sean contrarias, y comenzará a regir treinta (30) días después de su publicación en el diario Oficial. 

  

Además, todos los Alcaldes, , Corregidores e Inspectores de Policía, tendrán la obligación de publicarlo por bando, por lo menos en dos días feriados o de mercado, comprendidos dentro del mes subsiguiente a la fecha de expedición. 

  

Comuníquese y publíquese. 

  

Dado en Bogotá, a 23 de diciembre de 1955. 

  

General Jefe Supremo GUSTAVO ROJAS PINILLA 

  

Presidente de Colombia 

  

El Ministro de Gobierno, Lucio Pabón Núñez. El Ministro de Relaciones Exteriores, Evaristo Sourdis. El Ministro de Justicia, Luis Caro Escallón. El Ministro de Hacienda y Crédito Público, Carlos Villaveces. El Ministro de Guerra, Brigadier General Gabriel París. El Ministro de Agricultura y Ganadería, Juan Guillermo Restrepo J. El Ministro del Trabajo, Cástor Jaramillo Arrubla. El Ministro de Salud Pública, Bernardo Henao Mejía

  

El Ministro de Fomento, Manuel Archila M. El Ministro de Minas y Petróleos, Pedro Manuel Arenas. El Ministro de Educación Nacional, Gabriel Betancur Mejía. El Ministro de Comunicaciones, Brigadier General Gustavo Berrío M. El Ministro de Obras Públicas, Contralmirante Rubén Piedrahita A.