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DECRETO9451932193205 script var date = new Date(31/05/1932); document.write(date.getDate()); script falsefalseDIARIO OFICIAL. AÑO LXVIII. N. 22003. 3, JUNIO, 1932. PÁG. 1.MINISTERIO DE HACIENDA Y CREDITO PUBLICOPor el cual se adiciona y reforma el Decreto número 711 de 1932Vigencia en EstudiofalsefalseHacienda y Crédito PúblicofalseDocumentos sin clasificación especialfalseDECRETO LEYfalse03/06/193203/06/1932220035371

DIARIO OFICIAL. AÑO LXVIII. N. 22003. 3, JUNIO, 1932. PÁG. 1.

DECRETO 945 DE 1932

(mayo 31)

Por el cual se adiciona y reforma el Decreto número 711 de 1932

ESTADO DE VIGENCIA: Vigente. [Mostrar]

Subtipo: DECRETO LEY

El Presidente de la República de Colombia, 

  

En uso de las facultades extraordinarias de que está investido por las leyes 99 y 119 de 1931, 

  

DECRETA: 

  


Artículo 1º. Autorízase al Superintendente Bancario para que permita la fundación del Banco Hipotecario cuya creación se ordena en el artículo 4º del Decreto número 711 de 22 de abril último, con un capital suscrito que exceda de diez millones de pesos ($ 10.000,000), y para que permita la suscripción de los Bancos comerciales que quieran hacerse accionistas de la institución se reduzca al diez por ciento (10 por 100) del capital y reserva legal que aparezca en sus libros al tiempo de hacer la suscripción. 

  


Artículo 2º. El Banco podrá empezar operaciones cuando los Bancos accionistas hayan cubierto el veinte por ciento (20 por 100) del capital suscrito. El saldo del capital debe ser cubierto en cuotas del veinte por ciento (20 por cien) del valor de las acciones, en la forma y términos que establezcan los estatutos. 

  


Artículo 3º. Autorízase al Banco para que desde el principio de su funcionamiento efectúe operaciones hasta con veinte (20) años de plazo, y para hacer préstamos en cédulas emitidas por el mismo Banco, aun con destino diferente al de pago de deudas bancarias. 

  


Artículo 4º. Desde su establecimiento el Banco podrá hacer préstamos hipotecarios a la Corporación Colombiana de Crédito sobre las fincas que ella adquiera, siempre que el producto de dichos préstamos tenga por objeto cubrir deudas en los Bancos Hipotecarios o comerciales para facilitar la liquidación de las obligaciones que de ellos haya adquirido la Corporación. 

  

Cuando se trate del pago de préstamos comerciales, es condición indispensable que los Bancos cedentes se hayan acogido al contrato sobre recibo de bonos o se comprometan a recibir en bonos el cincuenta por ciento (50 por 100) del valor de la obligación respectiva. 

  

También podrá el Banco hacer préstamos destinados a pagar obligaciones constituidas a favor de la Corporación Colombiana de Crédito, con sujeción a lo dispuesto en este artículo. 

  


Artículo 5º. El Banco podrá emitir cédulas hipotecarias, con el carácter de documentos de inversión de valor en ningún caso inferior a veinticinco pesos ($ 25), que llevaran anexos cupones separables de la cédula a tiempo de pagar los intereses. 

  

El tamaño de las cédulas será, por lo menos, de 37 centímetros de largo por 28 centímetros de ancho. 

  


Artículo 6º. Las cédulas hipotecarias y los títulos de acciones al portador que emita el Banco tendrán validez en juicio aunque no se extiendan en papel sellado, y su capital e intereses estarán libres de todo impuesto presente y futuro distinto del de la renta que rige actualmente. 

  


Artículo 7º. El Banco podrá adquirir créditos hipotecarios constituidos a favor de otros Bancos, en la forma que determinen los estatutos, siempre que los créditos que adquiera estén o se pongan de acuerdo con lo prescrito en dichos estatutos y la adquisición se realice para los fines determinados en este Decreto y en el número 711. 

  

En los créditos así adquiridos el Banco gozará de los privilegios y garantías que las leyes otorgan y las operaciones de préstamo celebradas directamente por los Bancos hipotecarios. 

  


Artículo 8º. En caso de demora por parte de los deudores en el pago de alguna de las cuotas por intereses y amortización del préstamo, el Banco podrá pedir y el juez deberá decretar de plano a su favor, la tenencia y administración de la finca hipotecada, llenando los demás requisitos que para el ejercicio de dicha acción a favor del Banco Agrícola Hipotecario establecen los artículos 30 y 31 de la Ley 68 de 1924. 

  


Artículo 9º. Las escrituras que se otorguen a favor del Banco Hipotecario gozarán de la exención de los impuestos de timbre y de registro, en la misma forma establecida por el artículo 23 de la Ley 49 de 1927 a favor del Banco Agrícola Hipotecario. 

  


Artículo 10. Los contratos de arrendamiento, anticresis o cualquiera otro semejante, con excepción de los de prenda agraria hasta por dos años de plazo, celebrados con posterioridad a los contratos de préstamo con los Bancos hipotecarios, cesarán en todos sus defectos inmediatamente que el Banco acreedor ejercite alguna acción judicial para hacer efectiva la obligación hipotecaria, salvo que dichos contratos hayan obtenido la aprobación del Banco o que éste convenga en que subsisten después de entablada la acción judicial. 

  


Artículo 11. Los cinco miembros de que se compondrá, según el inciso g) del artículo 4º del Decreto número 711, la Junta directiva del Banco, serán nombrados así: 

  

Uno por el Gobierno Nacional, dos por el Banco de la República, pudiendo ser uno de ellos Gerente de dicho Banco, y dos por los Bancos accionistas afiliados a la institución, por el tiempo y en la forma que determinen los estatutos. 

  

Por cada principal se elegirá un suplente. 

  


Artículo 12. Cuando uno o más Bancos extranjeros se hicieren accionistas de la institución mediante la correspondiente suscripción de acciones, la Junta Directiva se aumentará en dos miembros más, de los cuales uno será nombrado por los Bancos accionistas extranjeros y el otro por el Banco de la República, y cuando la suscripción de acciones de los particulares llegue a trescientos mil pesos ($300,000), la junta se aumentará en un miembro más, cuya elección corresponderá a dichos accionistas. 

  


Artículo 13. Durante los tres primeros años, cuando se trate de fincas que, por su situación y demás condiciones, ofrezcan manifiestas posibilidades de valorización y cuyo rendimiento sea superior al valor de la cuota que debe pagarse, o el deudor garantice en otra forma el servicio de ella, la Junta Directiva, con el voto de la mayoría de los directores más uno, podrá autorizar préstamos hasta por una cuantía igual al setenta y cinco por ciento (75 por 100) del valor de la finca dada en hipoteca. 

  


Artículo 14. De las utilidades líquidas semestrales destinará el Banco no menos del diez por ciento (10 por 100) para construir el fondo de reserva legal, y el cuatro por ciento (4 por 100) para formar una reserva especial denominada fondo de recompensas y jubilaciones, que será empleado en cubrir las gratificaciones, recompensas y jubilaciones de los empleados, de acuerdo con la reglamentación que al efecto expida la Junta Directiva del Banco, con aprobación de la Superintendencia Bancaria. Los productos de este fondo acrecerán a él, y en caso de liquidación, no entrará dicho fondo a responder del pasivo del Banco. 

  


Artículo 15. Las concesiones y derechos que se reconozcan a favor del Banco por el Gobierno en forma contractual, no se le quitarán durante el tiempo de su duración por ninguna entidad gubernamental, cualquiera que sea la legislación futura del país en materias bancarias. 

  


Artículo 16. Las estipulaciones sobre monedas consignadas en los contratos en que el Banco sea parte, no podrán ser tampoco modificadas o cambiadas por ninguna legislación que posteriormente rija en el país. 

  


Artículo 17. Para los efectos expresados en los Decretos números 711 y 804 de este año, además de los bonos comprados por conducto del Banco de la Republica, podrán recibirse en pago o cambiarse, bonos de deuda nacional externa que existan en poder de particulares a la fecha de este Decreto y los que se adquieran en lo sucesivo con fondos que no impliquen salida de oro del país, en la forma que determine la Oficina de Control de Cambios respecto de unos y otros. Los bonos existentes en la actualidad deberán denunciarse dentro de diez (10) días contados desde la fecha de este Decreto, ante la Oficina de Control. 

  


Artículo 18. Los Bancos pasaran al Banco de la Republica una relación de las consignaciones que reciban para compra de bonos externos del Gobierno Nacional destinados a la cancelación de deudas comerciales, y de acuerdo con estas relaciones el Banco de la República distribuirá los bonos que adquiera. En la misma forma procederán en adelante los Bancos hipotecarios para las cédulas externas. 

  


Artículo 19. Autorízase a la Junta de Control para que cuando a su juicio las reservas del Banco lo permitan, conceda a la Corporación Colombiana de Crédito en licencias especiales para que, de acuerdo con la reglamentación establecida en este Decreto, adquiera cédulas o bonos destinados al desarrollo de sus operaciones. 

  


Artículo 20. La Superintendencia Bancaria procederá a hacer reducir el capital de los bancos comerciales, por el valor que sea necesario, con motivo de pérdidas y castigos de sus activos después de haber eliminado, por este mismo concepto, el total de sus reservas, sin que esta reducción afecte el límite de capital establecido por la Ley. 

  

Para efecto de la suscripción que los Bancos deben hacer en acciones del Banco Hipotecario de que trata el Decreto número 711, de 22 de abril último, se tendrá en cuenta el capital y fondo de reserva que queden después de tales castigos. 

  

De las sumas que los Bancos recuperen de los activos eliminados deberán llevar no menos del cuarenta por ciento (40 por cien) al fondo de reserva legal, hasta que éste llegue al cincuenta por ciento (50 por 100) del capital pagado. 

  


Artículo 21. Prorrógase el término del Comité Organizador del Banco Hipotecario hasta la fecha en que quede integrada la junta Directiva. 

  


Artículo 22. Las obligaciones a que se refiere el artículo 1º, ordinal 1º, del Decreto 711, serán solamente aquellas que tengan fecha anterior al 1º de enero de este año, o que provengan, si tienen fecha posterior, de renovaciones de tales obligaciones, a menos que el respectivo Banco acreedor convenga en hacer la misma concesión a obligaciones contraídas después. 

  


Artículo 23. El monto de los bonos de deuda externa que se autoriza recibir en pago de obligaciones por el artículo 4º del Decreto número 711, se limita a la cantidad de nueve millones de pesos ($ 9.000,000) en los tres años. 

  


Artículo 24. Los bonos del siete por ciento (7 por 100) que emita el Gobierno en sustitución de los bonos del ocho (8) y diez (10) por ciento de deuda interna y de los de deuda externa que reciban los Bancos, estarán exentos de todo impuesto presente y futuro, con excepción del impuesto sobre la renta que rige en la actualidad. 

  


Artículo 25. Tanto el cupo fijado por el Decreto número 280, de 16 de febrero del presente año, para la compra de bonos externos de los Bancos Hipotecarios, como el fijado por el Decreto número 711 de 22 de abril último para comprar bonos colombianos de deuda externa, podrán dedicarse por el Banco de la República a la adquisición de unos u otros de tales documentos a juicio del Banco, de acuerdo con las condiciones del mercado y con las conveniencias de los deudores. 

  


Artículo 26. Este Decreto regirá desde su fecha, y en virtud de él quedan suspendidas las disposiciones que le sean contrarias. 

  

Comuníquese y publíquese. 

  

Dado en Bogotá a 31 de mayo de 1932. 

  

ENRIQUE OLAYA HERRERA 

  

El Ministro de Hacienda y Crédito Público, 

  

Esteban Jaramillo