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LEY661916191612 script var date = new Date(14/12/1916); document.write(date.getDate()); script falsefalseDIARIO OFICIAL. AÑO LII. N 15975. 21, DICIEMBRE, 1916 PÁG. 1.PODER LEGISLATIVOPor la cual se organiza la lucha contra la tuberculosis y se adiciona y reforma la marcada con el número 84 de 1914, sobre higiene pública y privadaVigencia en EstudiofalsefalseSalud y Protección SocialfalseSaludfalseLEY ORDINARIANorma no vigente porque agotó su objeto. La junta Nacional de la Lucha contra la tuberculosis, se suprimió mediante la Lay 112 de 1919, las funciones de dicha junta fueron adscritas a la dirección nacional de higiene.21/12/191621/12/19161597516971

DIARIO OFICIAL. AÑO LII. N 15975. 21, DICIEMBRE, 1916 PÁG. 1.

RESUMEN DE MODIFICACIONES [Mostrar]

LEY 66 DE 1916

(diciembre 14)

Por la cual se organiza la lucha contra la tuberculosis y se adiciona y reforma la marcada con el número 84 de 1914, sobre higiene pública y privada

ESTADO DE VIGENCIA: Vigencia en Estudio. [Mostrar]

Subtipo: LEY ORDINARIA

El Congreso de Colombia 

  

decreta: 

  


Artículo 1º. Para trabajar en el sentido de contener y combatir la propagación de la tuberculosis en el país, créanse las siguientes Juntas, que se denominarán Organizadora de la lucha antituberculosa: 

  

a). Una Junta nacional, en la capital de la República, compuesta del Ministro de Gobierno, que la presidirá; del presidente de la Junta Central de Higiene, del Rector de la Facultad de Medicina, del Presidente de la Junta general de beneficencia y del Inspector Técnico del Hospital de san Juan de Dios. Esta junta tendrá un Secretario, que en godo caso será un médico graduado, a quien la Junta podrá nombrar o remover libremente, y que disfrutará de un sueldo mensual de sesenta pesos ($60). 

  

b). Una Junta Departamental, en cada una de las capitales de departamento, compuesta del Gobernador, quien la presidirá; el Director Departamental de Higiene, y un médico graduado, de reconocida competencia, nombrado por la Junta Nacional. Actuarán como secretarios de estas Juntas los Secretarios de Gobierno de los respectivos departamentos. 

  

c). Una Junta Municipal, en cada Distrito, formada por el Alcalde, quien la presidirá; el Personero Municipal, y el Médico de sanidad del Municipio, donde los hubiere, o una personas idónea nombrada por la Junta Departamental. Actuarán como secretarios los secretarios de las respectivas Alcaldías. 

  

Parágrafo. A las sesiones de las Juntas Organizadora de la lucha contra la tuberculosis podrán concurrir, con derecho a voz g voto, los médicos graduados de las respectivas localidades. 

  


TEXTO CORRESPONDIENTE A [Mostrar]


Artículo 2º. La Junta Nacional tendrá como funciones principales las siguientes: 

  

a). la de dictar sus propios reglamentos, los de las Juntas Departamentales y los de las Juntas Municipales. 

  

b). Los de organizar de la manera más conveniente y científica la lucha contra la tuberculosis en el país. 

  

c). Las de hacer que las Juntas Departamentales y Municipales se ciñan a los reglamentos correspondientes y cumplan rigurosamente las disposiciones que la Junta Nacional dicte con el propósito de contener la marcha invasora de la tuberculosis en el país. 

  

d). La de vulgarizar, por cuantos medios estén a su alcance, como publicaciones, conferencias, etc., los conocimientos acerca de la naturaleza de la enfermedad, de los peligros que ella envuelve para la raza misma y los medios a que debe recurrirse para evitar el contagio. 

  

e). La de apremiar por medio de multas a los miembros de las Juntas Departamentales que descuiden el cumplimiento de sus funciones. 

  

f). La de formar más estadía relativa a la enfermedad, teniendo para ello en cuenta los datos que reciban de las Juntas Departamentales. 

  

g). La de resolver las consultas que le hagan las Juntas Departamentales. 

  

h). Rendir anualmente al Congreso un informe relativo a la marcha de sus trabajos. 

  


Artículo 3º. Las Juntas Departamentales y Municipales tendrán las funciones que les asigne la Junta Nacional. 

  


Artículo 4º. Destínase hasta la suma de treinta mil pesos ($30.000.) oro para que el Gobierno Nacional auxilie el establecimiento de dispensarios antituberculosos en los centros de población que los requieran, y en que las autoridades locales provean a su fundación y a su sostenimiento. 

  


Artículo 5º. En los hospitales y en las cárceles del país habrá departamentos especiales para el aislamiento de los tuberculosos, los cuales estarán sujetos a la vigilancia de las autoridades sanitarias de la respectiva localidad. 

  

Parágrafo. Las sumas que en calidad de auxilios paga el Tesoro nacional a los Hospitales y casas de Beneficencia del país, serán invertidas por éstos; de preferencia, a atender al aislamiento de enfermos y demás medidas profilácticas contra la tuberculosis en ele respectivo establecimiento, si el Departamento no destinare fondos de su propia Tesoro al objeto indicado. 

  


Artículo 6º. Las autoridades sanitarias ejercerán especial vigilancia antituberculosa sobre los ganados que introduzcan del exterior o que existan en el país. Cuando quiera que se compruebe la existencia de la tuberculosis en una res, ésta será sacrificada, y su cadáver será destruido, sin derecho a indemnización para el propietario. 

  


Artículo 7º. Es obligatorio para todo médico en los casos de tuberculosis abierta, hacer poner en práctica las medidas profilácticas que haya dictado o dicte la Junta central de Higiene. En caso de que no sean cumplidas tales prescripciones, el médico podrá dar aviso de ello a la autoridad sanitaria de la respectiva localidad. 

  


Artículo 8º. La Junta central de Higiene procederá a reglamentar el servicio de profilaxis y de policía necesaria para que sean especialmente vigiladas las personas cuya conducta o manera de vivir dieren lugar a la propagación de enfermedades virulentas o contagiosas. 

  


Artículo 9º. En todas las Alcaldías de la República se llevará un libro de estadística nosográfica, en el cual conste el diagnóstico de la enfermedad que ha causado la defunción, clasificado conforme la nomenclatura de Bertillon. A efecto de que la mencionada estadística sea estrictamente llevada, será requisito indispensable para la inhumación de cadáveres el permiso escrito del respectivo Alcalde o Corregidor, y éstos no otorgarán tal permiso mientras no se les presente certificación médica de la causa determinante de la defunción. 

  

Parágrafo. La Junta Central de Higiene dictará un acuerdo especial reglamentario de la estadística nosográfica. 

  


Artículo 10. Las infracciones a lo estatuido en los artículos que preceden y a las disposiciones que de ellos se deriven, serán castigadas con multas de cinco pesos ($5) a cien pesos ($100), las cuales serán impuestas por la autoridad sanitarias competente, y su producto será destinado al sostenimiento del dispensario antituberculoso respectivo. 

  


Artículo 11. Son autoridades sanitarias de la República: la Junta central de Higiene, las Juntas Nacional, departamentales y Municipales para la lucha contra la tuberculosis; los inspectores de sanidad de puerto; los Directores departamentales de Higiene; los Médicos de Sanidad de puertos, y las Comisiones sanitarias accidentales. 

  

Parágrafo. Las autoridades sanitarias dependientes de la Junta central de Higiene serán nombradas y removidas libremente por ella, a excepción de las Médicos de Sanidad de Puertos, cuyo nombramiento pertenece al Poder Ejecutivo. 

  


Artículo 12. Las partidas necesarias para el cumplimiento de esta Ley se considerarán incluidas en el Presupuesto de gastos de la vigencia económica de 1917, y en los subsiguientes. 

  


Artículo 13. Queda en estos términos adicionada y reformada ña Ley 84 de 1914. 

  

Dada en Bogotá, a siete de diciembre de mil novecientos dieciséis. 

  

El Presidente del Senado, JORGE ROA. -El Presidente de la Cámara de Representantes R. QUIJANO GOMEZ.- El Secretario del Senado, Julio D. Portocarrero.-El Secretario de la Cámara de Representantes, -Fernando Restrepo Briceño 

  

Poder Ejecutivo- Bogotá, diciembre 14 de 1916. 

  

Publíquese y ejecútese. 

  

JOSE VICENTE CONCHA 

  

El Ministro de Gobierno, 

  

MIGUEL ABADIA MENDEZ