LEY841873187305 script var date = new Date(26/05/1873); document.write(date.getDate()); script falsefalseDIARIO OFICIAL. AÑO IX. N. 2867. 31, MAYO, 1873. PÁG. 514. CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE COLOMBIACódigo Civil de los Estados Unidos de ColombiaVigentefalsetruefalsefalseLEY ORDINARIAfalse31/05/1873CODIGO CIVIL28675142

DIARIO OFICIAL. AÑO IX. N. 2867. 31, MAYO, 1873. PÁG. 514.

ÍNDICE [Mostrar]

RESUMEN DE MODIFICACIONES [Mostrar]

RESUMEN DE JURISPRUDENCIA [Mostrar]

LEY 84 DE 1873

(mayo 26)

Código Civil de los Estados Unidos de Colombia

ESTADO DE VIGENCIA: Vigente.[Mostrar]

Subtipo: LEY ORDINARIA

  

ESTIMADO USUARIO 

El texto de este Código corresponde al texto divulgado en la imprenta de Gaitán en el año 1873, el cual fue transcrito por la Imprenta Nacional de Colombia, obedeciendo al español antiguo que se usaba para esa época, toda vez que no existían ciertas letras y reglas ortográficas, tales como Y, G, X, entre otras. 

  

CODIGO CIVIL 

(Ley 57 de 1887, art. 1o. Regirán en la República, noventa días despues de la publicación de esta ley, con las condiciones y reformas de que ella trata, los códigos siguientes: 

... 

El Civil de la Nación, sancionado el 26 de mayo de 1873 ...) 

  

  

  

Ley 57 de 1887, art. 2o. Los términos Territorio, Prefecto, Unión, Estados Unidos de Colombia, Presidente del Estado, que se emplean en el Código Civil, se entenderán dichos con referencia a las nuevas entidades o funcionarios constitucionales, según el caso lo requiera. 

  

  

Ley 153 de 1887, art. 324. En los códigos adoptados las denominaciones de corporación y funcionarios, como Estados Unidos de Colombia, Estado, Territorio, Prefecto, Corregidor, y las demás que a virtud del cambio de instituciones requieran en algunos casos una sustitución técnica, se aplicarán a quienes paralela y lógicamente correspondan. 

  

(Esta lei, por ser demasiado estensa, será publicada mas tarde). 

  

La Imprenta Nacional de Colombia presenta a continuación la transcripción del Código Civil Nacional Espedido por el Congreso de los Estados Unidos de Colombia tal como apareció publicado por la Imprenta de Gaitan en el año 1873. 

  

  

CÓDIGO CIVIL DE LA UNION. 

  

El Congreso de los Estados Unidos de Colombia 

  

DECRETA: 

TITULO PRELIMINAR

Título III (arts. 19-52) de la Constitución de 1886. Con arreglo al artículo 52 de la Constitución de la República, declárase incorporado en el Código Civil el Título III (arts. 19-52) de la misma Constitución.

Artículo 1. Los Jueces de Instrucción Criminal que actúen por comisión del Ministerio de Justicia en el territorio de los Departamentos en donde subsiste el estado de sitio, son competentes para instruir y fallar en primera instancia los procesos que se adelanten por los siguientes delitos:

1º) Del homicidio, excepción hecha del homicidio culposo;

2º) De las lesiones personales en los casos de los artículos 373, 374, 376, 377, 379 del Código Penal;

3º) Asociación e instigación para delinquir, y de la apología del delito;

4º) Incendio, inundación y otros que envuelven un peligro común;

5º) Del delito de violación de domicilio contemplado en el artículo 302 del Código Penal;

6º) Del delito contra la libertad de trabajo, contemplado en el artículo 308 del Código Penal;

7º) Delitos contra la autonomía personal;

8º) Del secuestro;

9º) De la violencia carnal;

10º) Encubrimiento de los delitos de que trata este articulo;

11º) Fuga de presos;

CAPITULO 1º

objeto i fuerza de este código


Art. 1.º El Código Civil comprende las disposiciones legales sustantivas que determinan especialmente los derechos de los particulares, por razon del estado de las personas, de sus bienes, obligaciones, contratos i acciones civiles. 

  


Art. 2.º En el presente Código Civil de la Unión se reúnen las disposiciones de la naturaleza espresada en el artículo anterior, que son aplicables en los asuntos de la competencia del Gobierno jeneral con arreglo a la Constitucion, i en los civiles comunes de los habitantes de los Territorios que él administra. 

  


Art. 3.º Considerado este Código en su conjunto i en cada uno de los títulos, capítulos i artículos de que se compone, forma la regla establecida por el legislador colombiano, a la cual es un deber de los particulares ajustarse en sus asuntos civiles, que es lo que constituye la lei o el derecho civil nacional. 

  

CAPÍTULO 2.º

de la lei.


Art. 4.ºLei es una declaracion de la voluntad soberana manifestada en la forma prevenida en la Constitución nacional. El carácter jeneral de la lei es mandar, prohibir, permitir o castigar. 

  


Artículo 2º La instrucción y fallo de los procesos a que se refiere el artículo anterior, se hará conforme al procedimiento que se establece en los artículos siguientes. 

  


Art. 5.º Pero no es necesario que la Lei que manda, prohibe o permita, contenga o esprese en sí misma la pena o castigo en que se incurre por su violacion. El Código Penal es el que define los delitos i les señala penas. 

  


Art. 6.ºLa sanción legal no es sólo la pena sino tambien la recompensa: es el bien o el mal que se deriva como consecuencia del cumplimiento de sus mandatos o de la trasgresión de sus prohibiciones. 

  

En materia civil son nulos los actos ejecutados contra espresa prohibicion de la lei, si en ella misma no se dispone otra cosa. Esta nulidad, así como la validez i firmeza de los que se arreglan a la lei, constituyen suficientes penas i recompensas, aparte de las que se estipulan en los contratos. 

  


Art. 7.ºLa sanción constitucional que el Poder Ejecutivo de la Unión da a los proyectos acordados por el Congreso, para elevarlos a la categoría de leyes, es cosa distinta de la sanción legal de que habla el artículo anterior. 

  


Art. 8.º La costumbre en ningun caso tiene fuerza contra la lei. No podrá alegarse el desuso para su inobservancia, ni práctica alguna, por inveterada i jeneral que sea. 

  


Art. 9.º La ignorancia de las Leyes no sirve de escusa. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 10. El órden en que deben observarse los Códigos nacionales cuando ocurran entre ellos incompatibilidad o contradicciones, será el siguiente: 

  

1.º En sus respectivas especialidades: el Código Administrativo, el Fiscal, el Militar, el de Fomento; 

  

2.º Los sustantivos, a saber: el Código civil, el de Comercio, i el Penal; 

  

3.º El adjetivo judicial. 

  

CAPITULO 3.º

efectos de la lei.


Art. 11. La Lei es obligatoria i surte sus efectos desde el dia en que ella misma se designa, i en todo caso despues de su promulgación. 

  


Art. 12. La promulgación de la lei se hará insertándola en el "Diario Oficial," i enviándola en esta forma a los estados i a los Territorios. 

  

En la capital de la Union se entenderá promulgada el dia mismo de la inserción de la lei en el periódico oficial: i los Estados i en los Territorios, tres dias en la capital i quince en los distritos i poblaciones de que se compongan, despues del recibo de dicho periódico por el Presidente o Gobernador del Estado, o por el Prefecto del Territorio respectivo; a cuyo efecto estos funcionarios harán llevar por su Secretario un Registro especial en que se anote el dia del recibo de cada número del "Diario Oficial," dando aviso de ello por el inmediato correo a la Secretaría de lo Interior i Relaciones Esteriores. 

  


Art. 13. La Lei no tiene efecto retroactivo. No hay otra excepción a esta regla que la que admite el Art. 24 de la Constitución nacional, para el caso de que la lei posterior, en materia criminal, imponga menor pena. 

  


Art. 14. Las Leyes que se limitan a declarar el sentido de otras Leyes, se entenderán incorporadas en estas; pero no afectarán en manera alguna los efectos de las sentencias ejecutoriadas en el tiempo intermedio. 

  


Art. 15. Podrán renunciarse los derechos conferidos por las leyes. con tal que solo miren al interés individual del renunciante, i que no esté prohibida la renuncia. 

  


Art. 16. No podrán derogarse por convenios particulares las Leyes en cuya observancia están interesados el órden i las buenas costumbres. 

  


Art. 17. Las sentencias judiciales no tienen fuerza obligatoria, sino respecto de las causas en que fueron pronunciadas. Es, por tanto, prohibido a los jueces proveer en los negocios de su competencia por via de disposición jeneral o reglamentaria. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 18. La Lei es obligatoria tanto a los nacionales como a los estranjeros residentes en Colombia. 

  


Art. 19. Los colombianos residentes o domiciliados en pais estranjero, permanecerán sujetos a las disposiciones de este Código i demas Leyes nacionales que reglan los derechos i obligaciones civiles: 

  

1.º En lo relativo al estado de las personas i su capacidad para efectuar ciertos actos que hayan de tener efecto en alguno de los Territorios administrados por el Gobierno jeneral, o en asuntos de la competencia de la Unión; 

  

2.º En las obligaciones i derechos que nacen de las relaciones de familia ; pero solo respecto de sus cónyuges i parientes en los casos indicados en el inciso anterior. 

  


Art. 20. Los bienes situados en los Territorios, i aquellos que se encuentren en los Estados, en cuya propiedad tenga interes o derecho la Nación, están sujetos a las disposiciones de este Código, aun cuando sus dueños sean extranjeros i residan fuera de Colombia. 

  

Esta disposición se entenderá sin perjuicio de las estipulaciones contenidas en los contratos celebrados válidamente en pais extraño. 

  

Pero los efectos de dichos contratos, para cumplirse en algún Territorio, o en los casos que afecten a los derechos e intereses de la Nacion, se arreglarán a este Código i demás Leyes civiles de la Unión. 

  


Art. 21. La forma de los instrumentos públicos se determina por la lei del país en que hayan sido otorgados. Su autenticidad se probará segun las reglas establecidas en el Código Judicial de la Unión. 

  

La forma se refiere a las solemnidades esternas, a la autenticidad, al hecho de haber sido realmente otorgados i autorizados por las personas i de la manera que en tales instrumentos se esprese. 

  


Art. 22. En los casos en que los Códigos o las Leyes de la Unión exijiesen instrumentos públicos para pruebas que han de rendirse i producir efecto en asuntos de la competencia de la Unión, no valdrán las escrituras privadas, cualquiera que sea la fuerza de estas en el pais en que hubieren sido otorgadas. 

  


Art. 23 El estado civil adquirido conforme a la lei vijente a la fecha de su constitución, subsistirá aunque esa lei pierda despues su fuerza. 

  


Art. 24. Los actos o contratos válidamente celebrados bajo el Imperio de la Lei de algún Estado, podrán probarse por los medios que dicha Lei estable para la justificación de ellos; pero la forma en que deba rendirse la prueba, estará subordinada a lo que disponga el Código Judicial de la Unión; i la fuerza obligatoria de dichos actos i contratos, su validez i la prelación de los derechos que ellos confieran en los casos de sucesión o de concurso de acreedores en que sea interesada la Unión, o en los que concurran en los Territorios, se resolverán aplicándose las Leyes sustantivas de esta. 

  

CAPITULO 4.º

interpretacion de la lei


Art. 25. La interpretacion que se hace con autoridad para fijar el sentido de una lei oscura, de una manera jeneral, solo corresponde al legislador. 

  


Art. 26. Los Jueces i los funcionarios públicos, en la aplicación de las Leyes a los casos particulares i en los negocios administrativos, las interpretan por via de doctrina, en busca de su verdadero sentido, así como los particulares emplean su propio criterio para acomodar las determinaciones jenerales de la lei a sus hechos e intereses peculiares. 

  

Las reglas que se fijan en los Art.s siguientes deben servir para la interpretación por vía de doctrina. 

  


Art. 27. Cuando el sentido de la lei sea claro, no se desatenderá su tenor literal a pretesto de consultar su espíritu. 

  

Pero bien se puede, para interpretar una expresión oscura de la lei, recurrir a su intención o espíritu, claramente manifestados en ella misma o en la historia fidedigna de su establecimiento. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 28. Las palabras de la lei se entenderán en su sentido natural i obvio, segun el uso jeneral de las mismas palabras; pero cuando el legislador las haya definido espresamente para ciertas materias, se les dará en éstas su significado legal. 

  


Art. 29. Las palabras técnicas de toda ciencia o arte se tomarán en el sentido que les den los que profesan la misma ciencia o arte; a menos que aparezca claramente que se ha tomado en sentido diverso. 

  


Art. 30. El contexto de la lei servirá para ilustrar el sentido de cada una de sus partes, de manera que haya entre todas ellas la debida correspondencia i armonía. 

  

Los pasajes oscuros de una lei pueden ser ilustrados por medio de otras leyes, particularmente si versan sobre el mismo asunto. 

  


Art. 31. Lo favorable u odioso de una disposición no se tomará en cuenta para ampliar o restringir su interpretación. La estensión que deba darse a toda lei se determinará por su jenuino sentido, i segun las reglas de interpretación precedentes. 

  


Art. 32. En los casos a que no pudieren aplicarse las reglas de interpretación anteriores, se interpretarán los pasajes oscuros o contradictorios del modo que mas conforme parezca al espíritu jeneral de la legislación i a la equidad natural. 

  

CAPITULO 5.º

definiciones de varias palabras de uso frecuente en las leyes


Art. 33. La palabras hombre, persona, niño, adultoi otras semejantes que en su sentido jeneral se aplican a individuos de la especie humana, sin distinción de sexo, se entenderán que comprenden ambos sexos en las disposiciones de las leyes, a menos que por la naturaleza de la disposición o el contexto se limiten manifiestamente a uno solo. 

  

Por el contrario, las palabras mujer, niña, viuda i otras semejantes, que designan el sexo femenino, no se aplicaran a otro sexo, a menos que expresamente las extienda la lei a el. 

  


Art. 34. Llámase infante o niño, todo el que no ha cumplido siete años; impúber, el varon que no ha cumplido catorce años i la mujer que no ha cumplido doce; adulto, el que ha dejado de ser impúber; mayor de edad, o simplemente mayor, el que ha cumplido veintiun años, i menor de edad, o simplemente menor, el que no ha llegado a cumplirlos. 

  

Las espresiones mayor de edad o mayor, empleadas en las Leyes comprenden a los menores que han obtenido habilitación de edad, en todas las cosas i casos en que las Leyes no hayan exceptuado espresamente a estos. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 35.Parentesco de consanguinidad es la relación o conexión que existe entre las personas que descienden de un mísmo tronco o raíz, o que están unidas por los vínculos de la sangre. 

  


Art. 36. El parentesco de consanguinidad es lejítimo o ilejítimo. 

  


Art. 37. Los grados de consanguinidad entre dos personas se cuentan por el número de jeneraciones. Así, el nieto está en segundo grado de consanguinidad con el abuelo, i dos primos hermanos en cuarto grado de consanguinidad entre sí. 

  


Art. 38.Parentesco lejítimo de consanguinidad es aquél en que todas las jeneraciones de que resulta, han sido autorizadas por la Lei; como el que existe entre dos primos hermanos, hijos lejítimos de dos hermanos, que han sido también hijos lejítimos del abuelo común. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 39.La consanguinidad ilejítima es aquella en que una o mas de las jeneraciones de que resulta, no han sido autorizadas por la lei; como entre dos primos hermanos hijos lejítimos de dos hermanos, uno de los cuales ha sido hijo ilejítimo del abuelo común. 

  


Art. 40. La legitimidad conferida a los hijos por matrimonio posterior de los padres, produce los mismos efectos civiles que la legitimidad nativa. Así, dos primos hermanos, hijos lejítimos de dos hermanos que fueron lejitimados por el matrimonio de sus padres, se hallan entre sí en el cuarto grado de consanguinidad transversal legítima. 

  


Art. 41. En el parentesco de consanguinidad hai líneas i grados. Por línea se entiende la serie i órden de las personas que descienden de una raíz o tronco comun. 

  


Art. 42. La línea se divide en directa o recta i en colateral, transversal u oblicua, i la recta se subdivide en descendiente i ascendiente. 

  

Línea recta o directa es la que forman las personas que descienden unas de otras, o que solo comprende personas jenerantes i personas enjendradas. 

  


Art. 43. Cuando en la línea recta se cuenta bajando del tronco a los otros miembros, se llama descendiente, por ejemplo: padre, hijo, nieto, biznieto, tataranieto, &c. ; i cuando se cuenta subiendo de uno de los miembros al tronco, se llama ascendiente, por ejemplo: hijo, padre, abuelo, bisabuelo, tatarabuelo, &c. 

  


Art. 44.Línea colateral, transversal u oblicua, es la que forman las personas que aunque no procedan las unas de las otras, si descienden de un tronco común, por ejemplo: hermano i hermana, hijos del mismo padre o madre; sobrino i tio que, proceden del mismo tronco, el abuelo. 

  


Art. 45. Por línea paterna se entiende la que abraza los parientes por parte de padre; i por línea materna la que comprende los parientes por parte de madre. 

  


Art. 46. En la línea transversal se cuentan los grados por el número de jeneraciones desde el uno de los parientes hasta la raiz comun, i desde este hasta el otro pariente. Así, dos hermanos están en segundo grado ; el tío i el sobrino en tercero, &c. 

  


Art. 47.Afinidad legítima es la que existe entre una persona que está o ha estado casada i los consanguíneos lejítimos de su marido o mujer. La línea o grado de afinidad lejítima de una persona con un consanguíneo de su marido o mujer, se califica por la línea o grado de consanguinidad lejítima, en la línea transversal, con los hermanos lejítimos de su mujer. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 48. Es afinidad ilegítima la que existe entre una de las personas que no han contraído matrimonio i se han conocido carnalmente, i los consanguíneos lejítimos o ilejítimos de la otra, o entre una de dos personas que están o han estado casadas i los consanguíneos ilejítimos de la otra. 

  


Art. 49. En la afinidad ilejítima se califican las líneas i grados de la misma manera que en la afinidad lejítima. 

  


Art. 50.Parentesco civil es el que resulta de la adopcion, mediante la cual la lei estima que el adoptante, su mujer i el adoptivo se encuentran entre sí, respectivamente, en las relaciones de padre, de madre, de hijo. Este parentesco no pasa de las respectivas personas. 

  


Art. 51. Se llaman hijos lejítimos los concebidos durante el matrimonio verdadero o putativo de sus padres, que produzca efectos civiles, i los lejitimados por el matrimonio de los mismos, posterior a la concepción. 

  


Art. 52. Los hijos ilejítimos son naturales, o de dañado i punible ayuntamiento, o simplemente ilejítimos. 

  

Se llaman naturales los hijos habidos fuera de matrimonio de personas que podían casarse entre sí al tiempo de la concepción, cuyos hijos han obtenido el reconocimiento de su padre o madre, o ambos, otorgado por escritura pública o en testamento. 

  

Se llaman de dañado i punible ayuntamiento los adulterinos i los incestuosos. 

  

Es adulterino el concebido en adulterio; esto es, entre dos personas de las cuales una, a lo menos, estaba casada al tiempo de la concepción con otra; salvo que dichas personas hayan contraído matrimonio putativo que respecto de ellas produzca efectos civiles. 

  

Es incestuoso para dichos efectos, el hijo habido entre dos personas que no pueden casarse por las relaciones de parentesco natural o civil, i por las cuales sería nulo el matrimonio. 

  


Art. 53. Las denominaciones de lejítimos, ilejítimos i naturales que se dan a los hijos se aplican correlativamente a sus padres. 

  


Art. 54. Los hermanos pueden serlo por parte de padre i de madre, i se llaman entónces hermanos carnales; o solo por parte de padre, i se llaman entónces hermanos paternos; o solo por parte de madre, i se llaman entónces hermanos maternos o uterinos. 

  


Art. 55. Son entre si hermanos naturales los hijos naturales de un mismo padre o madre, i tendrán igual relacion los hijos lejítimos con los naturales del mismo padre o madre. 

  


Art. 56. Se llama puramente alimentario, respecto del padre al hijo ilejítimo, sea natural o espurio, reconocido por aquel para el solo efecto de que pueda reclamar alimentos; i respecto de la madre, al espurio que, no teniendo respecto de esta la calidad legal de hijo natural, es reconocido por ella para sólo el mismo efecto. 

  


Art. 57. Se llama simplemente ilejítimo respecto del padre, al hijo natural o espurio, que no ha sido reconocido por él ; i respecto de la madre al espurio a quien ésta no ha reconocido, tenido por hijo de una manera pública i notoria. 

  


Art. 58. Se llaman espuríos los hijos de dañado i punible ayuntamiento. 

  


Art. 59. La consanguinidad, respecto de los hijos incestuosos comprende la lejítima i la ilejítima. 

  


Art. 60. Las relaciones de parentesco a que se refiere la parte final del Art. 52, respecto de los hijos incestuosos, son las de los padres en la línea recta de consanguinidad, o en el grado primero de la línea recta de afinidad, o en el segundo o tercer grado trasversal de consanguinidad. 

  


Art. 61. En los casos en que la lei dispone que se oiga a los parientes de una persona, se entenderá que debe oirse a las personas que van a espresarse i en el órden que sigue: 

  

1.º Los descendientes lejítimos ; 

  

2.º Los ascendientes lejítimos, a falta de descendientes lejítimos ; 

  

3.º El padre i la madre naturales que hayan reconocido voluntariamente al hijo, o éste a falta de descendientes o ascendientes lejítimos 

  

4.º El padre i la madre adoptantes, o el hijo adoptivo, a falta de parientes de los números 1.º, 2.º i 3.º. 

  

5.º Los colaterales lejítimos hasta el sesto grado, a falta de parientes de los números 1.º, 2.º, 3.º i 4.º. 

  

6.º Los hermanos naturales, a falta de los parientes espresados en los números anteriores ; 

  

7.º Los afines lejítimos que se hallen dentro del segundo grado, a falta de los consanguíneos anteriormente espresados. 

  

Si la persona fuere casada, se oirá tambien en cualquiera de los casos de este Art., a su conyuje ; i si alguno o algunos de los que deben oírse, no fueren mayores de edad o estuvieren sujetos a potestad ajena, se oirá en su representacion a los respectivos guardadores, o a las personas bajo cuyo poder i dependencia estén constituidos. 

  


Art. 62. Son representantes legales de una persona, el padre o marido bajo cuya pstestad vive, su tutor o curador, i lo son de las personas jurídicas los designados en el Art. 639. 

  


Art. 63. La lei distingue tres especies de culpa i descuido. 

  

Culpa grave, neglijencia grave, culpa lata, es la que consiste en no manejar los negocios ajenos con aquel cuidado que aun las personas neglijentes o de poca prudencia suelen emplear en sus negocios propios. Esta culpa en materias civiles equivale al dolo. 

  

Culpa leve, descuido leve, des +cuido lijero, es la falta de aquella dilijencia i cuidado que los hombres emplean ordinariamente en sus negocios propios. Culpa o descuido, sin otra calificación, significa culpa o descuido leve. Esta especie de culpa se opone a la dilijencia o cuidado ordinario o mediano. 

  

El que debe administrar un negocio como un buen padre de familia, es responsable de esta especie de culpa. 

  

Culpa o descuido levísimo es la falta de aquella esmerada diligencia que un hombre juicioso emplea en la administración de sus negocios importantes. Esta especie de culpa se opone a la suma diligencia o cuidado. 

  

El dolo consiste en la intención positiva de inferir injuria a la persona o propiedad de otro. 

  


Art. 64. Se llama fuerza mayor o caso fortuito el imprevisto o que no es posible resistir, como un naufrajio, un terremoto, el apresamiento de enemigos, los actos de autoridad ejercidos por un funcionario público, &c. 

  


Art. 65.Caución significa jeneralmente cualquiera obligación que se contrae para la seguridad de otra obligacion propia o ajena. Son especies de caución la fianza, la hipoteca i la prenda. 

  


Art. 66. Se dice presumirse el hecho que se deduce de ciertos antecedentes o circunstancias conocidas. 

  

Si estos antecedentes o circunstancias que dan motivo a la presuncion son determinados por la lei, la presunción se llama legal. 

  

Se permitirá probar la no existencia del hecho que legalmente se presume, aunque sean ciertos los antecedentes o circunstancias de que lo infiere la Lei, a ménos que la Lei misma rechace expresamente esta prueba, supuestos los antecedentes o circunstancias. 

  

Si una cosa, segun la expresion de la lei, se presume de derecho, se entiende que es inadmisible la prueba contraria, supuestos los antecedentes o circunstancias. 

  


Art 67. Todos los plazos de dias, meses o años de que se haga mencion en las leyes o en los decretos del Presidente de la Union, de los Tribunales o Juzgados, se entenderá que han de ser completos; i correrán, ademas, hasta la media noche del último día del plazo. 

  

El primero i el último día de un plazo de meses o años deberán tener un mismo número en los respectivos meses. El plazo de un mes pordrá ser, por consiguiente, de 28, 29, 30 o 31 dias, i el plazo de un año de 635 o 366 dias, según los casos. 

  

Si el mes en que ha de principar un plazo de meses o años constare de mas dias que el mes en que ja de terminar el plazo, i si el plazo corriente desde alguno de los dias en que el primero de dichos meses escede al segundo, el último dia del plazo será el último dia de este segundo mes. 

  

Se aplicarán estas reglas a las prescripciones, a las calificaciones de edad, i en general a cualquiera plazos o términos prescritos en las leyes o en los actos de las autoridades nacionales, salvo que en las mismas leyes o actos se disponga espresamente otra cosa. 

  


Art. 68. Cuando se dice que un acto debe ejecutarse en o dentro de cierto plazo, se entenderá que vale si se ejecuta ántes de media noche en que termina el último dia del plazo; i cuando se exije que haya trascurrido un espacio de tiempo para que nazcan o espiren ciertos derechos, se entenderá que estos derechos no nacen o espiran, sino despues de la media noche en que termine el último día de dicho espacio de tiempo. 

  


Art. 69. Las medidas de estensión, peso, las pesas i las monedas de que se haga mención en las leyes, en los decretos del Poder Ejecutivo i en las sentencias de la Corte Suprema i de los Juzgados nacionales, se entenderán siempre segun las definiciones del Código Administrativo i el Fiscal de la Union. 

  


Art 70. En los plazos que se señalaren en las leyes o en los decretos del Poder Ejecutivo, o de los Tribunales o Juzgados, se comprenderán los dias feriados; a ménos que el plazo señalado sea de dias útiles, espresándose así, pues en tal caso, i cuando el Código Judicial no disponga lo contrario, no se contarán los días feriados. 

  

CAPITULO 6.º

derogacion de las leyes.


Art 71. La derogación de las leyes podrá ser espresa o tácita. 

  

Es espresa, cuando la nueva lei dice espresamente que deroga la antigua. 

  

Es tácita, cuando la nueva lei contiene disposiciones que no pueden conciliarse con las de la lei anterior. 

  

La derogacion de una lei puede ser total o parcial. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art 72. La derogación tácita deja vijente en las leyes anteriores, aunque versen sobre la misma materia, todo aquello que no pugna con las disposiciones de la nueva lei. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]


LIBRO PRIMERO.

De las personas

TITULO I.º

De las personas en cuanto a su nacionalidad i domicilio.

CAPÍTULO 1.º

division de las personas.


Art. 73. Las personas son naturales o jurídicas. 

  

De la personalidad jurídica i de las reglas especiales relativas a ella se trata en el título final de este libro. 

  


Art. 74. Son personas todos los individuos de la especie humana, cualquiera que sea su edad, sexo, estirpe o condición. 

  


Art. 75. Las personas se dividen, ademas, en domiciliadas i transeuntes. 

  

CAPITULO 2.º

del domicilio en cuanto depende de la residencia i del ánimo de permanecer en ella.


Art. 76. El domicilio consiste en la residencia acompañada, real o presuntivamente del ánimo de permanecer en ella. 

  


Art. 77. El domicilio civil es relativo a una parte determinada de un lugar de la Unión o de un Territorio. 

  


Art. 78. El lugar donde un individuo está de asiento, o donde ejerce habitualmente su profesión u oficio, determina su domicilio civil o vecindad. 

  


Art. 79. No se presume el ánimo de permanecer, ni se adquiere consiguientemente domicilio civil en un lugar, por el solo hecho de habitar un individuo por algun tiempo casa propia o ajena en él, si tiene en otra parte su hogar doméstico, o por otras circunstancias aparece que la residencia es accidental, como la del viajero, o la del que ejerce una comision temporal, o la del que se ocupa en algun tráfico ambulante. 

  


Art. 80. Al contrario, se presume desde luego el ánimo de permanecer i avecindarse en un lugar, por el hecho de abrir en él tienda, botica, fábrica, taller, posada, escuela u otro establecimiento durable, para administrarlo en persona; por el hecho de aceptar en dicho lugar un empleo fijo de los que regularmente se confieren por largo tiempo; i por otras circunstancias análogas. 

  


Art. 81. El domicilio civil no se muda por el hecho de residir el individuo largo tiempo en otra parte, voluntaria o forzadamente, conservando su familia i el asiento principal de sus negocios en el domicilio anterior. 

  

Así, confinado por decreto judicial a un paraje determinado, o desterrado de la misma manera fuera del territorio nacional, retendrá el domicilio anterior mientras conserve en él su familia i el principal asiento de sus negocios. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 82. Presúmese tambien el domicilio, de la manifestación que se haga ante el respectivo Prefecto o Correjidor, del ánimo de avecindarse en un determinado distrito. 

  


Art. 83. Cuando ocurran en varias secciones territoriales, con respecto a un mismo individuo, circunstancias constitutivas de domicilio civil, se entenderá que en todas ellas lo tiene; pero si se trata de cosas que dicen relacion especial a una de dichas secciones exclusivamente, ella sola será para tales casos el domicilio civil del individuo. 

  


Art. 84. La mera residencia hará las veces de domicilio civil respecto de las personas que no tuvieren domicilio civil en otra parte. 

  


Art. 85. Se podrá en un contrato establecer, de comun acuerdo, un domicilio civil especial para los actos judiciales o extrajudiciales a que diere lugar el mismo contrato. 

  


Art. 86. El domicilio de los establecimientos, corporaciones i asociaciones reconocidas por la lei, es el lugar donde está situada su administracion o direccion, salvo lo que dispusieren sus estatutos o Leyes especiales. 

  

CAPITULO 3.º

del domicilio en cuanto depende de la condicion o estado civil de la persona


Art. 87. La mujer casada sigue el domicilio del marido. 

  


Art. 88. El que vive bajo patria potestad sigue el domicilio paterno, i el que se halla bajo tutela o curaduría, el de su tutor o curador. 

  


Art. 89. El domicilio de una persona será también el de sus criados i dependientes que residan en la misma casa que ella; sin perjuicio de lo dispuesto en los dos Art.s precedentes. 

  

TITULO 2.º

Del principio i fin de la existencia de las personas.

CAPÍTULO 1.º

del principio de la existencia de las personas


Art. 90. La existencia legal de toda persona principia al nacer, esto es, al separarse completamente de su madre. 

  

La criatura que muere en el vientre materno, o que perece antes de estar completamente separada de su madre, o que no haya sobrevivido a la separación un momento siquiera, se reputará no haber existido jamas. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 91. La Lei protege la vida del que está por nacer. El Juez, en consecuencia, tomará, a petición de cualquiera persona, o de oficio, las providencias que le parezcan convenientes para protejer la existencia del no nacido, siempre que crea que de algun modo peligra. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 92. De la época del nacimiento se colije la de la concepción, según la regla siguiente : 

  

Se presume de derecho que la concepcion ha precedido al nacimiento al ménos que ciento ochenta dias cabales, i no mas que trescientos, contados hácia atras, desde la media noche en que principie el dia del nacimiento. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 93. Los derechos que se deferirian a la criatura que está en el vientre materno, si hubiese nacido i viviese, estarán suspensos hasta que el nacimiento se efectúe. I si el nacimiento constituye un principio de existencia, entrará el recién nacido en el goce de dichos derechos, como si hubiese existido al tiempo en que se defirieron. 

  

En el caso del inciso del artículo 90 pasarán estos derechos a otras personas, como si la criatura no hubiese jamás existido. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]


CAPITULO 2.º

del fin de la existencia de las personas.


Art. 94. La persona termina en la muerte natural. 

  


Art. 95. Si por haber perecido dos o mas personas en un mismo acontecimiento, como en un naufrajio, incendio, ruina o batalla, o por otra causa cualquiera que no pudiere saberse el órden en que han ocurrido sus fallecimientos, se procederá en todos casos como si dichas personas hubiesen perecido en un mismo momento i ninguna de ellas hubiese sobrevivido a las otras. 

  

CAPITULO 3.º

de la presuncion de muerte por desaparecimiento.


Art. 96. Cuando una persona desaparezca del lugar de su domicilio, ignorándose su paradero, se mirará el desaparecimiento como mera ausencia, i la representarán i cuidarán de sus intereses, sus apoderados o representantes legales. 

  


Art. 97. Si pasaren dos años sin haberse tenido noticias del ausente, se presumirá haber muerto éste, si ademas se llenan las condiciones siguientes: 

  

1.ª La presuncion de muerte debe declararse por el Juez del último domicilio que el desaparecido haya tenido en el territorio de la Nación, justificándose previamente que se ignora el paradero del desaparecido, que se han hecho las posibles dilijencias para averiguarlo, i que desde la fecha de las últimas noticias que se tuvieron de su existencia han transcurrido, a lo menos, dos años; 

  

2.ª La declaratoria de que habla el artículo. anterior no podrá hacerse sin que preceda la citación del desaparecido, por medio de edictos, publicados en el periódico oficial de la Nación, tres veces por lo ménos, debiendo correr mas de cuatro meses entre cada dos citaciones; 

  

3.ª La declaración podrá ser provocada por cualquiera persona que tenga interes en ella; pero no podrá hacerse sino despues que hayan trascurrido cuatro meses, a lo ménos, desde la última citación; 

  

4.ª Será oído, para proceder a la declaración i en todos los trámites judiciales posteriores, el defensor que se nombrará al ausente desde que se provoque tal declaracion; i el Juez, a petición del defensor, o de cualquiera persona que tenga interes en ello, o de oficio, podrá exigir, ademas de las pruebas que se le presentaren del desaparecimiento, si no las estimare satisfactorias, las otras que segun las circunstancias convengan; 

  

5.ª Todas las sentencias, tanto definitivas como interlocutorias, se publicarán en el periódico oficial; 

  

6.ª El juez fijará como día presuntivo de la muerte el último del primer bienio contado desde la fecha de las últimas noticias; i trascurridos dos años más desde la misma fecha, concederá la posesión provisoria de los bienes del desaparecido; 

  

7.ª Con todo, si despues que una persona recibió una herida grave en la guerra, o naufragó la embarcación en que navegaba, o le sobrevino otro peligro semejante, no se ha sabido mas de ella, i han transcurrido desde entónces cuatro años i practicándose la justificación i citaciones prevenidas en los números precedentes, fijará el Juez como dia presuntivo de la muerte el de la accion de guerra, naufrajio o peligro; o no siendo determinado ese dia, adoptará un término medio entre el principio i el fin de la época en que pudo ocurrir el suceso; i concederá inmediatamente la posesión definitiva de los bienes del desaparecido. 

  


Art. 98. El juez concederá la posesion definitiva en lugar de la provisoria, si cumplidos dos años desde el dia presuntivo de la muerte, se probare que han transcurrido setenta desde el nacimiento del desaparecido. Podrá asimismo concederla transcurridos que sean quince años desde la fecha de las últimas noticias, cualquiera que fuese, a la espiración de este término, la edad del desaparecido, si viviese. 

  


Art. 99. En virtud del decreto de posesion provisoria, quedará disuelta la sociedad conyugal, si la hubiere, con el desaparecido; se procederá a la apertura i publicacion del testamento, si el desaparecido hubiere dejado alguno; i se dará la posesion provisoria a los herederos presuntivos 

  

No presentándose herederos se procederá en conformidad a lo prevenido para igual caso en el Libro 3,º Título 7.º De la apertura de la sucesión. 

  


Art. 100. Se entienden por herederos presuntivos del desaparecido los testamentarios o lejítimos que lo eran a la fecha de la muerte presunta. 

  

El patrimonio en que se presume que suceden comprenderá los bienes, derechos i acciones del desaparecido, cuales eran a la fecha de la muerte presunta. 

  


Art. 101. Los poseedores provisorios formarán ante todo un inventario solemne de los bienes, o se revisarán i rectificarán con la misma solemnidad el inventario que exista. 

  


Art. 102. Los poseedores provisorios representarán a la sucesión en las acciones i defensas contra terceros. 

  


Art. 103. Los poseedores provisorios podrán desde luego vender una parte de los muebles o todos ellos, si el Juez lo creyere conveniente, oido el defensor de ausentes. 

  

Los bienes raíces del desaparecido, no podrán enajenarse ni hipotecarse antes de la posesión definitiva, sino por causa necesaria o de utilidad evidente, declarada por el Juez con conocimiento de causa, i con audiencia del defensor. 

  

La venta de cualquiera parte de los bienes del desaparecido se hará en pública subasta. 

  


Art. 104. Cada uno de los poseedores provisorios prestarán caución de conservación i restitución, i hará suyos los respectivos frutos e intereses. 

  


Art. 105. Si pasados cuatro años después de decretada la posesión provisoria, no se hubiere presentado el desaparecido, o no se tuvieren noticias que motivaren la distribución de sus bienes segun las reglas jenerales, se decretará la posesión definitiva, i se cancelarán las cauciones. 

  


Art. 106. Decretada la posesión definitiva, los propietarios i los fideicomisarios de bienes usufructuados o poseídos fiduciariamente por el desaparecido, los legatarios, i en jeneral todos aquellos que tengan derechos subordinados a la condición de muerte del desaparecido, podrán hacerlos valer como en el caso de verdadera muerte. 

  


Art. 107. El que reclama un derecho para cuya existencia se suponga que el desaparecido ha muerto en la fecha de la muerte presunta, no estará obligado a probar que el desaparecido ha muerto verdaderamente en esa fecha; i mientras no se presente prueba en contrario, podrá usar de su derecho en los términos de los Art.s precedentes. 

  

I, por el contrario, todo el que reclama un derecho para cuya existencia se requiera que el desaparecido haya muerto, ántes o despues de esa fecha, estará obligado a probarlo; i sin esa prueba no podrá impedir que el derecho reclamado pase a otros, ni exijirles responsabilidad alguna. 

  


Art. 108. El decreto de posesion definitiva podrá rescindirse a favor del desaparecido si reapareciere, o de sus lejitimarios habidos durante el desaparecimiento, o de su cónyuge, por matrimonio contraído en la misma época. 

  


Art. 109. En la rescisión del derecho de posesión definitiva se observarán las reglas que siguen: 

  

1.ª El desaparecido podrá pedir la rescisión en cualquier tiempo que se presente, o que haga constar su existencia. 

  

2.ª Las demas personas no podrán perdirla,sino dentro de los respectivos plazos de prescripcion contados desde la fecha de la verdadera muerte. 

  

3.ª Este beneficio aprovechará solamente a las personas que por sentencia judicial lo obtuvieren. 

  

4.ª En virtud de este beneficio se recobrarán los bienes en el estado en que se hallaren, subsistiendo las enajenaciones, las hipotecas i demas derechos reales, constituidos legalmente en ellos. 

  

5.ª Para toda restitución serán considerados los demandados como poseedores de buena fe, a ménos de prueba contraria. 

  

6.ª El haber sabido i ocultado la verdadera muerte del desaparecido, o su existencia, constituye mala fe. 

  

TITULO III.

de los esponsales


Art. 110.Concepto. Los esponsales o desposorios, o sea la promesa de matrimonio mutuamente aceptada, es un hecho privado que las leyes someten enteramente al honor y ciencia del individuo, y que no produce obligación alguna ante la ley civil. 

  

No se podrá alegar esta promesa ni para pedir que se lleve a efecto el matrimonio, ni para demandar indemnización de perjuicios. 

  


Art. 111. Improcedencia de multa por incumplimiento. Tampoco podrá pedirse la multa que por parte de uno de los esposos se hubiere estipulado a favor del otro para el caso de no cumplirse lo prometido. 

  

Pero si hubiere pagado la multa, no podrá pedirse su devolución. 

  


Art. 112.Restitucion de Cosas Donadas. Lo dicho no se opone a que se demande la restitución de las cosas donadas y entregadas bajo la condición de un matrimonio que no se ha efectuado. 

  

TITULO IV.

del matrimonio


Art. 113.Definicion. El matrimonio es un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen con el fin de vivir juntos, de procrear y de auxiliarse mutuamente. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 114.Matrimonio por Poder. Este contrato puede celebrarse por apoderado legalmente constituido. 

  


Art. 115. Constitucion y Perfeccion del Matrimonio. El contrato de matrimonio se constituye y perfecciona por el libre y mutuo consentimiento de los contrayentes, expresado ante el funcionario competente, en la forma y con solemnidades y requisitos establecidos en este Código, y no producirá efectos civiles y políticos, si en su celebración se contraviniere a tales formas, solemnidades y requisitos. 

  


Art. 116. El varón mayor de veintiún años y la mujer mayor de diez y ocho pueden contraer matrimonio libremente. 

  


Art. 117. Permiso para el matrimonio de menores. Los menores de la edad expresada no pueden contraer matrimonio sin el permiso expreso, por escrito, de sus padres legítimos o naturales. Si alguno de ellos hubiere muerto, o se hallare impedido para conceder este permiso, bastará el consentimiento del otro; y estando discordes, prevalecerán todo caso la voluntad del padre. 

  


Art. 118.Falta de los Padres. Se entenderá faltar el padre o la madre y otro ascendiente, no sólo por haber fallecido, sino por estar demente o fatuo; o por hallarse ausente del territorio nacional, y no esperarse su pronto regreso; o por ignorarse el lugar de su residencia. 

  


Art. 119. Privacion de la Patria Potestad. Se entenderá faltar asimismo el padre que ha sido privado de la patria potestad, y la madre que por su mala conducta ha sido inhabilitada para intervenir en la educación de sus hijos. 

  


Art. 120.Consentimiento del Curador. A falta de dichos padre, madre o ascendientes será necesario al que no haya cumplido la edad, el consentimiento de su curador general, o en su defecto, el de un curador especial. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 121. Explicacion de la negativa de consentimiento. De las personas a quienes según este Código debe pedirse permiso para contraer matrimonio, sólo el curador que niega su consentimiento está obligado a expresar la causa. 

  


Art. 122.Razones de la negativa del curador. Las razones que justifican el disenso del curador no podrán ser otras que estas: 

  

1ª) La existencia de cualquier impedimento legal. 

  

2ª) El no haberse practicado alguna de las diligencias prescritas en el título 8º. de las segundas nupcias, en su caso. 

  

3ª) Grave peligro para la salud del menor a quien se niega la licencia, o de la prole. 

  

4ª) Vida licenciosa, pasión inmoderada al juego, embriaguez habitual de la persona con quien el menor desea casarse. 

  

5ª) Estar sufriendo esa persona la pena de reclusión. 

  

6ª) No tener ninguno de los esposos, medios actuales para el competente desempeño de las obligaciones del matrimonio. 

  


Art. 123.Ausencia de Consentimiento. No podrá procederse a la celebración del matrimonio sin el asenso de la persona o personas cuyo consentimiento sea necesario, según los artículos precedentes, o sin que conste que el respectivo contrayente puede casarse libremente. 

  


Art. 124. Desheredamiento por Matrimonio sin Consentimiento. El que no habiendo cumplido la edad, se casare sin el consentimiento de un ascendiente, estando obligado a obtenerlo, podrá ser desheredado no sólo por aquel o aquellos cuyo consentimiento le fue necesario, sino por todos los otros ascendientes. Si alguno de estos muriere sin hacer testamento, no tendrá el descendiente más que la mitad de la porción de bienes que le hubiere correspondido en la sucesión del difunto. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 125. Revocacion de Donaciones por Matrimonio sin Consentimiento. El ascendiente, sin cuyo necesario consentimiento se hubiere casado el descendiente, podrá revocar por esta causa las donaciones que antes del matrimonio le haya hecho. 

  

El matrimonio contraído sin el necesario consentimiento de la persona de quien hay obligación de obtenerlo, no priva del derecho de alimentos. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 126.Lugar de Celebracion y Testigos. El matrimonio se celebrará ante el juez del distrito de la vecindad de la mujer con la presencia y autorización de dos testigos hábiles, previamente juramentados. 

  


Art. 127.Testigos inhábiles. No podrán ser testigos para presenciar y autorizar un matrimonio: 

  

1°) Las mujeres. 

  

2°) Los menores de dieciocho años. 

  

3°) Los que se hallaren en interdicción por causa de demencia. 

  

4°) Todos los que actualmente se hallaren privados de la razón. 

  

5°) Los ciegos. 

  

) Los sordos. 

  

7°) Los mudos. 

  

8°) Los condenados a la pena de reclusión por más de cuatro años, y en general los que por sentencia ejecutoriada estuvieren inhabilitados para ser testigos. 

  

9°) Los extranjeros no domiciliados en la república. 

  

10) Las personas que no entiendan el idioma de los contrayentes. 

  


Art. 128.Solicitud ante Juez. Los que quieran contraer matrimonio ocurrirán al juez competente verbalmente o por escrito, manifestando su propósito. En este acto o en el memorial respectivo expresarán los nombres de sus padres o curadores, según el caso, y los de los testigos que deban declarar sobre las cualidades necesarias en los contrayentes para poderse unir en matrimonio, debiendo en todo caso dar a conocer el lugar de la vecindad de todas aquellas personas. 

  


Art. 129. Actuaciones del juez previas al matrimonio. El juez procederá inmediatamente, de oficio, a practicar todas las diligencias necesarias para obtener el permiso de que trata el artículo 117 de este Código, si fuere el caso, y a recibir declaración a los testigos indicados por los solicitantes. 

  


Art.130.Interrogatorio de testigos y edicto. El juez interrogará a los testigos, con las formalidades legales, y los examinará sobre las cualidades requeridas en los contrayentes para unirse en matrimonio, a cuyo efecto les leerá el artículo 140 de este Código; los examinará también sobre los demás hechos que crea necesarios para ilustrar su juicio. 

  

En vista de estas justificaciones hará fijar un edicto por quince días, en la puerta de su despacho, anunciando en él la solicitud que se le ha hecho, los nombres y apellidos de los contrayentes y el lugar de su nacimiento, para que dentro del término del edicto ocurra el que se crea con derecho a impedir el matrimonio, o para que se denuncien los impedimentos que existen entre los contrayentes, por el que tenga derecho a ello. 

  


Art. 131. Contrayentes de distritos diferentes. Si los contrayentes son vecinos de distintos distritos parroquiales, o si alguno de ellos no tiene seis meses de residencia en el distrito en que se halla, el juez de la vecindad de la mujer requerirá al juez de la vecindad del varón para que fije el edicto de que habla el artículo anterior, y concluido el término, se le envíe con nota de haber permanecido fijado quince días seguidos. Hasta que esto no se haya verificado, no se procederá a practicar ninguna de las diligencias ulteriores. 

  


Art. 132.Proceso por Oposicion al Matrimonio. Si hubiere oposición, y la causa de esta fuere capaz de impedir la celebración del matrimonio, el juez dispondrá que en el término siguiente, de ocho días, los interesados presenten las pruebas de la oposición; concluidos los cuales, señalará día para la celebración del juicio, y citadas las partes, se resolverá la oposición dentro de tres días después de haberse practicado esta diligencia. 

  


Art. 133.Recursos Contra la Resolucion. Las resoluciones que se dicten en estos juicios son apelables para ante el inmediato superior, quien procederá en estos asuntos como en las demandas ordinarias de mayor cuantía; y de la sentencia que se pronuncie en segunda instancia no queda otro recurso que el de queja. 

  


Art. 134.Fijacion de Fecha y Hora Practicadas las diligencias indicadas en el artículo 130 y si no se hiciere oposición, o si haciéndose se declara infundada, se procederá a señalar día y hora para la celebración del matrimonio, que será dentro de los ocho días siguientes; esta resolución se hará saber inmediatamente a los interesados. 

  


Art. 135.Celebracion del Matrimonio. El matrimonio se celebrará presentándose los contrayentes en el despacho del juez, ante este, su secretario y dos testigos. El juez explorará de los esposos si de su libre y espontánea voluntad se unen en matrimonio; les hará conocer la naturaleza del contrato y los deberes recíprocos que van a contraer, instruyéndolos al efecto en las disposiciones de los artículos 152, 153, 176 y siguientes de este Código. En seguida se extenderá un acta de todo lo ocurrido, que firmarán los contrayentes, los testigos, el juez y su secretario, con lo cual se declarará perfeccionado el matrimonio. 

  


Art. 136.Inminente Peligro de Muerte. Cuando alguno de los contrayentes o ambos estuvieren en inminente peligro de muerte, y no hubiere por este tiempo de practicar las diligencias de que habla el artículo 130, podrá procederse a la celebración del matrimonio sin tales formalidades, siempre que los contrayentes justifiquen que no se hallan en ninguno de los casos del artículo 140. Pero si pasados cuarenta días no hubiere acontecido la muerte que se temía, el matrimonio no surtirá efectos, si no se revalida observándose las formalidades legales. 

  


Art. 137. Contenido y Registro del Acta de Matrimonio. El acta contendrá, además, el lugar, días, mes y año de la celebración del matrimonio, los nombres y apellidos de los casados, los del juez, testigos y secretario. Registrada esta acta, se enviará inmediatamente al notario respectivo para que la protocolice y compulse una copia a los interesados. Por estos actos no se cobrarán derechos. 

  


Art. 138.Consentimiento. El consentimiento de los esposos debe pronunciarse en voz perceptible, sin equivocación, y por las mismas partes, o manifestarse por señales que no dejen duda. 

  


Art. 139. El matrimonio que se celebre por apoderado, será válido siempre que se exprese con toda claridad el nombre de los esposos, y no se revoque el poder antes de efectuarse el matrimonio. El notario por ante quien se extienda la revocación mencionará precisamente la hora en que tenga lugar el acto 

  

TITULO V.

de la nulidad del matrimonio y sus efectos


Art. 140.Causales de nulidad. El matrimonio es nulo y sin efecto en los casos siguientes: 

  

1°) Cuando ha habido error acerca de las personas de ambos contrayentes o de la de uno de ellos. 

  

2°) Cuando se ha contraído entre un varón menor de catorce años, y una mujer menor de doce o cuando cualquiera de los dos sea respectivamente menor de aquella edad. 

  

3°) Cuando para celebrarlo haya faltado el consentimiento de alguno de los contrayentes o de ambos. La ley presume falta de consentimiento en los furiosos locos, mientras permanecieran en la locura y en los mentecatos a quienes se haya impuesto interdicción judicial para el manejo de sus bienes. Pero los sordomudos, si pueden expresar con claridad su consentimiento por signos manifiestos, contraerán válidamente matrimonio. 

  

4°) Cuando no se ha celebrado ante el juez y los testigos competentes. 

  

5°) Cuando se ha contraído por fuerza o miedo que sean suficientes para obligar a alguno a obrar sin libertad; bien sea que la fuerza se cause por el que quiere contraer matrimonio o por otra persona. La fuerza o miedo no será causa de nulidad del matrimonio, si después de disipada la fuerza, se ratifica el matrimonio con palabras expresas, o por la sola cohabitación de los consortes. 

  

6°) Cuando no ha habido libertad en el consentimiento de la mujer, por haber sido esta robada violentamente, a menos que consienta en él, estando fuera del poder del raptor. 

  

7°) Cuando se ha celebrado entre la mujer adúltera y su cómplice, siempre que antes de efectuarse el matrimonio se hubiere declarado, en juicio, probado el adulterio 

  

8°.) Cuando uno de los contrayentes ha matado o hecho matar al cónyuge con quien estaba unido en un matrimonio anterior. 

  

9°) Cuando los contrayentes están en la misma línea de ascendientes y descendientes o son hermanos. 

  

10) Cuando se ha contraído entre el padrastro y la entenada o el entenado y la madrastra. 

  

11) Cuando se ha contraído entre el padre adoptante y la hija adoptiva; o entre el hijo adoptivo y la madre adoptante, o la mujer que fue esposa del adoptante. 

  

12) Cuando respecto del hombre o de la mujer, o de ambos estuviere subsistente el vínculo de un matrimonio anterior. 

  

13) Cuando se celebra entre una mujer menor de veintiún años, aunque haya obtenido habilitación de edad, y el tutor o curador que haya administrado o administre los bienes de aquélla, siempre que la cuenta de la administración no haya sido aprobada por el juez, 

  

14) Cuando se ha contraído entre los descendientes del tutor o curador de un menor y el respectivo pupilo o pupila; aunque el pupilo o pupila haya obtenido habilitación de edad 

  

El matrimonio celebrado en contravención a lo dispuesto en este inciso o en el anterior, sujetará al tutor o curador que lo haya contraído o permitido, a la pérdida de toda remuneración que por su cargo le corresponda sin perjuicio de las otras penas que las leyes le impongan. 

  


Art. 141.Saneamiento. No habrá lugar a las disposiciones de los incisos 13 y 14 del artículo anterior, si el matrimonio es autorizado por el ascendiente o ascendientes cuyo consentimiento fuere necesario para contraerlo. 

  


Art. 142.Nulidad por error. La nulidad a que se contrae el número 1o del artículo 140 no podrá alegarse sino por el contrayente que haya padecido el error. 

  

No habrá lugar a la nulidad del matrimonio por error, si el que lo ha padecido hubiere continuado en la cohabitación después de haber conocido el error. 

  


ART. 143.Nulidad por matrimonio de impuber. La nulidad a que se contrae el número 2o del mismo artículo 140 puede ser intentada por el padre o tutor del menor o menores; o por estos con asistencia de un curador para la litis; mas si se intenta cuando hayan pasado tres meses después de haber llegado los menores a la pubertad, o cuando la mujer, aunque sea impúber, haya concebido, no habrá lugar a la nulidad del matrimonio. 

  


Art. 144.Nulidad por ausencia de consentimiento. La nulidad a que se contraen los números 3o y 4o, no podrá alegarse sino por los contrayentes o por sus padres o guardadores. 

  


Art. 145. Nulidad por ausencia de libertad en el Consentimiento. Las nulidades a que se contraen los números 5o y 6o no podrán declararse sino a petición de la persona a quien se hubiere inferido la fuerza, causado el miedo u obligado a consentir. 

  

No habrá lugar a la nulidad por las causas expresadas en dichos incisos, si después de que los cónyuges quedaron en libertad, han vivido juntos por el espacio de tres meses, sin reclamar. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 146.Competencia de las autoridades religiosas. Las demás nulidades de que habla el artículo 140, son absolutas; el juez debe declararlas aun de oficio y no pueden sanearse por la ratificación de las partes, ni por un lapso de tiempo menor de veinte años. 

  

Las nulidades de que tratan los incisos 13 y 14 no se declaran de oficio y admiten ratificación del acto después de pasados cinco años. 

  

La nulidad en el caso de bigamia no admite ratificación mientras subsista el vínculo anterior. 

  


Art. 147. Ejecucion de las decisiones de autoridades religiosas. Fuera de las causas enumeradas en el artículo 140, no hay otras que invaliden el contrato matrimonial: las demás faltas que en su celebración se cometan, sujetarán a los culpables a las penas que el Código Penal establezca 

  


Art. 148.Efectos de la Nulidad. Anulado un matrimonio, cesan desde el mismo día entre los consortes separados todos los derechos y obligaciones recíprocas que resultan del contrato del matrimonio; pero si hubo mala fe en alguno de los contrayentes, tendrá este obligación de indemnizar al otro todos los perjuicios que le haya ocasionado, estimados con juramento. 

  


Art. 149. Efectos de la Nulidad Respecto de los Hijos. Los hijos procreados en una matrimonio que se declara nulo, son legítimos, quedan bajo la potestad del padre y serán alimentados y educados a expensas de él y de la madre, a cuyo efecto contribuirán con la porción determinada de sus bienes que designe el juez; pero si el matrimonio se anuló por culpa de uno de los cónyuges, serán de cargo de este los gastos de alimentos y educación de los hijos, si tuviere medios para ello, y de no, serán del que los tenga. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 150. Efectos de la nulidad respecto a las donaciones. Las donaciones y promesas que, por causa de matrimonio, se hayan hecho por el otro cónyuge que casó de buena fe, subsistirán, no obstante la declaración de la nulidad del matrimonio. 

  


Art. 151.Sentencia de Nulidad. En la sentencia misma en que se declare la nulidad de un matrimonio, se ordenará lo concerniente al enjuiciamiento y pronto castigo de los que resulten culpados, y se determinarán con toda precisión los derechos que correspondan al cónyuge inocente y a sus hijos, en los bienes del otro consorte, la cuota con que cada cónyuge debe contribuir para la educación y alimentos de los hijos, la restitución de los bienes traídos al matrimonio; y se decidirá sobre los demás incidentes que se hayan ventilado por las partes. 

  

TITULO VI.

De la Disolucion del Matrimonio


Art. 152.Causales y efectos de la disolucion. El matrimonio civil se disuelve por la muerte real o presunta de uno de los cónyuges o por divorcio judicialmente decretado 

  

Los efectos civiles de todo matrimonio religioso cesarán por divorcio decretado por el juez de familia o promiscuo de familia. 

  

En materia del vínculo de los matrimonios religiosos regirán los cánones y normas del correspondiente ordenamiento religioso. 

  

El matrimonio se disuelve por la muerte de uno de los cónyuges. 

  

TITULO VII.

del divorcio y la separacion de cuerpos, sus causas y efectos

Del divorcio, sus causas y efectos.

Paragrafo 1°. Del Divorcio


Art. 153. El divorcio no disuelve el matrimonio, pero suspende la vida común de los casados. 

  

Parágrafo 2°. Causas del Divorcio. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



ARTÍCULO 154. Son causas de divorcio: 

  

1ª) El adulterio de la mujer; 

  

2ª) El amancebamiento del marido; 

  

3ª) La embriaguez habitual de uno de los cónyuges; 

  

4ª) El absoluto abandono en la mujer de los deberes de esposa y de madre, i el absoluto abandono del marido en el cumplimiento de los deberes de esposo i de padre; 

  

5ª) Los ultrajes, el trato cruel i los maltratamientos de obra, si con ellos peligra la vida de los cónyuges, o se hacen imposibles la paz i el sosiego doméstico. 

  


Art 155. La demencia, la enfermedad contagiosa, i cualquiera otra desgracia semejante en alguno de los cónyuges no autoriza el divorcio, pero podrá el Juez, con conocimiento de causa, i a instancia del otro cónyuge, suspender breve i sumariamente, en cualquiera de dichos casos, la obligación de cohabitar, quedando sinembargo subsistentes las demás obligaciones conyugales para con el esposo desgraciado. 

  


TEXTO CORRESPONDIENTE A [Mostrar]


Art 156. El divorcio solo podrá ser demandado por el cónyuge que no haya dado lugar a él, i en el juicio que se siga son partes únicamente los mismos cónyuges o sus padres; pero se oirá siempre la voz del Ministerio público, por el interés de los hijos o por el de la mujer, a falta de sucesión. 

  


Art 157. Al admitirse la demanda de divorcio, o antes, si hubiere urjencia, se adoptarán provisionalmente por el Juez, i sólo mientras dure el juicio, las providencias siguientes 

  

1.ª Separar los cónyuges en todo caso; 

  

2.ª Depositar la mujer en casa de sus padres o de sus parientes más inmediatos, i por falta o excusa de éstos, en la que determine el juez; 

  

3.ª Poner los hijos al cuidado de uno de los cónyuges, o de los dos, o de otra persona, observándose lo dispuesto en los artículos 160 i 161; 

  

4.ª Señalar la cantidad con que el marido debe contribuir a la mujer para habilitación, alimentos suyos i de los hijos que quedan en su poder i para espensas de la litis, i; 

  

5.ª Decretar, en caso de que la mujer esté embarazada, las precauciones necesarias, si el marido le solicitare, para evitar una suposición de parto, observándose lo dispuesto en el capítulo 2,º Título 10, Libro 1.ª de este Código. 

  


Art 158. Durante el juicio de separación, la administración de los bienes comunes a los cónyuges continuará a cargo del marido, con la obligación a que se contrae el inciso 4.º. del artículo anterior. 

  

Podrá el Juez dictar, a petición de la mujer, las medidas provisorias que estime conducentes para que el marido, como administrador de los bienes de la mujer, no cause perjuicio a ésta. 

  


Art 159. La reconciliación pone término al juicio de divorcio, i deja sin efecto ulterior la ejecutoria dictada en él; pero los cónyuges deberán ponerla en conocimiento del Juez o Tribunal que conozca del negocio, o del Juez de la primera instancia, si el juicio estuviere fenecido. 

  

PARÁGRAFO 3.º 

  

Efectosdeldivorcio 

  


Art. 160. Ejecutoriada la sentencia en que se decreta el divorcio, los hijos menores de siete años i las mujeres, especialmente, quedarán en poder de la madre. 

  


Art. 161. Si el divorcio se hubiere decretado por haberse comprobado alguna de las causas señaladas en los incisos 1.º i 4.º del artículo 154, todos los hijos mayores de tres años, sin distinción de sexo, pasarán a poder del cónyuge inocente, siendo de cargo de ambos consortes los gastos para sus alimentos i educación, que serán regulados por el Juez. 

  


Art 162. Los bienes de la mujer le serán restituidos i se le entregará su parte de gananciales, como en el caso de disolución del matrimonio, sin perjuicio de las excepciones que van a expresarse: 

  


Art. 163. Si la mujer hubiere dado causa al divorcio por adulterio, perderá todo derecho a los gananciales, i el marido tendrá la administración i el usufructo de los bienes de ella, escepto aquellos que la mujer administre como cosa separada de bienes i los que adquiera a cualquier título despues del divorcio. 

  

En este caso el, marido asegurará siempre, a satisfacción del Juez, el valor de los bienes que administre. Esta administración no tendrá lugar cuando no haya habido secesion en el matrimonio. 

  


Art. 164. El cónyuge inocente podrá revocar las donaciones que hubiere hecho al culpable. 

  


Art. 165. La mujer divorciada administra con independencia del marido los bienes que ha sacado del poder de éste, o que después del divorcio ha adquirido. 

  


TEXTO CORRESPONDIENTE A [Mostrar]


Art. 166. El marido que ha dado causa al divorcio, conserva la obligación de contribuir a la congrua i decente sustentación de su mujer divorciada, i el Juez fijará la cantidad i forma de la contribución, atendidas las circunstancias de ambos. 

  


Art. 167. Si los divorciados se reconciliaren, se restituirán las cosas, por lo tocante a la sociedad conyugal i a la administración de bienes, al estado que tenían ántes del divorcio, como si éste no hubiere existido. 

  

Esta restitución se decretará por el Juez, a petición de ambos cónyuges i producirá los mismos efectos que el restablecimiento de la administración del marido, en el caso del artículo 210 de este Código. 

  


Art. 168. Los efectos del divorcio en cuanto a los hijos lejítimos de los divorciados, se reglarán por las respectivas disposiciones contenidas en el Libro 1.º Título 12, De los derechos i obligaciones entre los padres i los hijos lejítimos 

  

TITULO 8,º

De las segundas nupcias.


Art 169. El varón viudo, que teniendo hijos de precedente matrimonio bajo su patria potestad, o bajo su tutela o curaduría, quisiere volver a casarse, deberá proceder al inventario solemne de los bienes que esté administrando i les pertenezcan como herederos de su mujer difunta o con cualquier otro título. 

  

Para la confección de este inventario se dará a dichos hijos un curador especial 

  


Art. 170. Habrá lugar al nombramiento de curador aunque los hijos no tengan bienes propios de ninguna clase en poder del padre. Cuando así fuere, deberá el curador especial testificarlo 

  


Art. 171. La autoridad civil no permitirá el matrimonio del viudo que trata de volver a casarse, sin que se le presente certificado auténtico del nombramiento del curador especial para los objetos antedichos, o sin que preceda información sumaria de que el viudo no tiene hijos de precedente matrimonio, que estén bajo su patria potestad, o bajo su tutela o curaduría 

  


Art. 172. El viudo por cuya negligencia hubiere dejado de hacerse en tiempo oportuno el inventario prevenido en el artículo 169, perderá el derecho de suceder como lejitimatario o como heredero abintestato al hijo cuyos bienes ha administrado 

  


Art. 173. Cuando un matrimonio haya sido disuelto o declarado nulo, la mujer que está embarazada no podrá pasar a otras nupcias antes del parto, o (no habiendo señales de preñez), ántes de cumplirse los doscientos setenta días subsiguientes a la disolución o declaración de nulidad. 

  

Pero se podrán rebajar de este plazo todos los días que hayan precedido inmediatamente a dicha disolución o declaración, i en los cuales haya sido absolutamente imposible el acceso del marido a la mujer. 

  


Art. 174. La autoridad civil no permitirá el matrimonio de la mujer sin que por parte de ésta se justifique no estar comprendida en el impedimento del artículo precedente. 

  


Art. 175. La viuda que teniendo hijos de precedente matrimonio que se hallen bajo su tutela o curaduría, tratare de volver a casarse, deberá sujetarse a lo prevenido en el artículo 509. 

  

TITULO 9.º

Obligaciones i derechos entre los cónyujes

CAPÍTULO 1.º

reglas generales


Art. 176. Los cónyujes están obligados a guardarse fe, a socorrerse i ayudarse mutuamente en todas las circunstancias de la vida. 

  

El marido debe protección a la mujer, i la mujer obediencia al marido. 

  


Art. 177. La potestad patrimonial es el conjunto de derechos que las leyes conceden al marido sobre la personas i bienes de la mujer 

  


Art. 178. El marido tiene derecho para obligar a su mujer a vivir con él i seguirle a donde quiera que traslade su residencia. 

  

Cesa esta derecho cuando su ejecución acarrea peligro inminente a la vida de la mujer. 

  

La mujer, por su parte, tiene derecho a que el marido la reciba en su casa. 

  


Art. 179. El marido debe suministrar a la mujer lo necesario según sus facultades, i la mujer tendrá igual obligación respecto del marido, si éste careciere de bienes. 

  


Art. 180. Por el hecho del matrimonio se contrae sociedad de bienes entre los cónyujes, i toma el marido la administración de los de la mujer, según las reglas que se expondrán en el Título 22, Libro 4.º De las capitulaciones matrimoniales i de la sociedad conyugal 

  

Los que se hayan casado fuera de un Territorio, i pasaren a domiciliarse en él, se mirarán como separados de bienes, siempre que en conformidad a las leyes bajo cuyo imperio se casaron, no haya habido entre ellos sociedad de bienes. 

  


Art. 181. Sin autorización escrita del marido no puede la mujer casada parecer en juicio, por sí, ni por procurador, sea demandado, o defendiéndose. 

  

Pero no es necesaria la autorización del marido en causa criminal o de policía en que se proceda contra la mujer, ni en los litijios de la mujer contra el marido, o del marido contra la mujer. 

  

El marido, sinembargo, será siempre obligado a suministrar a la mujer los auxilios que necesite para sus acciones o defensas judiciales. 

  


Art. 182. La mujer no puede, sin autorización del marido, celebrar contrato alguno, ni desistir de un contrato anterior, ni remitir una deuda, ni aceptar o repudiar una donación, herencia o legado, ni adquirir a título alguno oneroso o lucrativo, ni enajenar, hipotecar o empeñar. 

  


Art. 183. La autorización del marido deberá ser otorgada por escrito o interviniendo él mismo, espresa i directamente, en el acto. 

  

No podrá presumirse la autorización del marido sino en los casos que la lei ha previsto. 

  


Art. 184. La mujer no necesita de la autorización del marido para disponer de lo suyo por acto testamentario que haya de obrar efectos después de la muerte. 

  


Art. 185. La autorización del marido puede ser jeneral para todos los actos en que la mujer la necesite, o especial para una clase de negocios o para un negocio determinado. 

  


Art. 186. El marido podrá revocar a su arbitrio, sin efecto retroactivo, la autorización jeneral o especial que haya concedido a la mujer. 

  


Art. 187. El marido puede ratificar los actos para los cuales no haya autorizado a su mujer, i la ratificación podrá ser también jeneral o especial 

  


Art. 188. La autorización del marido podrá ser suplida por la del Juez con conocimiento de causa, cuando el marido se la negare sin justo motivo i de ello se siga perjuicio a la mujer. 

  

Podrá asimismo ser suplida por el Juez en el caso de algún impedimento del marido, como el de ausencia real o aparente, cuando de la demora se siguiere perjuicio. 

  


Art. 189. Ni la mujer ni el marido, ni ambos juntos, podrán enajenar o hipotecar los bienes raíces de la mujer, sino en los casos i con las formalidades que se dirán en el Título De la sociedad conyugal 

  


Art. 190. Si por impedimento de larga o indefinida duración, como el de interdicción, el de prologada ausencia, o desaparecimiento, se suspende el ejercicio de la potestad marital, se observará lo dispuesto en el Capítulo 4.º del Título De la sociedad conyugal. 

  


Art. 191. La autorización judicial representa la del marido, i produce los mismos efectos, con la diferencia que va a expresarse. 

  

La mujer que procede con autorización del marido obliga al marido en sus bienes de la misma manera que si el acto fuera del marido; i obliga además sus bienes propios, hasta concurrencia del beneficio particular que ella reportare del acto: i los mismo será si la mujer ha sido autorizada judicialmente por impedimento accidental del marido en casos urgentes, con tal que haya podido presumirse el consentimiento de éste. 

  

Pero si la mujer ha sido autorizada por el Juez contra la voluntad del marido, obligará solamente sus bienes propios; mas no obligará el haber social, ni los bienes del marido, sino hasta concurrencia del beneficio que la sociedad, o el marido, hubieren reportado del acto. 

  

Además, si el Juez autorizare a la mujer para aceptar una herencia, deberá ella aceptarla con beneficio de inventario; i sin este requisito obligará solamente sus propios bienes a las resultas de la aceptación. 

  


Art. 192. Se presume la autorización del marido en la compra de cosas muebles que la mujer hace al contado. 

  

Se presume también la autorización del marido en las compras al fiado, de objetos naturalmente destinados al consumo ordinario de la familia. 

  

Pero no se presume en la compra al fiado de galas, joyas, muebles preciosos, aun de los naturalmente destinados al vestido i menaje, a ménos de probarse que se han comprado o se han empleado en el uso de la mujer o de la familia, con conocimiento i sin reclamación del marido 

  


Art. 193. El marido menor de diez i ocho años necesita de curador para la administración de la sociedad conyugal. 

  


Art. 194. Las reglas de los artículos precedentes sufren escepciones o modificaciones por las causas siguientes: 

  

1.ª El ejercitar la mujer una profesión, industria u oficio; 

  

2.ª La separación de bienes. 

  

CAPITULO 2.º

excepciones relativas a la profesion u oficio de la mujer


Art. 195. Si la mujer casada ejerce públicamente una profesión o industria cualquiera (como la de directora de colejio, maestra de escuela, actriz, obstetriz, posadera, nodriza) se presume la autorización jeneral del marido para todos los actos i contratos concernientes a su profesión o industria, miéntras no intervenga reclamación o potesta de su marido, notificada de antemano al público, o especialmente al que contratare con la mujer. 

  


Art. 196. La mujer casada mercadera está sujeta a las reglas especiales dictadas en el Código de Comercio. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]


CAPITULO 3.º

excepciones relativas a la simple separacion de bienes


Art. 197. Simple separación de bienes es la que se efectúa sin divorcio, en virtud de decreto judicial o por disposición de la ley. 

  


Art. 198. La mujer no podrá renunciar en las capitulaciones matrimoniales la facultad de pedir la separación de bienes a que le dan derecho las leyes. 

  


Art. 199. Para que el cónyuge menor pueda pedir la separación de bienes, debe designársele un curador especial. 

  


Art. 200. El Juez decretará la separacion de bienes en el caso de solvencia o administracion fraudulenta del marido. 

  

Si los negocios del marido se hallan en mal estado, por consecuencia de especulaciones aventuradas, o de una administracion errónea o descuidada, podrá oponerse a la separaciones, prestando fianzas o hipotecas que aseguren suficientemente los intereses de la mujer. 

  


Art. 201. Demandada la separación de bienes, podrá el Juez, a petición de la mujer, tomar las providencias que estime conducentes a la seguridad de los intereses de ésta, mientras dure el juicio derogado. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 202. En el juicio de separación de bienes por el mal estado de los negocios del marido, la confesión de éste no hace prueba. 

  


Art. 203. Decretada la separación de bienes, se entregará a la mujer los suyos, i en cuanto a la división de los gananciales se seguirán las mismas reglas que en el caso de la disolución del matrimonio. 

  

La mujer no tendrá desde entónces parte alguna en los gananciales que provengan de la administración del marido; i el marido a su vez no tendrá parte alguna en los gananciales que provengan de la administración de la mujer. 

  


Art. 204. La mujer separada de bienes no necesita de la autorización del marido para los actos i contratos relativos a la administración i goce de lo que separadamente administra. 

  

Tampoco necesita de la autorización del marido para enajenar, a cualquier título, los bienes muebles que separadamente administra. 

  

Pero necesita de esta autorización. o la del Juez en subsidio, para estar en juicio, aun en causas concernientes a su administración separada, salvo en los casos excepcionales del artículo 181. 

  


Art. 205. En el estado de separación, ambos cónyuges deben proveer a las necesidades de la familia común a proporción de sus facultades. El Juez, en caso necesario, reglará la contribución. 

  


Art. 206. Los acreedores de la mujer separada de bienes por actos o contratos que lejítimamente han podido celebrarse por ella, tendrán acción sobre los bienes de la mujer. 

  

El marido no será responsable con sus bienes, sino cuando hubiere accedido como fiador, o de otro modo, a las obligaciones contraídas por la mujer. 

  

Será asímismo responsable, a prorata del beneficio que hubiese reportado de las obligaciones contraídas por la mujer; comprendiendo en este beneficio el de la familia común, en la parte en que de derecho haya él debido proveer a las necesidades de ésta. 

  


Art. 207. Si la mujer separada de bienes confiere al marido la administración de alguna parte de los suyos, será obligado el marido a la mujer como simple mandatario. 

  


Art. 208. A la mujer separada de bienes se dará curador para la administración de los suyos, en todos los casos en que siendo soltera necesitaría de curador para administrarlos. 

  

No cesará por esta curaduría el derecho concedido al marido en el artículo 204. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 209. La separación de bienes, pronunciada judicialmente por el mal estado de los negocios del marido, podrá terminar por decreto de juez, a petición de ambos cónyuges; i sin que este requisito continuará legalmente la separación. 

  


Art. 210. El restablecimiento legal de la administración del marido restituye las cosas al estado anterior, como si la separación de bienes no hubiese existido. Pero valdrán todos los actos ejecutados lejítimamente por la mujer durante la separación de bienes, como si los hubiese autorizado la justicia 

  

El marido, para poner a cubierto su responsabilidad, hará constar por inventario solemne los bienes de la mujer que entren de nuevo bajo su administración. 

  


Art. 211. Si a la mujer casada se hiciere una donación, o se dejare una herencia o legado con la condición precisa de que en las cosas donadas, heredadas o legadas no tenga la administración el marido, i si dicha donación, herencia o legado fuere aceptado por la mujer con la autorización del marido o del Juez en subsidio, se observarán las reglas siguientes: 

  

1.ª El marido exijirá que la herencia se acepte con beneficio de inventario, so pena de constituirse responsable en sus bienes a las resultas de la aceptación; 

  

2.ª Con respecto a las cosas donadas, heredadas o legadas se observarán las disposiciones de los artículos 204 a 207; 

  

3.ª Los contratos de la mujer en que no aparezca la autorización del marido, i que hayan podido celebrarse por ella sin esta autorización, la obligarán en los bienes que separadamente administra; 

  

4.ª Los contratos autorizados por el marido, o por el Juez en subsidio, se sujetarán a lo dispuesto en el artículo 191; 

  

5.ª Serán exclusivamente de la mujer los frutos de las cosas que administra i todo lo que con ellos adquiera 

  


Art 212. Si en las capitulaciones matrimoniales se hubiere estipulado que la mujer administre separadamente alguna parte de sus bienes, se aplicarán a esta separación parcial las reglas del artículo precedente. 

  

TITULO 10.

De los hijos lejitimos concebidos en matrimonio

CAPITULO 1.

reglas jenerales


Art. 213. El hijo concebido durante el matrimonio el matrimonio de sus padres es hijo lejitimo. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 214. El hijo que nace después de espirados los ciento ochenta días subsiguientes al matrimonio, se reputa concebido en él i tiene por padre al marido. 

  

El marido, con todo, podrá no reconocer al hijo como suyo, si prueba que durante todo el tiempo en que, según el artículo 92, pudiera presumirse la concepción, estuvo en absoluta imposibilidad física de tener acceso a la mujer. 

  


Art. 215. El adulterio de la mujer, aun cometido durante la época en que pudo efectuarse la concepción, no autoriza por sí solo al marido para no reconocer al hijo como suyo. Pero probado el adulterio en esa época, se le admitirá la prueba de cualesquiera otros hechos conducentes a justificar que él no es el padre. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 216. Mientras viva el marido, nadie podrá reclamar contra la legitimidad del hijo concebido durante el matrimonio, sino el marido mismo. 

  


Art. 217. Toda reclamacion del marido contra la lejitimidad del hijo concebido por su mujer durante el matrimonio, deberá hacerse dentro de los sesenta días contados desde aquel en que tuvo conocimiento del parto. 

  

La residencia del marido en el lugar del nacimiento del hijo hará presumir que lo supo inmediatamente; a menos de probarse que por parte de la mujer ha habido ocultacion del parto. 

  


Art. 218. Si al tiempo del nacimiento se hallaba el marido ausente, se presumirá que lo supo inmediatamente después de su vuelta a la residencia de la mujer, salvo el caso de ocultacion mencionado en el inciso precedente 

  


Art. 219. Si el marido muere ántes de vencido el término que le conceden las leyes para declarar que no reconoce al hijo como suyo, podrán hacerlo en los mismos términos los herederos del marido, i en jeneral toda persona a quien la pretendida lejitimidad del hijo irrogare perjuicio actual. 

  

Cesará este derecho si el padre hubiere reconocido al hijo como suyo en su testamento o en otro instrumento público. 

  


Art. 220 A peticion de cualquiera persona que tenga interes actual en ello, declarará el Juez la ílejitimidad del hijo nacido despues de espirados los trescientos días subsiguientes a la disolucion del matrimonio. 

  

Sí el marido estuvo en absoluta imposibilidad física de tener acceso a la mujer desde ántes de la disolucion del matrimonio, se contarán los trescientos días desde la fecha en que empezo esta imposibilidad. 

  

Lo dicho acerca de la disolucion se aplica al caso de la separacion de los conyujes por declaracion de nulidad del matrimonio. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 221. Los herederos i demas personas actualmente interesadas tendrán, para provocar el juicio de ilejitimidad, sesenta días de plazo, desde aquel en que supieron la muerte del padre, en el caso del artículo 219, o en que supieron el nacimiento del hijo, en el caso del artículo 220. 

  

Si los interesados hubieren entrado en posesion efectiva de los bienes sin contradiccion del pretendido hijo lejítimo, podrán oponerle la escepcion de ilejitimidad en cualquier tiempo que él o sus herederos le disputaren sus derechos. 

  

Si el marido hubiere desaparecido, el primero de los plazos señalados en este artículo se contará desde el primer decreto de posesion concedida a sus herederos presuntivos. 

  


Art. 222. Los ascendientes lejítimos del marido tendrán derecho para provocar el juicio de ílejitimidad, aunque no tengan parte alguna en la sucesion del marido; pero deberán hacerlo dentro de los plazos señalados en el artículo precedente. 

  


Art. 223. Ninguna reclamacion contra la lejitimidad del hijo, ora sea hecha por el marido, o por otra persona, tendrá valor alguno, si no se interpusiere en tiempo hábil ante el Juez, el cual nombrará curador al hijo que lo necesitare para que le defienda en él. 

  

La madre será citada, pero no obligada a parecer en el juicio. 

  

No se admitirá el testimonio de la madre que en el juicio de lejitimidad del hijo declare haberlo concebido en adulterio. 

  


Art. 224 Durante el juicio se presumirá la lejitimidad del hijo i será mantenido i tratado como lejítimo; pero declarada judicialmente la ilejitimidad tendrá derecho el marido, i cualquier otro reclamante, a que la madre le indemnice de todo perjuicio que la pretendida lejitimidad le haya irrogado. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]


CAPÍTULO 2°

reglas especiales para los casos de divorcio i nulidad del matrimonio.


Art. 225. La mujer recien divorciada, o que, pendíente el juicio de divorcio, estuviere actualmente separada de su marido, i que se creyese en cinta, lo denunciará al marido dentro de los primeros treínta días de la separacion actual. 

  

Igual denunciacion hará la mujer que durante el juicio sobre nulidad del matrimonio, o recien declarada la nulidad, se creyere en cinta. 

  

Si la mujer hiciere estas denunciaciones después de dichos treinta días, valdrán siempre que el Juez, con conocimiento de causa, declare que ha sido justificable o disculpable el retardo. 

  


Art. 226. El marido podrá, a consecuencia de esta denunciacion, o aun sin ella, enviar a la mujer una compañera de buena razon que le sirva de guarda, i además una matrona que inspeccione el parto; i la mujer que se crea preñada, estará obligada a recibirlas, salvo que el Juez, encontrando fundadas las objeciones de la mujer contra las personas que el marido haya enviado, elija otras para dicha guarda e inspeccion. 

  

La guarda i la inspeccion serán a costa del marido; pero si se probare que la mujer ha procedido de mala fe, pretendiéndose embarazada sin estarlo, o que el hijo es adulterino, será indemnizado el marido 

  

Una i otra podrán durar el tiempo necesario para que no haya duda sobre el hecho i circunstancias del parto, o sobre la identídad del recien nacido. 

  


Art. 227 Tendrá también derecho el marido para que la mujer sea colocada en el seno de una familia honesta i de su confianza; i la mujer que se crea preñada deberá trasladarse a ella; salvo que el Juez, oídas las razones de la mujer i del marido, tenga a bien designar otra 

  


Art. 228. Si no se realizaren la guarda e inspeccion porque la mujer no ha hecho saber la preñez al marido, o porque sin justa causa ha rehusado mudar de habitacion, pidiéndolo el marido, o porque se ha sustraido al cuidado de la familia o personas elegidas para la guarda e inspeccion, o porque de cualquier modo ha eludido su vijilancia, no será obligado el marido a reconocer el hecho i circunstancias del parto, sino en cuanto se probaren inequívocamente por parte de la mujer o del hijo, en juicio contradictorio. 

  


Art. 229. Si el marido, despues de la denunciacion antedicha, no usare de su derecho de enviar la guarda i la matrona, o de colocar a la mujer en una casa honrada i de confianza, será obligado a aceptar la declaracion de la mujer acerca del hecho i circunstancias del parto 

  


Art. 230. Aunque el marido tome todas las precauciones que le permiten los artículos precedentes, o sin ellas, se prueben satisfactoriamente el hecho i circunstancias del parto, le queda a salvo su derecho para no reconocer al hijo como suyo, con arreglo a los artículos 213 i 214, provocando el juicio de ilejitimidad en tiempo hábil. 

  


Art. 231. No pudiendo ser hecha al marido la denunciacion prevenida en el artículo 225, podrá hacerse a cualquiera de sus consanguíneos dentro del cuarto grado, mayores de veintiún años, prefiriendo a los ascendientes lejítimos; i aquel a quien se hiciere la denunciacion podrá tomar las medidas indicadas en los artículos 226 i 227. 

  

CAPÍTULO 3.°

reglas relativas al hijo póstumo


Art. 232. Muerto el marido, la mujer que se creyere embarazada podrá denunciarlo a los que, no existiendo el póstumo, serian llamados a suceder al difunto. 

  

La denunciacion deberá hacerse dentro de los treinta días subsiguientes a su conocimiento de la muerte del marido, pero podrá justificarse o disculparse el retardo, como en el caso del artículo 225, inciso 3.° 

  

Los interesados tendrán los derechos que por los artículos anteriores se conceden al marido en el caso de la mujer recién divorciada, pero sujetos a las mismas restricciones i cargas. 

  


Art. 233. La madre tendrá derecho para que de los bienes que han de corresponder al póstumo, si nace vivo i en el tiempo debido, se le asigne lo necesario para su subsistencia i para el parto; i aunque el hijo no nazca vivo, o resulte no haber habido preñez, no será obligada a restituir lo que se le hubiere asignado; a menos de probarse que ha procedido de mala fe, pretendiéndose embarazada, o que el hijo es ilegítimo 

  

CAPÍTULO 4.°

reglas relativas al caso de pasar la mujer a otras nupcias.


Art. 234. Cuando por haber pasado la madre a otras nupcias se dudare a cuál de los dos matrimonios pertenece un hijo, i se invocare una decision judicial, el Juez decidirá tomando en consideracion las círcunstancias i oyendo además el dictámen de facultativos, si lo creyere conveniente. 

  


Art. 235. Serán obligados solidariamente a la indemnizacion de todos los perjuicios i costas ocasionados a terceros por la incertidumbre de la paternidad, la mujer que ántes del tiempo debido hubiere pasado a otras nupcias i su nuevo marido. 

  

TITULO 11.°

De los hijos lejitimados.


Art. 236. Son también hijos lejítimos los concebidos fuera de matrimonio i lejitimados por el que posteriormente contraen sus padres, segun las reglas i bajo las condiciones que van a espresarse. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 237. El matrimonio posterior lejitima ipso jure a los hijos concebidos ántes i nacidos en él. 

  

El marido, con todo, podrá reclamar contra la lejitimidad del hijo que nace ántes de espirar los ciento ochenta días subsiguientes al matrimonio, si prueba que estuvo en absoluta imposibilidad física de tener acceso a la madre, durante todo el tiempo en que pudo presumírse la concepcion según las reglas legales. 

  

Pero aun sin esta prueba, podrá reclamar contra la lejitimidad del hijo, si no tuvo conocimiento de la preñez al tiempo de casarse, i si por actos positivos no ha manifestado reconocer al hijo despues de nacído. 

  

Para que valga la reclamacion por parte del marido será necesario que se haga en el plazo i forma que se expresan en el Capítulo precedente. 

  


Art. 238. El matrimonio de los padres lejítima también ipso jure a los que uno i otro hayan reconocido como hijos naturales de ambos, con los requisitos legales. 

  


Art. 239 Fuera de los casos de los dos artículos anteriores, el matrímonio posterior no produce ipso jure, la lejitimidad de los hijos. Para que ella se produzca es necesario que los padres desígnen en el acta de matrimonio, o en escritura pública, los hijos a quienes confieren este beneficio, ya estén vivos o muertos. 

  


Art. 240. Cuando la lejitimacion no se produce ipso jure, el instrumento público de lejitimacion deberá notificarse a la persona que se trate de lejitimar. I si ésta vive bajo potestad marital, o es de aquellas que necesitan de tutor o curador para la administracion de sus bíenes, se hará la notificacion a su marido o a su tutor o curador jeneral, o en defecto de éste a un curador especial. 

  


Art. 241 La persona que no necesite de tutor o curador para la administracion de sus bienes, o que no vive bajo potestad marital, podrá aceptar o repudiar la lejitimacion libremente. 

  


Art. 242. El que necesite de tutor o curador para la administracion de sus bienes no podrá aceptar ni repudiar la lejitimacion sino por el ministerio o con el consentimiento de su tutor o curador jeneral, o de un curador especial, i previo decreto judícial, con conocimiento de causa. 

  

La mujer que vive bajo potestad marital necesita del consentimiento de su marido, o de la justicia en subsidio, para aceptar o repudiar la lejitimacion 

  


Art. 243. La persona que acepte o repudie, deberá declararlo por instrumento público dentro de los noventa días subsiguientes a la notificacion. Transcurridos este plazo, se entenderá que acepta, a ménos de probarse que estuvo imposibilitada de hacer la declaracion en tiempo hábil. 

  


Art. 244. La lejitimacion aprovecha a la posteridad lejítima de los hijos lejítímados. 

  

Si es muerto el hijo que se lejítima, se hará la notificacion a sus descendientes lejítímos; los cuales podrán aceptarla o repudiarla con arreglo a los artículos precedentes. 

  


Art. 245. Los lejitimados por matrimonio posterior son iguales en todo a los lejítímos concebídos en matrímonio. 

  

Pero el beneficio de la lejitimacion no se retrotrae a una fecha anterior al matrimonio que la produce. 

  


Art. 246. La designacion de hijos lejítimos, aun con la calificacion de nacidos de lejítimo matrimonio, se entenderá comprender a los lejitimados tanto en las leyes i decretos como en los actos testamentarios i en los contratos, salvo que se exceptúe señalada i espresamente a los lejitimados. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art 247 La lejitimacion del que ha nacido despues de celebrado el matrimonio, no podrá ser impugnada sino por las mismas personas i de la misma manera que la lejitimidad del concebido en matrimonio. 

  


Art. 248. En los demas casos podrá impugnarse la lejitimacion, probando alguna de las causas siguientes: 

  

1.ª Que el legitimado no ha podido tener por padre al lejitimante. 

  

2.ª Que el lejitimado no ha tenido por madre a la lejitimante; sujetándose esta alegacion a lo dispuesto en el Título 18, De la maternidad disputada. 

  

No serán oídos contra la lejitimacion sino los que prueben un interes actual en ello, i los ascendientes lejítimos del padre o madre lejitimántes; éstos en sesenta días, contados desde que tuvieron conocimiento de la lejitimacion; aquellos en los trescientos días subsiguientes a la fecha en que tuvieron interes actual, i pudieron hacer valer su derecho 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art. 249 Solo el supuesto lejitimado, i en el caso del artículo 244 sus descendientes lejítimos llamados inmediatamente al beneficio de la lejitimacion, tendrán derecho para impugnarla, por haberse omitido la notificacion o la aceptacion prevenidas en los artículos 240, 243 i 244. 

  

TITULO 12.°

De los derechos i obligaciones entre los padres i los hijos lejítimos.


Art. 250. Los hijos lejítimos deben respecto i obediencia a su padre i su madre; pero estarán especialmente sometidos a su padre. 

  


Art. 251 Aunque la emancipacion dé al hijo el derecho de obrar independientemente, queda siempre obligado a cuidar de los padres en su ancianidad, en el estado de demencia, i en todas las circunstancias de la vida en que necesitaren sus ausilios. 

  


Art. 252. Tienen derecho al mismo socorro todos los demás ascendientes lejítimos, en caso de inexistencia o de insuficiencias de los inmediatos descendientes. 

  


Art. 253. Toca de consuno a los padres, o al padre o madre sobreviviente, el cuidado personal de la crianza i educacion de sus hijos lejítimos. 

  


Art. 254. Podrá el Juez, en el caso de inhabilidad física o moral de ambos padres, confiar el cuidado personal de los hijos a otra persona o personas competentes. 

  

En la eleccion de estas personas se preferirá a los consanguíneos mas próximos i sobre todo a los ascendientes lejítimos. 

  


Art. 255. El Juez procederá para todas estas resoluciones breve i sumariamente, oyendo a los parientes. 

  


Art. 256. Al padre o madre de cuyo cuidado personal se sacaren los hijos, no por eso se prohibirá visitarlos con la frecuencia i libertad que el Juez juzgare convenientes. 

  


Art. 257. Los gastos de crianza, educacion i establecimiento de los hijos lejítimos pertenecen a la sociedad conyugal, según las reglas que, tratando de ella, se dirán. 

  

Si la mujer está separada de bienes, correrán dichos gastos por cuenta del marido, contribuyendo la mujer en la proporcion que el Juez designare; i estará obligada a contribuir aún la mujer divorciada que no haya dado causa al divorcio. 

  

Pero si un hijo tuviere bienes propios, los gastos de su establecimiento, i, en caso necesario, los de su críanza i educacion, podrán sacarse de ellos, conservándose íntegros los capitales en cuanto sea posible. 

  


Art. 258. Muerto uno de los padres, los gastos de la crianza, educacion i establecimiento de los hijos, tocarán al sobreviviente en los términos del inciso final del precedente artículo. 

  


Art. 259. Las resoluciones del Juez, bajo los respectos indicados en los artículos anteriores, se revocarán por la cesacion de la causa que haya dado motivo a ellas; i podrán también modíficarse o revocarse por el Juez en todo caso i tiempo, si sobreviene motivo justo. 

  


Art. 260. La obligacion de alimentar i educar al hijo que carece de bienes, pasa, por la falta o insuficiencia de los padres, a los abuelos lejítimos por una i otra línea conjuntamente. 

  

El Juez reglará la contribucion, tomadas en consideracion las facultades de los contribuyentes, i podrá de tiempo en tiempo modificarla, segun las circunstancias que sobrevengan. 

  


Art 261. Si el hijo menor de edad, ausente de la casa paterna, se halla en urjente necesidad, en que no pueda ser asistido por su padre, se presumirá la autorizacion de éste para las suministraciones que se le hagan por cualquier persona en razon de alimentos, habida consideracion a la fortuna i rango social del padre. 

  

Pero si ese hijo fuere de mala conducta, o si hubiere motivo de creer que anda ausente sin consentimiento del padre, no valdrán contra el padre estas suministraciones, sino en cuanto fueren absolutamente necesarias para la física subsistencia del hijo. 

  

El que haga las suministraciones deberá dar noticia de ellas al padre, lo más pronto que fuere posible. Toda omision voluntaria en este punto, hará cesar la responsabilidad del padre. 

  

Lo dicho del padre en los íncisos precedentes, se estiende en su caso a la madre, o a la persona a quien, por muerte o inhabilidad de los padres, toque la sustentacion del hijo. 

  


Art. 262. El padre tendrá la facultad de correjir i castigar moderadamente a sus hijos, i cuando esto no alcanzare, podrá imponerles la pena de detencion, hasta por un mes, en un establecimiento correccional. 

  

Bastará al efecto la demanda del padre, i el Juez, en virtud de ella, espedira la órden de arresto. 

  

Pero si el hijo hubiere cumplido los dieziseis años, no ordenará el Juez el arresto, sino despues de calificar los motivos, i podrá estenderlo hasta por seis meses a lo más. 

  

El padre podrá, a su arbitrio, hacer cesar el arresto. 

  


Art. 263. Los derechos concedidos al padre en el artículo precedente se estienden, en ausencia, inhabilidad o muerte del padre, a la madre o a cualquiera otra persona a quien corresponda el cuidado personal del hijo; pero nunca se ejercerán contra el hijo mayor de veintiun años, o habilitado de edad. 

  


Art. 264. El padre, i en su defecto la madre, tendrán el derecho de elegir el estado o profesion futura de su hijo, i de dirijir su educacion del modo que crean mas conveniente para él. 

  

Pero no podrán obligarle a que se case contra su voluntad. 

  

Ni, llegado el hijo a la edad de veintiun años, podrán oponerse a que abrace una carrera honesta, mas de su gusto que la elejida para él por su padre o madre. 

  


Art. 265. El derecho que por el artículo anterior se concede al padre o madre, cesará respecto de los hijos que, por mala conducta del padre o madre, hayan sido sacados de su poder i confiados a otra persona; la cual ejercerá este derecho con anuencia del tutor o curador, si ella misma no lo fuere. 

  


Art. 266. Los derechos concedídos a los padres lejítimos en los artículos precedentes, no podrán reclamarse sobre el hijo que haya sido llevado por ellos a la Casa de Espósitos, o abandonado de otra manera. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]


LEGISLACIÓN ANTERIOR [Mostrar]



Art. 267. En la misma privacion de derechos incurrirán los padres que por mala conducta hayan dado motivo a la providencia de separar a los hijos de su lado, a ménos que ésta haya sido despues revocada. 

  


Art. 268. Si el hijo abandonado por sus padres hubiere sido alimentado i criado por otra persona, i quisieren sus padres sacarle del poder de ella, deberán pagarle los costos de su crianza i educacion, tasados por el Juez. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]


TITULO 13.°

De la adopcion.


Art. 269. La adopcion es el prohijamiento de una persona, o la admision en lugar del hijo, del que no lo es por naturaleza. 

  

El que hace la adopcion se llama padre o madre, hijo adoptivo o simplemente adoptivo o adoptado. 

  


Art. 270. Para adoptar se requíere que el adoptante no esté bajo el poder o dependencia de otra persona; pero la mujer casada sí podrá adoptar como lo permite este Código 

  


Art. 271. Requiérese tambien para adoptar, que el adoptante haya cumplido veintiun años, i que sea quince años mayor que el adoptivo. 

  


Art. 272. No podrán adoptar los que tengan descendientes lejítimos. 

  


Art. 273. La adopcion no puede tener lugar sino entre personas del mismo sexo; el padre adoptante debe serlo de un varon, i la madre adoptante de una mujer 

  


Art. 274. El que esté casado no puede adoptar sin el consentimiento de su cónyuge. 

  


Art. 275. Los cónyujes pueden adoptar conjuntamente, i en este unico caso podrá hacerse la adopcion indistintamente en favor de personas de uno i otro sexo. 

  


Art. 276. El tutor o curador no puede adoptar al que tiene o ha tenido en guarda, hasta que éste haya cumplido la edad de dieciocho años, i aquel le hayan sido definitivamente aprobadas las cuentas de la tutela o curaduría, i quedando a paz i salvo en su administracion. 

  


Art. 277. Para la adopcion de un mayor de edad que tenga la libre administracion de sus bienes, se necesita de su espreso consentimiento: para la de un menor, o la de persona sujeta al poder de otro, necesítase, además, el consentimiento de las personas que respectivamente deben prestarlo para que pueda el menor casarse, o el de la persona bajo cuyo poder o guarda esté el que se pretende adoptar. 

  


Art. 278. En caso de que la persona a quien se pretende adoptar tenga bienes i sea menor de edad, o que por cualquier otro motivo éste bajo el poder o la guarda de otra persona, no podrá tener lugar la adopcion sin que por el adoptante se dé caucion, a satisfaccion del padre, tutor, curador o persona de quien el adoptado dependa, en responsabilidad de dichos bienes : la caucion deberá, ademas, ser aprobada por el Juez, i deberán tambien recibirse los bienes con inventario solemne o judicial, protocolizándose este ultimo. 

  


Art. 279. Para la adopcion es necesario que preceda en todo caso el permiso del Juez o del Prefecto del domicilio del adoptado. Si el adoptado fuere menor de edad, o persona reputada como menor de edad, tomará el Juez, además de la providencia a que se contrae el artículo anterior, las otras que estime necesarias en beneficio de la persona del adoptado, i en seguridad de sus bienes. 

  


Art. 280. Obtenido el permiso judicial, se otorgará por ante el respectivo Notario la correspondiente escritura, sin la cual no tendrá efecto la adopcion. Esta escritura será firmada por el Juez que concede el permiso, el adoptante, el adoptado i, en su caso también, por la persona que haya prestado el consentimiento para la adopcion, autorizándola el Notario i dos testigos. 

  


Art. 281. Después de otorgada legalmente la escritura de adopcion adquieren respectivamente el adoptante i el adoptado los derechos i obligaciones de padre o madre e hijos lejítimos. Si el adoptado estuviere bajo el poder de tutor o curador, saldrá de él i quedará bajo la patria potestad del padre adoptante, o bajo la tutela o curaduría de la madre adoptante, en su caso. 

  


Art. 282. El hijo adoptivo puede heredar al padre por testamento, en caso de que no haya ascendientes lejítimos, i si los hubiere solo tendrá derecho a una décima parte de los bienes; pero el adoptante en ningún caso podrá ser heredero del adoptado. 

  


Art. 286. Revocada válidamente la adopcion, volverán la persona i los bienes del adoptivo al poder o a la guarda de la persona de quien dependia el adoptivo ántes de la adopcion, si dicho adoptivo no tuviere la libre administracion de sus bienes. 

  


Art. 287. La adopcion fenece por muerte del adoptante o del adoptivo. También fenece por el hecho de tener el padre o madre adoptante descendencia lejítima. 

  

TITULO 14

De la patria potestad.


Art. 288. La patria potestad es el conjunto de derechos que la lei da al padre lejítimo sobre sus hijos no emancipados. 

  

Estos derechos no pertenecen a la madre. 

  

Los hijos de cualquiera edad no emancipados se llaman hijos de familia, i el padre con relacion a ellos, padre de familia. 

  


Art. 289 La lejitimacion pone fin a la guarda en que se hallare el lejitimado, i da al padre lejítimamente la patria potestad sobre el menor de veintiun años no habilitado de edad. 

  


Art. 290. La patria potestad no se estiende al hijo que ejerce un empleo o cargo público, en los actos que ejecuta en razon de su empleo o cargo. Los empleados públicos, menores de edad, son considerados como mayores en los concerniente a sus empleos. 

  


Art. 291 El padre goza del usufructo de todos los bienes del hijo de familia, esceptuando los siguientes: 

  

1.º Los bienes adquiridos por el hijo en el ejercicio de todo empleo, de toda profesion liberal, de toda industria, de todo oficio mecánico; 

  

2.º Los bienes adquiridos por el hijo a título de donacion, herencia o legado, cuando el donante o testador ha dispuesto expresamente que tenga el usufructo de estos bienes el hijo, i no el padre; 

  

3.º Las herencias o legados que hayan pasado al hijo por incapacidad o indignidad del padre, o por haber sido éste desheredado. 

  

Los bienes comprendidos bajo el número 1.º forman el peculio profesional o industrial del hijo; aquellos en que el hijo tiene la propiedad i el padre el derecho de usufructo, forman el peculio adventicio ordinario; los comprendidos bajo los números 2 i 3, el peculio adventicio extraordinario

  

Se llama usufructo legal del padre de familia el que le concede la lei. 

  


Art. 292 El padre no goza de usufructo legal sino hasta la emancipacion del hijo. 

  


Art. 293. El padre de familia no es obligado, en razon de su usufructo legal, a la fianza o caucion que generalmente deben dar los usufructuarios para la conservacion i restitucion de la cosa fructuaria. 

  


Art. 294. El hijo de familia se mirará como emancipado i habilitado de edad para la administracion i goce de su peculio profesional o industrial. 

  


Art. 295. El padre administra los bienes del hijo, en que la lei le concede el usufructo. 

  

No tiene esta administracion en las cosas donadas, heredadas o legadas bajo la condicion de que no las administre el padre. 

  

Ni en las herencias o legados que hayan pasado al hijo por incapacidad o indignidad del padre, o por haber sido éste desheredado 

  


Art. 296 La condicion de no administrar el padre, ímpuesta por el donante o testador, no se entiende que le priva del usufructo, ni la que le priva del usufructo se entíende que le quita la administracion, a ménos de expresarse lo uno i lo otro por el donante o testador 

  


Art. 297 El padre de familia que, como tal, administra bienes del hijo, no es obligado a hacer inventario solemne de ellos, miéntras no pasare a otras nupcias; pero si no hace inventario solemne, deberá llevar una descripcion circunstanciada de dichos bienes desde que empiece a administrarlos 

  


Art. 298. El padre de familia es responsable, en la administracion de los bienes del hijo, hasta de la culpa leve. 

  

La responsabilidad del padre para con el hijo se estiende a la propiedad i a los frutos, en aquellos bienes del hijo en que tiene la administracion, pero no el usufructo; i e limita a la propiedad en los bienes de que es administrador i usufructuario. 

  


Art. 299. Habrá derecho para quitar al padre de familia la administracion de los bienes del hijo, cuando se haya hecho culpable de dolo o grave negligencia habitual. 

  

Perderá el padre la administracion de los bienes del hijo siempre que se suspenda la patria potestad por decreto judicial. 

  


Art. 300. No teniendo el padre la administracion del todo o parte del peculio adventicio ordinario o extraordinario, se dará al hijo un curador para esta administracion. 

  

Pero quitada al padre la administracion de aquellos bienes del hijo en que la lei le da el usufructo, no dejará por esto de tener derecho a los frutos líquidos, deducidos los gastos de administracion. 

  


Art. 301. Los actos i contratos del hijo de familia no autorizados por el padre, o por el curador adjunto, en el caso del artículo precedente, le obligarán esclusivamente en su peculio profesional o industrial. 

  

Pero no podrá tomar dinero a interes, ni comprar al fiado (escepto en el jiro ordinario de dicho peculio) sin autorizacion escrita del padre. 

  

I si lo hiciere no será obligado por estos contratos, sino hasta concurrencia del beneficio que haya reportado de ellos. 

  


Art. 302. Los actos i contratos que el hijo de familia celebre fuera de su peculio profesional o industrial, i que el padre autorice o ratifique por escrito, obligan directamente al padre i subsidiariamente al hijo, hasta concurrencia del beneficio que éste hubiere reportado de dichos actos o contratos. 

  


Art. 303. No se podrán enajenar ni hipotecar en caso alguno los bienes raíces del hijo, aun pertenecientes a su peculio profesional, sin autorizacion del Juez, con conocimiento de causa. 

  


Art. 304. No podrá el padre hacer donacion de ninguna parte de los bienes del hijo, ni darlos en arriendo por largo tiempo, ni aceptar o repudiar una herencia deferida al hijo, sino en la forma i con las limitaciones impuestas a los tutores i curadores. 

  


Art. 305. Siempre que el hijo de familia tenga que litigar como actor contra su padre, le será necesario obtener la vénia del Juez, i éste, al otorgarla, le dará un curador para la litis 

  


Art. 306. El hijo de familia no puede parecer en juicio, como actor, contra un tercero, sino autorizado o representado por el padre. 

  

Si el padre de familia niega su consentimiento al hijo para la accion civil que el hijo quiere intentar contra un tercero, o si está inhabilitado para prestarlo, podrá el Juez suplirlo, i al hacerlo así dará al hijo un curador para la lítis. 

  


Art 307. En las acciones civiles contra el hijo de familia deberá el actor dirijirse al padre, para que autorice o represente al hijo en la litis. Si el padre no pudiere o no quisiere prestar su autorización o representación, podrá el Juez suplirla, i dará al hijo un curador para la litis 

  


Art. 308. No será necesaria la intervención paterna para proceder criminalmente contra el hijo; pero el padre será obligado a suministrarle los auxilios que necesite para su defensa. 

  


Art 309. El hijo de familia no necesita de la autorización paterna para disponer de sus bienes por acto testamentario que haya de tener efecto después de su muerte. 

  


Art 311. La suspensión de la patria potestad deberá ser decretada por el Juez con conocimiento de causa, i después de oídos sobre ellos los parientes del hijo i el defensor de menores. 

  

TITULO 15°.

De la emancipacion


Art 312. La emancipación es un hecho que pone fin a la patria potestad. Puede ser voluntaria, legal o judicial. 

  


Art 313. La emancipación voluntaria se efectúa por instrumento público, en que el padre declara emancipar al hijo adulto, i el hijo consiente en ello. 

  

No valdrá la emancipación si no es autorizada por el juez con conocimiento de causa. 

  


Art 314. La emancipación legal se efectúa: 

  

1.º Por la muerte natural del padre; 

  

2.º Por el matrimonio del hijo; 

  

3.º Por haber cumplido el hijo la edad de veintiún años; 

  

4.º Por el decreto que da la posesión de los bienes del padre desaparecido 

  


Art 315. La emancipación judicial se efectúa por decreto de Juez: 

  

1.º Cuando el padre maltrata habitualmente al hijo, en términos de poner en peligro su vida o de causarle grave daño; 

  

2.º Cuando el padre ha abandonado al hijo; 

  

3.º Cuando la depravación del padre le hace incapaz de ejercer la patria potestad; 

  

4.º Cuando por una sentencia, pasada en autoridad de cosa juzgada, se ha declarado al padre culpable de un hecho a que se aplique la pena de cuatro años de reclusión, u otra igual o mayor gravedad. 

  

En los cuatro casos anteriores podrá el juez proceder a petición de cualquiera consanguíneo del hijo, i a un de oficio. 

  

La emancipación tendrá efecto sinembargo de cualquier indulto que recaiga sobre la pena, a menos que en el indulto se comprenda expresamente la conservación de la patria potestad. 

  


Art 316. Cuando se hace al hijo una donación, o se le deja una herencia o legado bajo condición de obtener la emancipación, no tendrá el padre el usufructo de estos bienes i se entenderá cumplir así la condición. 

  

Tampoco tendrá la administración de estos bienes si así lo exije expresamente el donante o testador. 

  


Art 317. Toda emancipación, una vez efectuada, es irrevocable, aun por causa de ingratitud. 

  

TITULO 16°

De los hijos naturales


Art 318. Los hijos nacidos fuera de matrimonio podrán ser reconocidos por sus padres o por uno de ellos, i tendrá la calidad legal de hijos naturales respecto del padre o madre que los haya reconocido. Este reconocimiento deberá hacerse por instrumento público entre vivos, o por acto testamentario 

  


Art 319. El hijo que no ha sido reconocido voluntariamente con las formalidades legales, podrá pedir que su padre o madre le reconozca 

  


Art 320. Podrá entablar la demanda a nombre de un impúber, cualquiera persona que probare haber cuidado de su crianza. 

  


Art 321. Por parte del hijo habrá derecho a que el supuesto padre sea citado ante el Juez a declarar, bajo juramento, si cree serlo, espresándose en la citación el objeto de ella. 

  


Art 322. Si el demandado no compareciere pudiendo, i se hubiere repetido una vez la citación, espresándose el objeto, se mirará como reconocida la paternidad. 

  


Art 323. Son comunes a la comprobación de maternidad las disposiciones de los artículos 321 i 322. 

  


Art 324. Si la demanda negare ser suyo el hijo, será admitido el demandante a probarlo con testimonios fehacientes que establezcan el hecho del parto i la identidad del hijo. 

  

La partida de nacimiento no servirá de prueba para establecer la maternidad 

  


Art 325. Si es uno solo de los padres el que reconoce, no será obligado a espresar la persona en quién o de quién hubo el hijo. 

  


Art 326. El reconocimiento del hijo natural, hecho espontáneamente por su padre, madre o ambos, o sin necesidad de demanda del hijo o de otra persona de las que pueden hacerlo en su nombre, debe ser notificado i aceptado o repudiado de la misma manera que lo sería la lejitimación , según el capítulo De los lejitimados por matrimonio posterior a la concepción. 

  


Art 327. El reconocimiento podrá ser impugnado por toda persona que pruebe interés actual en ello. 

  

En la impugnación deberá probarse alguna de las causas porque puede impugnarse la lejitimación, según los incisos 1º i 2º del artículo 248. 

  


Art 328. Los hijos de la concubina de un hombre serán tenidos como hijos de éste, a menos que compruebe que durante el tiempo en que debió verificarse la concepción estuvo imposibilitado para tener acceso a la mujer. 

  


Art 329. Para los efectos del artículo anterior no se tendrá como concubina de un hombre sino la mujer que vive públicamente con él, como si fueran casados, siempre que uno o otro sean solteros o viudos. 

  


Art 330. Si por cualesquiera medios fehacientes se probare rapto, i hubiere sido posible la concepción mientras estuvo la robada en poder del raptor, se tendrá a éste como padre del hijo. 

  

En este caso el raptor será obligado, además, a suministrar a la madre los alimentos que competen a su rango social. 

  

El hecho de seducir a una menor, haciéndole dejar la casa de la persona a cuyo cuidado está, es rapto, aunque no se emplee la fuerza. 

  

La acción que por este artículo se concede, espira en diez años, contados desde la fecha en que pudo intentarse. 

  


Art 331. No es admisible la indagación o presunción de paternidad por otros medios que los espresados en los artículos precedentes 

  


Art 332. Los hijos reconocidos a virtud de demanda judicial, en conformidad a lo dispuesto en este Titulo, i los que prueben hallarse en alguno de los casos de los artículos 328 a 330, adquieren la calidad legal de hijos naturales, como los reconocidos por instrumento público o por acto testamentario. 

  

TITULO 17

De las obligaciones i derechos entre los padres i los hijos naturales.


Art 333. Los hijos naturales tiene para con sus padres las mismas obligaciones que para con los suyos tiene los lejítimos, conforme a los artículos 250 i 251, i los padres naturales están obligados a cuidar personalmente de sus hijos, en los mismos términos que lo estarían los lejítimos según el artículo 253. 

  

Para la persona casada no podrá tener un hijo natural en su casa sin el consentimiento de su mujer o marido. 

  


Art 334. Incumbe a los padres naturales los gastos de crianza i educación de sus hijos. 

  

Se incluirán en esta, por lo menos, la enseñanza primaria i el aprendizaje de una profesión u oficio. 

  

En caso necesario, el Juez reglará lo que cada uno de los padres, según sus facultades i circunstancias, deba contribuir para la crianza i educación del hijo. 

  

El inciso 2º del artículo 257 es aplicable a los bienes de los hijos naturales. 

  

Son igualmente aplicables a los padres e hijos naturales las disposiciones de los artículos 258, 259 i 261 a 267. 

  

TITULO 18.

De la maternidad disputada.


Art 335. La maternidad, esto es, el hecho de ser una mujer la verdadera madre del hijo que pasa por suyo, podrá ser impugnada probándose falso parto, o suplantación del pretendido hijo al verdadero. Tienen el derecho de impugnarla: 

  

1.° El marido de la supuesta madre i la misma madre supuesta, para desconocer la lejitimidad del hijo. 

  

2.° Los verdaderos padre i madre lejítimos del hijo para conferirle a él, o a sus descendientes legítimos, los derechos de familia en la suya. 

  

3.° La verdadera madre para exijir alimentos al hijo. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art 336. Las personas designadas en el artículo precedente no podrán impugnar la maternidad después de transcurridos diez años, contados desde la fecha del parto. 

  

Con todo, en el caso de salir inopinadamente a luz algún hecho incompatible con la maternidad putativa, podrá subsistir o revivir la acción anterior por un bienio contado desde la revelación justificada del hecho. 

  


Art 337. Se concederá también esta acción a toda otra persona a quien la maternidad putativa perjudique actualmente en sus derechos sobre sucesión testamentaria o abintestato de los supuestos padre o madre. 

  

Esta acción espirará a los sesenta días, contados desde aquél en que el actor haya sabido el fallecimiento de dichos padre o madre. 

  

Transcurridos dos años no podrá alegarse ignorancia del fallecimiento. 

  


Art 338. A ninguno de los que hayan tenido parte en el fraude de falso parto o de suplantación, aprovechará en manera alguna el descubrimiento del fraude, ni aun para ejercer sobre el hijo los derechos de patria potestad o para exijirle alimentos, o para suceder en sus bienes por causa de muerte. 

  

TITULO 19.

De la habilitacion de la edad.


Art 339. La habilitación de la edad es un privilejio concedido a un menor para que pueda ejecutar todos los actos i contraer todas las obligaciones de que son capaces los mayores de veintiún años, escepto aquellos actos u obligaciones de que una lei espresa le declare incapaz. 

  


Art 340. Los varones casados que han cumplido dieziocho años obtienen habilitación de edad por el ministerio de la lei. 

  

En los demás casos la habilitación de edad es otorgada por el competente Majistrado a petición del menor. 

  


Art 341. No puede obtener habilitación de edad por el Majistrado las mujeres que viven bajo potestad marital, aunque estén separadas de bienes; ni los hijos de familia; ni los menores de dieziocho años, aunque hayan sido emancipados. 

  


Art 342. No podrá el Majistrado conceder habilitación de edad sin haber oído sobre ello a los parientes del menor que la solicita, a su curador i al defensor de menores. 

  


Art 343. La habilitación de edad pone fin a la curaduría del menor. 

  


Art 344. Esta habilitación no se estiende a los derechos políticos. 

  


Art 345. El menor habilitado de edad no podrá enajenar o hipotecar sus bienes raíces, ni aprobar las cuentas de su tutor o curador, sin autorización judicial; no se concederá esta autorización sin conocimiento de causa. 

  

La enajenación de dichos bienes raíces, autorizada por el Juez, se hará en pública subasta. 

  

TITULO 20.

De las pruebas del estado civil

CAPÍTULO 1.°

disposiciones preliminares


Art 346. El estado civil es la calidad de un individuo, en cuanto le habilita para ejercer ciertos derechos o contraer ciertas obligaciones civiles. 

  


Art 347. Dicha calidad deberá constar en el registro del estado civil, cuyas actas serán las pruebas del respectivo estado. 

  


Art 348. Los Notarios públicos en los Estados i en los Territorios, o los funcionarios llamados a sustituirlos, son los encargados de llevar el estado civil de las personas. 

  

Lo que en este título se dice de los Notarios es aplicable a los que deben llenar sus funciones en los Territorios. 

  


Art 349. En dicho rejistro se asentarán: 

  

1.º los nacimientos; 

  

2.º Las defunciones; 

  

3.º Los matrimonios; 

  

4.º El reconocimiento de hijos naturales, i 

  

5.º Las adopciones. 

  

CAPITULO 2°

Rejistro de nacimientos


Art 350. En los Territorios todo padre de familia, en cuya casa se verifique un nacimiento, está obligado a hacerlo presente al Notario o Correjidor respectivo, a más tardar a los ocho días siguientes al del nacimiento de la persona. 

  


Art 351. Deberá indicar el Notario, en presencia de dos testigos: 

  

1.º Que día tuvo lugar el nacimiento; 2.º El sexo i nombre del recién nacido; 3.º Quién es la madre i su estado, si la madre puede aparecer; 4.º Quién es el padre, si fuere conocido o pudiere aparecer, i lo mismo quiénes son los abuelos, así paternos como maternos. 

  


Art 352. La persona en cuya casa se esponga un recién nacido, está obligada a cumplir, en cuanto pueda, lo prescrito en los artículos anteriores. 

  


Art 353. El Notario estenderá el acta de nacimiento, la leerá a los interesados i testigos, i la firmarán todos. De dicha acta el Notario dará gratis un certificado, si se le pidiere. 

  


Art 354. La muerte del recién nacido ántes de hacerse la manifestación del nacimiento, no exime de la obligación de hacer poner las actas correspondientes en los registros de nacimiento i de defunción. 

  


Art 355. Si el nacimiento tiene lugar en un viaje o en un lugar en donde la madre no tiene su domicilio, estendida el acta de nacimiento, deberá el Notario ante quien se estienda pasar una copia al Prefecto o Correjidor, para que por su conducto se dirija al notario del domicilio de la madre, a fin de que se copie en el rejistro de nacimiento i se archive el acta remitida. 

  

CAPITULO 3.°

rejistro de defunciones


Art 356. En los Territorios el padre de familia en cuya casa muera alguna persona, lo participará al Notario dentro de treinta días 

  


Art 357. El Notario estenderá en el respectivo rejistro, i en presencia de dos testigos, un acta en que se espresará:1.º El nombre i apellido del muerto; 2.º El día i la hora en que hubiere acaecido la muerte, i si esta ha sido natural o violenta; 3.º La edad, el domicilio i el estado del muerto, espresándose el nombre del cónyuge, si hubiere sido casado; 4.º El nombre i apellido del padre i de la madre del muerto, si fueren conocidos; 5º) Si testó o no, cómo i ante quién. 

  

Los parientes o vecinos, o las personas que conciernan al finado, servirán de testigos con preferencia. 

  


Art 358. Cualquiera persona que encuentre un cadáver fuera de habitación, o en una casa que no tenga habitantes ni vecinos, tiene la obligación de dar el aviso de que trata el artículo 356, ya sea al Notario, Juez-Notario, o a cualquier Ajente de policía, para que este lo haga al Notario respectivo. 

  


Art 359. En el caso de muerte de alguna persona, en una comunidad, hospital, cuartel, cárcel u otro establecimiento semejante, dará cuenta de ella al Notario, para que estienda el acta de la defunción, el Jefe, Director o Administrador del establecimiento. 

  


Art 360. En caso de muerte a bordo de un buque que navegue en aguas que corresponden a la Unión, será obligación del que mande el buque dar aviso a la autoridad política del primer puerto de la Unión donde el buque llegue, a fin de que por dicha autoridad política se prevenga al registrador existente en el lugar en que la misma autoridad resida, que proceda a extender el acta de defunción en el correspondiente rejistro. 

  


Art 361. Respecto de los que murieren en campaña o en algún combate o encuentro, es obligación del Jeneral, Jefe u Oficial que mande en jefe, o de cualquiera que tenga el mando de la tropa, si el Jefe, Comandante u Oficial estuviere al servicio de la Unión, dar noticia al Notario respectivo de las muertes ocurridas en las fuerzas que mande alguno de ellos, para que este funcionario pueda asentar las actas correspondientes en el rejistro de defunciones. 

  


Art 362. Los Notarios i Prefectos o Correjidores-Notarios darán a los interesados una boleta en que conste que se ha hecho la inscripción de la partida de defunción de que se trata, para que aquellos la presenten al director o portero del cementerio donde deba hacerse la inhumación del cadáver 

  


Art 363. En ningún cementerio, sea público o privado, se dará sepultura a ningún cadáver sin que se haya presentado al portero o sepulturero la boleta de que habla el artículo anterior. 

  

Los que contravengan a esta disposición serán penados por el Correjidor o Prefecto respectivo con multas de uno a diez pesos, o arresto de uno a tres días. 

  

CAPITULO 4.°

Rejistro de matrimonios


Art 364. El Correjidor en los Territorios ante quien se celebre un matrimonio, tiene obligación de pasar al Notario respectivo el espediente creado para celebrar el contrato, i el Notario, ántes de protocolizarlo, como se previene en el artículo 137 de este Código, extenderá en el rejistro de matrimonios el acta correspondiente en la cual se espresará: 

  

1.º La fecha del contrato; 

  

2.º El nombre del funcionario que lo autorizó; 

  

3.º El nombre de los contrayentes, su vecindad, edad, i 

  

4.º El nombre de los testigos que presenciaron el contrato. Esta acta será firmada solamente por el Notario. 

  

Si el mismo Correjidor hiciere las veces de Notario, allí mismo, en su oficina, se rejistrará el acta de matrimonio i se protocolizará el espediente. 

  


Art 365. Las actas de matrimonios celebrados por colombianos en alguno de los Estados de la Unión, o en país estranjero, se copiarán íntegramente en el rejistro, i se autorizarán con la firma del notario, las de los contrayentes i dos testigo. 

  


Art 366. Luego que se celebre el matrimonio de personas que ántes o al tiempo de casarse hubiesen reconocido un hijo, se pondrá nota marjinal de la lejitimación de éste en el acta de su nacimiento; pero no podrá oponerse a su calidad de lejitimado la falta de dicho requisito. 

  


Art 367. Cuando de un juicio civil o criminal resulte la celebración legal de un matrimonio que no se hallare inserto en el rejistro, o lo hubiere sido con inexactitud, se pondrá en él copia de la ejecutoria, que servirá de prueba del matrimonio. 

  

CAPITULO 5.°

Rejistro de reconocimiento de hijos naturales


Art 368. Cuando el padre reconozca un hijo natural en el acta del nacimiento, bastará que firme el acta de rejistro respectivo, en prueba del reconocimiento. 

  


Art 369. El Notario o Correjidor ante quien se otorgue una escritura de reconocimiento de un hijo natural, estenderá i firmará un acta en el rejistro, en que se esprese: la fecha de la escritura, el nombre de los otorgantes, el del hijo reconocido, su edad, el lugar donde nació i el nombre de los testigos instrumentales de la escritura. 

  

A la marjen de la partida de nacimiento del hijo reconocido se pondrá una nota, citando la escritura de reconocimiento. 

  

Si el nacimiento fue inscrito en otra Notaría o Correjimiento diferente, el notario que autoriza el reconocimiento dará aviso a aquel en donde está rejistrado el nacimiento, para que se anote tal partida en los términos del inciso anterior. 

  


Art 370. Cuando el reconocimiento fuere hecho a virtud de demanda judicial, el Prefecto que conozca en el asunto lo avisará al notario respectivo para que extienda el acta en el rejistro. 

  

CAPITULO 6.°

Rejistro de adopciones


Art 371. El Notario ante quien se otorgue una escritura de adopción estenderá i firmará un acta en el rejistro, en los mismos términos establecidos, para el caso de reconocimiento, en el artículo 369. 

  

CAPITULO 7.°

Disposiciones jenerales


Art 372. Las actas de rejistro del estado civil se estenderán el mismo día en que se dé el aviso o se tenga noticia del acontecimiento; se pondrán seguidas, sin dejar blancos entre ellas, sin abreviaturas ni números, i sin insertar nada que les sea estraño. 

  


Art 373. Al frente de cada partida inscrita en los rejistros se pondrán, en caracteres notables, el nombre i apellido del recién nacido, muerto, contrayente o lejitimado, según el caso 

  


Art 374. Estendida el acta en el rejistro, se leerá por el Notario a los interesados o a sus representantes i a los testigos; se salvarán al pie del acta los errores, si los hubiere, i en seguida firmarán todos. 

  


Art 375. Cuando se estienda una nueva acta que tenga relación con otra, se hará en el día de la fecha de la nueva acta, i no a la margen de la anterior. 

  


Art 376. Al fin de cada libro se apartarán las fojas que se consideren suficientes para formar un índice alfabético de los nombres de las personas a que se refieren las partidas de cada rejistro con referencia a la pájina en que se encuentre inscrita. Este índice se llevará a la vez con el rejistro 

  


Art 377. Cuando se pretenda el rejistro de un nacimiento o de una muerte que se ha verificado un año antes, es preciso que los interesados comprueben el hecho con dos testigos, que lo afirmen ante el Notario bajo juramento, i que den noticia esacta de la fecha, o por lo menos del mes i año en que aconteció. 

  


Art 378. Al fin de cada mes se pondrá una nota en los respectivos rejistros, espresiva del número de actas rejistradas. Esta nota será suscrita por el Prefecto i Notario respectivos 

  


Art 379. Los poderes i demás documentos que deben estar unidos a las actas, se firmarán por el Notario i los testigos, i se archivarán junto con los rejistros. 

  


Art 380. Cualquiera persona puede pedir certificaciones de dichas actas a los Notarios, pagando veinte centavos por todo derecho. 

  


Art 381. En el caso de haberse omitido alguna partida en los rejistros, se admitirán las pruebas que sobre ello se dieren, i declaradas bastantes por el Juez, se procederá a reparar la omisión, poniendo el acta en el lugar correspondiente a la fecha en que se estiende, i anotando su referencia a la margen del lugar en que fue omitida. 

  


Art 382. Las actas de rejistro del estado civil, estendidas en otro de los Estados de la Unión o en país estranjero, son válidas si se han llenado las formalidades requeridas en el Estado o país donde se estendieren, o si se han estendido observando las disposiciones del Código Civil, ante un Ajente diplomático o consular de la Unión 

  


Art 383. Todos los rejistros del estado civil de las personas se conservarán en las oficinas de los Notarios, a cuyo efecto los Prefectos o Correjidores remitirán en el mes de enero los que hayan formado i tengan a su cargo del año anterior. 

  

Los Notarios, Jueces o Correjidores son responsables de toda alteración en los indicados rejistros. 

  


Art 384. Toda alteración o falsificación de las actas del estado civil, todo asiento de éstas hecho en pliego suelto, o de otro modo que no sea en los rejistros destinados a este fin, da derechos a los interesados para pedir la indemnización de los daños i perjuicios que sufran, sin perjuicio de la pena que contra el falsario se establece en el Código Penal. 

  


Art 385. Además de las personas indicadas en los artículos 350, 352, 356, 358, 359, 360 i 361, están también obligados a dar el aviso que en ellos se dispone, los parientes inmediatos del recién nacido o del difunto en su caso, las comadronas, los ministros del culto, sacristanes, sepultureros i demás personas que, por razón de su oficio o profesión, hayan tenido conocimiento del nacimiento o defunción de un individuo. 

  


Art 386. Los Ajentes de policía que por cualquier motivo tengan noticia de que haya nacido o muerto una persona en el distrito o sección en que ellos ejercen su empleo, tienen el deber de dar por sí, o hacer que se dé por quien corresponda, el aviso indicado al Notario respectivo, o al Prefecto o Corregidor. 

  


Art 387. Cuando se halle ausente de la cabecera de la Prefectura o Correjimiento el Notario, en ejercicio de las funciones de su empleo, se dará al Prefecto o Correjidor el aviso de que tratan los dos artículos que preceden; quien hará dar la sepultura, si se tratara de una defunción, i tomará los apuntamientos del caso i los pasará al Notario a su regreso, para que este asinete la correspondiente partida en el rejistro respectivo 

  


Art 388. El Prefecto o Correjidor vijilará en que se lleven fiel i cumplidamente los rejistros de nacimientos i defunciones, pudiendo con tal fin competer a los individuos o empleados públicos obligados a dar los avisos de que se trata en los precedentes artículos, con multas de uno a diez pesos, o arrestos hasta por tres días para que cumplan con el deber que queda establecido. 

  


Art 389. Los rejistros del estado civil de las personas deben estar foliados i rubricados en cada foja por el Prefecto, quien además pondrá al principio de ellos una nota que exprese el número de fojas que contiene cada uno, i la autorizará con su firma. 

  


Art 390. En los primeros seis días de cada mes remitirán los Notarios i Jueces-Notarios al Prefecto un cuadro en que se esprese el número de nacidos, muertos i lejitimados que se hayan inscrito en los rejistros del estado civil, en el mes inmediatamente anterior, con espresión de tantos varones, tantas mujeres. 

  


Art 391. En todo el mes de enero de cada año formarán los Prefectos o Correjidores i remitirán a la Secretaría de lo Interior i Relaciones Esteriores, para su publicación en el "Diario Oficial", un cuadro que manifieste el movimiento de población que haya habido en cada uno de los Territorios en el año inmediatamente anterior, conforme a los datos que han debido recibir, según lo establecido en el artículo anterior 

  


Art 392. Se presumirán la autenticidad i pureza de los documentos antedichos, estando en la forma debida. 

  


Art 393. Podrán rechazarse los antedichos documentos, aun cuando conste su autenticidad i pureza, probando la no identidad personal, esto es, el hecho de no ser una misma la persona a que el documento se refiere i la persona a quien se pretende aplicar. 

  


Art 394. Los antedichos documentos atestiguan la declaración hecha por los contrayentes de matrimonio, por los padres u otras personas en los respectivos casos; pero no garantizan la veracidad de esta declaración en ninguna de sus partes. 

  

Podrán, pues, impugnarse, haciendo constar que fue falsa la declaración en el punto de que se trata. 

  


Art 395. La falta de los referidos documentos podrá suplirse en caso necesario por otros documentos auténticos, por declaraciones de testigos que hayan presenciado los hechos constitutivos del estado civil de que se trata, i en defecto de estas pruebas, por la notaria posesión de este estado civil. 

  


Art 396. La posesión notoria del estado de matrimonio consiste, principalmente, en haberse tratado los supuestos cónyuges como marido i mujer en sus relaciones domésticas sociales; i en haber sido la mujer recibida en este carácter por los deudos i amigos de su marido, i por el vecindario de su domicilio en jeneral. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art 397. La posesión notoria del estado de hijo lejítimo consiste en que sus padres le hayan tratado como tal, proveyendo a su educación i establecimiento de un modo competente, i presentándole en ese carácter a sus deudos i amigos; i en que estos i el vecindario de su domicilio, en jeneral, le hayan reputado i reconocido como hijo lejítimo de tales padres. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art 398. Para que la posesión notoria del estado civil se reciba como prueba del estado civil, deberá haber durado diez años continuos, por lo menos. 

  


Art 399. La posesión notoria del estado civil se probará por un conjunto de testimonios fidedignos, que la establezcan de un modo irrefragable; particularmente en el caso de no esplicarse i probarse satisfactoriamente la falta de la respectiva partida, o la pérdida o estravío del libro o rejistro en que debiera encontrarse. 

  


Art 400. Cuando fuere necesario calificar la edad de un individuo, para la ejecución de actos o ejercicios de cargos que requieran cierta edad, i no fuere posible hacerlo por documentos o declaraciones que fijen la época de su nacimiento, se le atribuirá una edad media entre la mayor i la menor que parecieren compatibles con el desarrollo i aspecto físico del individuo. 

  

El Prefecto o Correjidor, para establecer la edad, oirá el dictamen de facultativos o de otras personas idóneas. 

  


Art 401. El fallo judicial que declara verdadera o falsa la lejitimidad del hijo, no sólo vale respecto de las personas que han intervenido en el juicio, sino respecto de todos, relativamente a los efectos que dicha legitimidad acarrea. 

  

La misma regla deberá aplicarse al fallo que declara ser verdadera o falsa una maternidad que se impugna. 

  


Art 402. Para que los fallos de que se trata en el artículo precedente produzcan los efectos que en él se designan, es necesario: 

  

1.° Que hayan pasado en autoridad de cosa juzgada. 

  

2.° Que se hayan pronunciado contra legítimos contradictor. 

  

3.° Que no haya habido colusión en el juicio. 

  


Art 403. Lejítimo contradictor en la cuestión de paternidad es el padre contra el hijo, o el hijo contra el padre, i en la cuestión de maternidad, el hijo contra la madre, o la madre contra el hijo. 

  

Siempre que en la cuestión esté comprometida la paternidad del hijo lejítimo deberá el padre intervenir forzosamente en el juicio, so pena de nulidad. 

  


JURISPRUDENCIA [Mostrar]



Art 404. Los herederos representan al contradictor lejítimo que ha fallecido ántes de la sentencia; i el fallo pronunciado a favor o en contra de cualquiera de ellos, aprovecha o perjudica a los coherederos que, citados, no comparecieron. 

  


Art 405. La prueba de colusión en el juicio no es admisible sino dentro de los cinco años subsiguientes a la sentencia. 

  


Art 406. Ni prescripción ni fallo alguno, entre cualesquiera otras personas que se haya pronunciado, podrá oponerse a quien se presente como verdadero padre o madre del que pasa por hijo de otros, o como verdadero hijo del padre o madre que le desconoce. 

  


Art 407. Cuando en un acta se haya cometido alguna equivocación o algún error que no se salvó en los términos del artículo 374, se ocurrirá al Juez para que con audiencia de los interesados se corrija la equivocación o se subsane el error. Si recayere un fallo favorable, se insertará la ejecutoria de este en el respectivo lugar del registro, atendiendo a la fecha de la inserción, la cual servirá de acta, debiendo además ponerse nota a la marjen del acta reformada. La certificación sólo perjudicará a las partes que hubieren sido oídas en el juicio. 

  


Art 408. El notario ante quien se otorgue una escritura de legitimación de un hijo, conforme al Código Civil, estenderá i firmará un acta en el rejistro de legitimaciones en que se exprese: la fecha de la escritura, nombre de los otorgantes, nombre del hijo lejitimado, su edad i lugar donde nació, i nombre de los testigos instrumentales de la escritura. 

  

A la márjen de la partida de nacimiento del lejitimado se pondrá una nota citando la escritura de lejitimación. 

  

Si el nacimiento del lejitimado fue inscrito en otra Notaría diferente de la en que se otorga la lejitimación, el Notario que autoriza ésta, dará aviso a aquél donde está rejistrado el nacimiento, para que se anote tal partida en los términos del inciso anterior. 

  


Art 409. Cuando para comprobar hechos referentes al estado civil de las personas anteriores al 1.°. de septiembre de 1853, se necesitare copia de las partidas de nacimiento o bautismo, defunción o matrimonio inscritos en los libros que llevaban al efecto los ministros del culto católico antes de aquella fecha, los Prefectos pueden disponer, a solicitud de parte, que se exhiban tales libros para compulsar el testimonio o copia que se solicita, valiéndose con este fin de los apremios legales. 

  


Art 410. El rejistro del estado civil se llevará con arreglo a los modelos insertos a continuación de este Código. 

  

TITULO 21.

De los alimentos que se deben por ley a ciertas personas.


Art. 411. Se deben alimentos: 

  

1.° Al cónyuge. 

  

2.° A los descendientes lejítimos 

  

3.° A los ascendientes lejítimos. 

  

4.º A la mujer divorciada sin culpa suya; 

  

5.º A los hijos naturales i a su posteridad lejítima; 

  

6.º A los padres naturales 

  

7.° A los hijos adoptivos. 

  

8.° A los padres adoptantes. 

  

9° A los hermanos legítimos.