DECRETO2201916191602 script var date = new Date(12/02/1916); document.write(date.getDate()); script falsefalseDIARIO OFICIAL. AÑO LI. N. 15730. 28, FEBRERO, 1916. PÁG. 3.MINISTERIO DE GOBIERNOPor el cual se reforma el marcado con el número 1992 de 1o de diciembre de 1915VigentefalsefalseInteriorfalseDECRETO ORDINARIO28/02/191628/02/19161573010753

DIARIO OFICIAL. AÑO LI. N. 15730. 28, FEBRERO, 1916. PÁG. 3.

DECRETO 220 DE 1916

(febrero 12)

Por el cual se reforma el marcado con el número 1992 de 1o de diciembre de 1915

ESTADO DE VIGENCIA: Vigente [Mostrar]

Subtipo: DECRETO ORDINARIO

El Presidente de la República de Colombia, 

  

en uso de sus facultades legales, 

  

decreta: 

  


Artículo 1°. Las guardias civiles organizadas para custodia de las Penitenciarias y Cárceles de la República, conforme a los Decretos 1547, 729, 1501 y 1992 y demás disposiciones sobre la materia, se asimilan a miembros de la Policía Nacional, para efectos de pasaportes, exenciones, etc. 

  


Artículo 2°. Las Cárceles de cabecera de Distrito Judicial y las de Circuito, donde se hayan creado guardias civiles especiales para su custodia, continuarán con la organización que se les ha dado por la Dirección General de Prisiones, y los primeros Inspectores de las de Distrito Judicial gozarán de la asignación que les señala el Decreto 1992. Igual organización especial podrá darse a otras Cárceles cuando así lo exigieren el crecido número de presos o las condiciones particulares de la localidad. 

  

Parágrafo. Los Inspectores Jefes de la custodia en las Cárceles de Circuito ejercerán las funciones de Alcaide de la misma, con el goce de un sueldo de cuarenta pesos mensuales ($ 40), por toda remuneración. 

  


Artículo 3°. En los lugares en donde no pudiere obtenerse un personal idóneo para guardianes de las Cárceles, de acuerdo con el Decreto número 1992, se faculta a la Dirección General de Prisiones para señalar, en asocio del Gobernador del respectivo Departamento, un número menor del que corresponda, pero con mejor asignación y de manera que no se aumente el presupuesto de este gasto. 

  


Artículo 4°. Los Maestros de talleres y de escuelas de la Penitenciaria de Tunja que han venido pagándose con los fondos propios de la caja particular, serán en lo sucesivo pagados por el Tesoro Nacional, y los fondos particulares o el producto de los trabajos de los presos, en cualquier forma que sea, se destinan a la reconstrucción y ensanche del local de la Cárcel, de conformidad con lo dispuesto por la Dirección General de Prisiones. 

  

Parágrafo. Los fondos particulares de la Penitenciaria, o sea el producto del trabajo de los presos en cualquier forma, se aplicarán junto con la cantidad de $1,500 oro que se destinan de los fondos comunes a la inmediata y pronta reconstrucción y ensanche de la Cárcel, alojada en la misma Penitenciaria. 

  


Artículo 5°. Créase además en la Penitenciaria de Tunja el puesto de Almacenista, encargado de administrar, bajo la responsabilidad del Director, el almacén que se abrirá al público para el expendio de todos los productos de la casa y los efectos libres de los presos que se les permita elaborar conforme a los reglamentos. Este empleado recibirá el almacén por riguroso inventario, y con él abrirá sus libros, dándole entrada a todo lo que reciba y salida a todo lo que realice, recogiendo de una y otra operación los comprobantes necesarios. Dará cuenta diaria a la Dirección del establecimiento cualesquiera que necesite la Penitenciaria y pida el Director. 

  

Parágrafo. Señálase al Almacenista un sueldo mensual de $ 50 oro, los que cobrará del Tesoro Nacional. 

  


Artículo 6°. El nombramiento de Almacenista se hará por quien corresponda, de conformidad con el Decreto número 1182 de 10 de julio de 1915. 

  


Artículo 7°. El Secretario de la Penitenciaría de Tunja hará las veces de Subdirector del establecimiento, con una asignación de $ 70 oro mensuales. 

  


Artículo 8°. Suprímese por ahora el puesto de Maestro de taller de mecánica de la misma 

  

Penitenciaria, y adscríbense sus funciones al Jefe del taller de fundición, quien disfrutará de un sueldo mensual de $ 50 oro. 

  


Artículo 9°. Los pasaportes respectivos que deben darse a los penados cuando son puestos lo expedirá el Director del establecimiento, los que visará la Secretaría de Gobierno del lugar donde estuviere situada la Penitenciaría, y donde no hubiere este funcionario, la primera autoridad política. 

  


Artículo 10. Las copias de las sentencias que acompañen al penado a su ingreso en la Penitenciaría donde debe cumplir la pena, se conservarán en la oficina de ésta, y las copias que necesite el preso para pedir su rebaja, se darán en la misma sin causar derecho alguno. 

  

Comuníquese y publíquese. 

  

Dado en Bogotá a 12 de febrero de 1916. 

  

JOSE VICENTE CONCHA El Ministro de Gobierno, MIGUEL ABADIA MENDEZ.